La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile

Una abogada tuvo que pasar por un calvario para retornar al país tras sufrir la sustracción de sus documentos y dinero.
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Nicolás Munilla

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La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile(Alf Ponce / MDZ)

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile | Alf Ponce / MDZ

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile(gentileza)

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile | gentileza

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile(gentileza)

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La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile

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La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile(Alf Ponce / MDZ)

La odisea de una mendocina que sufrió un asalto en Chile | Alf Ponce / MDZ

Quienes hayan viajado a los principales centros turísticos de Chile para estas vacaciones han sufrido o apreciado el aumento de los niveles de inseguridad, pero lo que agrava la situación es el poco tacto o contención de algunas instituciones diplomáticas argentinas, inmersas en un pesado aparato burocrático. Una abogada mendocina que padeció un asalto en el vecino país manifestó su descontento con un consulado argentino que exige una cifra altísima en dólares para emitirle un documento que necesitaba para cruzar la frontera.

Todo comenzó la noche del pasado sábado 13 de enero, cuando Paula Maurano y sus dos hijos estaban finalizando sus vacaciones en Chile con un recorrido por la localidad de Reñaca. Cuando regresaban a Concón, donde se alojaban, a bordo de un colectivo, la mujer fue despojada de su cartera a manos de cuatro delincuentes en el interior del vehículo. Allí guardaba los documentos personales, tarjetas bancarias y todo su dinero en efectivo.

"Antes me había encontrado con unos argentinos que me aconsejaron que no utilizara mi vehículo porque estaban rajando las gomas de los autos y camionetas, por lo que era mejor manejarse en colectivo o con Uber. Como no pude comunicarme con Uber porque en la calle no tenía internet, nos tomamos un micro, donde me asaltaron", contó Maurano a MDZ.

Tras bajarse del vehículo en una estación de servicio, Maurano dio aviso a Carabineros, cuyos efectivos se demoraron más de una hora en llegar. "Los carabineros me dijeron que, por una disposición legal, solo reciben denuncias y no pueden brindarle ayuda a ciudadanos extranjeros", aseguró la abogada, por lo que los efectivos le recomendaron comunicarse con el Consulado Argentino en Valparaíso.

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Aún en shock y con mucho miedo por el traumático momento que vivió, Maurano llamó al consulado y "me atendió una mujer, que me indicó que volviera a intentar el lunes, pero le manifesté que estaba con dos menores y sin plata para permanecer en Chile, por lo que debían prestarme ayuda. Después de discutir un tiempo por teléfono, al final me dijo que fuera al otro día".

Ya en el consulado, el domingo a la mañana, Maurano se entrevistó con una de las empleadas de nacionalidad chilena que atendían detrás de una reja. En principio la mujer le desechó la denuncia en Carabineros y le exigió una constancia emitida por la Policía de Investigaciones (PDI). No sin complicaciones, la turista mendocina consiguió el papel, pero la trabajadora diplomática, con mucha amabilidad, le lanzó otro bombazo: "Me planteó que el documento 'salvoconducto' que yo necesitaba para volver a la Argentina con mis hijos tiene un costo de 70 dólares por persona, y si no lo pagaba no podían entregármelo", indicó Maurano.

Ante esa insólita dificultad, la letrada comenzó a discutir con la empleada y le exigió la presencia del cónsul o un funcionario de nacionalidad argentina. "Me respondió que no estaban porque todos habían sido afectados a la llegada del papa Francisco", aseguró.

En ese escenario, a Maurano no le quedó más opción que esgrimir sus conocimientos en Derecho: "Les planteé que debía atenderme un funcionario argentino para explicarle mi situación porque no podía acceder a dólares en Chile; hasta pedí que, en todo caso, me hicieran un comprobante para pagar las tasas en la Argentina". Ante ello, los empleados decidieron facilitarle el salvoconducto de manera gratuita "por excepción", y le pidieron que "no lo comentara a nadie". "Había mucha gente en el consulado esperando ser atendidos porque sufrieron los robos de sus documentos, y me pareció terrible que hubiera argentinos pidiendo dinero en la calle para pagar esos trámites o llamando a sus familiares", expresó.

Aunque pretendían darles los salvoconductos "después de las 15.30, cuando llegara la funcionaria consular", Maurano se negó rotundamente. Finalmente "me lo dieron en ese momento. Lo curioso es que el documento no lleva firma ni nada por el estilo, por lo que podrían emitirlo en cualquier momento sin necesidad de esperar a las autoridades", manifestó.

Pero su sorpresa no terminó allí. Cuando arribó a la frontera (gracias a unos turistas tucumanos que le ayudaron a comprar nafta), según Maurano, personal de la Aduana argentina le explicó que "ese documento provisorio que el consulado cobra no es necesario, porque con el sistema de DNI integrado pueden corroborar los datos presentando el número de identidad y la denuncia policial, y finalmente te dejan pasar. Todo ese proceso allí es totalmente gratuito".

"Lejos de brindarte ayuda, Carabineros y el consulado te complican más las cosas", concluyó la abogada.

Sin embargo, fuentes de la aduana argentina y de Migraciones explicaron a MDZ que el salvoconducto es de presentación "obligatoria" y que solo es posible retornar al país sin ese documento en "casos excepcionales", pero manifestaron desconocer el sistema de entrega y la tasa de cobro, que está a cargo del consulado.

MDZ se comunicó con el consulado argentino en Valparaíso, pero en la secretaría consular se negaron a responder vía telefónica y pidieron que las consultas pertinentes sean enviadas por correo electrónico.