La situación del oso Arturo "no es alarmante"

Lo afirmó Claudio Bertonatti, exdirector del Zoo porteño, además explicó que el oso es un "geronte", es la quinta generación nacida en cautiverio, está adaptado a su lugar y habrá que cer si se adapta a una temperatura de 20º.
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Télam

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La situación del oso Arturo "no es alarmante"(NA)

La situación del oso Arturo "no es alarmante" | NA

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La situación de "Arturo" no es "alarmante", afirmó hoy Claudio Bertonatti, exdirector del Zoo porteño y representante de Vida Silvestre, tras recorrer el zoológico de Mendoza donde está el único oso polar que hay en Argentina y cuyo traslado a Canadá se discute en estos días.

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Bertonatti visitó las instalaciones del Zoo junto a autoridades mendocinas y de Greenpeace, invitado por esa ONG ambientalista para compartir su experiencia cuando dirigió el de la ciudad de Buenos Aires, donde el 26 de diciembre de 2012, en una ola de calor similar a la de este año, murió el oso polar "Winner".

"Mi anhelo es que al zoológico de Mendoza no le pase lo mismo que me paso a mí, y también desearía realizar un aporte para que podamos seguir con un camino coherente. Comparto con Greenpeace la preocupación por este ejemplar, pero creo que la Argentina tiene otros desafíos", señaló.

El país, estimó, "puede hacer muy poco por salvar a los osos polares de su extinción. Lo que sí puede hacer es salvar su fauna, alguna de sus especies amenazadas, destinando, derivando o reorientando los recursos que hoy emplea en un oso polar" a proteger las especies locales en riesgo. 

Arturo "no está en la situación alarmante que muchos creen, en eso quiero llevar tranquilidad. Pero el problema fundamental no es si el oso está bien o está mal, porque aunque esté en las mejores condiciones del mundo, no cumple ninguna función para la conservación de su especie acá, en Mendoza", opinó Bertonatti.

"Las autoridades actuales no han comprado un oso. Este oso esta acá desde hace mucho tiempo, de un tiempo en donde los objetivos del zoológico eran otros", mientras esta época exige que un espacio de ese tipo sea "centro de conservación de las especies amenazadas" en su país o región "y de educación ambiental".

Parte de los animales que posee el Zoo de Mendoza "proceden de secuestros, decomisos o rescates" porque "hay mucha gente que caza furtivamente" o que los compra ilegalmente y daña a la naturaleza, dijo y planteó "a dónde van a parar" esos ejemplares sino a los zoológicos, que "humanitariamente" los recogen.

"Mucha gente que no conoce, durante su visita dice: `Mirá todos los pumas que tienen`, pero nadie se pregunta de dónde salieron. El zoológico no salió a capturar pumas de la naturaleza", apuntó. 

A criterio de Bertonatti, un zoo debe funcionar como una unidad de rescate de la fauna local o regional, en este caso mendocina y cuyana, "aunando esfuerzos con las áreas protegidas que son el gran desafío del Estado, o sea conservar los ambientes naturales, porque ahí está la gran biodiversidad" de especies.

"Hay que compartir desafíos con los museos de ciencias naturales y con los institutos de investigación. Mendoza es una provincia con mucho prestigio en materia de la ciencia, tiene grandes personalidades de la ciencia nacional", sostuvo.

Un zoo "no puede trabajar como un ente aislado que se dedica a exhibir animales. Eso quedó como parte de la historia del siglo XIX y parte del XX. Hoy, si los zoológicos no se transforman van a desaparecer", dijo el especialista.

El traslado de Arturo requiere de condiciones óptimas pues es un "geronte" y quinta generación nacida en cautiverio, está adaptado a su lugar y debería viajar demasiadas horas anestesiado, dijeron autoridades locales que convocaron a una junta médica de expertos de Argentina, Chile y también de Canadá, a donde lo
enviarían.

Antes de llevar a Arturo al Assiniboine Park Zoo, en la provincia de Manitoba y donde vive el 60% de los osos polares que están en cautiverio en el mundo, deben estudiar el impacto que tendrá pasar de un clima de de 30º a 40º grados a otro de 20º bajo cero.