La banda "famosa en internet" que tocaba para nadie

Decenas de miles de personas le daban "me gusta" a su página de Facebook y cientos de miles miraban sus videos en Youtube, pero cuando Threatin se fue a hacer una gira por Europa, nadie, pero nadie en serio, iba a sus recitales. Una fábula millennial sobre los peligros de querer comprar la fama, y sus consecuencias. La historia de la banda que tocaba para nadie.

Francisco Pérez Osán

La banda "famosa en internet" que tocaba para nadie

La banda "famosa en internet" que tocaba para nadie

No hay nada nuevo en los "famosos instantáneos" de internet. Desde hace año los youtubers han ido ganando cada vez más espacio, sobre todo frente a los adolescentes, y chicos que no tienen casi ningún talento especial amasan millones de seguidores y llenan estadios en todo el mundo. Eso es, claro, cuando la fama en internet es real. Threatin, en cambio, vivió una situación similar pero diferente.

La historia de la banda de una persona de Los Angeles se hizo conocida la semana pasada, en una serie de artículos que fueron apareciendo en diferentes portales especializados. La banda, que tiene decenas de miles de likes en su página de Facebook y miles de reproducciones en sus videos en YouTube, realizó una gira por Reino Unido, con la particularidad de que todos los lugares en los que tocaron estuvieron vacíos.

Jered Threatin, el músico que compró miles de seguidores.

Probablemente haya alguna moraleja sobre los peligros de la fama instantánea en la historia de auge -falso- y caída -real- de Threatin, pero es difícil verla como algo más que una serie de malas decisiones. Como una fábula millennial, comenzó en las páginas de Facebook. La página de la banda había conseguido juntar 38 mil "me gusta", lo que auguraba, por lo menos, poder llenar lugares con capacidad para 200 personas.

Decepciones y renuncias

La sorpresa queda mejor expresada en las palabras de los miembros que Jered Threatin contrató para la gira. Dane Davis, un baterista que supuestamente iba a recorrer Europa con la banda, contó que fue contactado por la supuesta agencia de la banda. "Hice una audición, conversamos, y me hizo preguntas normales para alguien que está interesado en contratarte para un tour", le dijo el músico al portal Louder. La investigación que Davis hizo de la banda en las redes sociales le dejó un sentimiento, en sus palabras, "extraño", pero no sospechó que todo fuera falso.

Parte de la confianza que Davis provenía del hecho que Jered Threatin, el fundador y único miembro de Threatin era "relajado y humilde". No es algo que se pueda inferir de los videos. La música de Threatin es un rock-casi-metal bastante soso, dirigido a adolescentes, del que sobreabunda actualmente. Uno de sus videos más vistos, Living is Dying, muestra la falta de inspiración general de Jered a la hora de hacer música y videos de música. Pero, y esto es lo importante, hasta que se destapó el escándalo, tenía 700 mil visitas. Ahora tiene más de un millón.

Davis renunció a la banda cuando se dio cuenta de que nadie -un nadie que no es una exageración- iba a los recitales, y regresó a Estados Unidos. Su flamante compañero, el bajista Gavin Carney, no tuvo tanta suerte. Para agregarle una capa más a la torta de patetismo que es esta historia, el músico indicó que no renunció a Threatin debido a que no tenía dinero para regresar desde Europa a Estados Unidos.

Joe Prunera, un guitarrista de 36 años de Las Vegas, también fue engañado. Según contó a la revista online Metal Sucks, cuando comenzó la gira, tenían la impresión de que los lugares en los que iban a tocar eran para mil o 1.500 personas. "Apenas entramos al Underworld de Londres, se hizo evidente que ese no iba a ser el caso", recuerda. También dio cuenta de las seis semanas que pasaron ensayando para la gira, y de los gastos excesivos que Jered y su novia/mánager tenían durante lo que parecían ser "unas vacaciones soñadas".

Joe Prunera fue engañado por Jered Threatin.

El fracaso de la banda no perjudicó sólo a los músicos que la componían. Los dueños de los teatros en los que se iban a presentar tampoco estaban nada contentos. Uno de los clubs en los que iban a tocar, ubicado en Candmen, Londres, publicó en una de las fotos de la banda: "¿Qué pasó con las 291 personas que iban a traer? SÓLO TRES SE PRESENTARON".

¿Qué pasó?

El misterio no fue misterio durante mucho tiempo. Al ver el fracaso de la tan ansiada gira por Europa, los miembros de la banda que no eran el propio Threatin se dieron cuenta de lo que había pasado: el cantante había comprado seguidores en las redes sociales, y pagado por las visitas a sus videos en YouTube.

El video de una de las presentaciones de Threatin en Europa

La historia llegó a la prensa y explotó. Después de todo, es la tormenta perfecta de ridiculez y vergüenza ajena que la internet adora. Las comparaciones con otro gran farsante que quiso comprar el acceso a la fama no se hicieron esperar. En el video de YouTube más visto de la banda, uno de los comentarios con más votos positivos hace referencia al responsable de la peor película de la historia, The Room. "Es el Tommy Wisseau de la música", escribió. Wisseau ya era famoso en internet para cuando James Franco decidió llevar al cine su historia con The disaster artist, que finalmente ganó un Oscar. En Argentina tuvimos con Ricardo Fort un caso similar, pero sin un final de película.

Dijimos al comienzo del artículo que probablemente haya una moraleja en la historia de Threatin, pero también hay que reconocer que la moraleja no es "no se puede comprar la fama". Desde el momento en el que se comenzó a escribir el artículo, el video de Living is Dying fue visto cerca de 100 mil veces.

Esta nota incluye información de Metal Sucks Louder The A.V. Club

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