La AFIP te intima al mejor estilo Chiqui Legrand

Ese organismo disparó miles de mails con tono de chicana para poner el foco en el trabajo doméstico sin registrar. "Nos llama la atención que no tengas a nadie registrado que te ayude", sugiere el texto. Que lo anecdótico sirva para hablar de lo importante: el trabajo en negro.
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Rubén Valle

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La AFIP te intima al mejor estilo Chiqui Legrand

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La AFIP te intima al mejor estilo Chiqui Legrand

La AFIP te intima al mejor estilo Chiqui Legrand

Y sí, la AFIP está para eso. Pero definamos qué es "eso". La Administración Federal de Ingresos Públicos "es el organismo que tiene a su cargo la ejecución de la política tributaria, aduanera y de recaudación de los recursos de la seguridad social de la Nación".

Ahora bien, ¿es válido que en su afán de visibilizar el trabajo en negro -una causa loable- se camufle de Gran Hermano?

Con la mira puesta en intimar a más de miles de empleadores para que regularicen a su personal, la AFIP envió unos 650 mil mails apuntando específicamente a los empleados domésticos sin registrar. 

Hasta aquí todo estaría dentro de cierta lógica, pero cuando se lee el "mensaje" las mandíbulas se precipitan. "A partir del cruce de tus datos patrimoniales y de consumo, te estamos enviando esta comunicación, porque nos llama la atención que no tengas a nadie registrado que te ayude en tus tareas domésticas", infieren con un tonito más propio de la Chiqui Legrand que de un ente oficial.

Por si no queda claro, el mensaje vía mail aclara "este mensaje es enteramente informativo". De informativo a chicanero, un paso: "Más de un millón de personas trabaja en casas particulares para que varios millones más puedan ir a trabajar". Si no te convenzo con argumentos, ¿que sea por la culpa?

Y recién después van con lo que debería ser el mensaje principal: explicar que es un trámite sencillo, con un bajo costo, a través de la página web www.afip.gob.ar, donde dice "registro de Casas Particulares".

Partiendo de la base de que hay personas con un cierto nivel de ingresos y consumo "deberían tener personal doméstico a su cargo" (sic), en su pesquisa la AFIP reconoce que entrecruzó bases de datos de ingresos, declaraciones juradas y consumos con tarjetas de crédito y los comparó con el registro de casas particulares.

Recientes operativos en countries y barrios privados del Gran Buenos Aires y edificios de lujo de Puerto Madero, detectaron que el 40% de las empleadas domésticas estaba sin registrar. Pero la lupa no se detuvo ahí.

Debido que hay rubros con un alto porcentaje de empleo no registrado, la AFIP notificará a sectores de la actividad rural, restaurantes, producción y oficina,  venta de productos de panadería, fábricas de pastas frescas, geriátricos, empresas de construcción y lavaderos industriales, entre otros.

Intimaciones que se suponen esperables de parte de un organismo con estas características. Entonces, ¿cuál es la diferencia con los mails del trabajo doméstico? En todos los casos apunta a que nadie trabaje en negro, por lo que desde esa lógica nadie honesto debería oponerse. Pero el tono paternalista, cuasi mafioso de "sabemos lo que estás haciendo" no corresponde y es lo que generó un fuerte debate no sólo en las redes sociales. 

Para que el mailgate no quede reducido a la anécdota, vayamos al fondo, al verdadero debate, que es cómo terminar con el alto porcentaje de trabajo en negro en el país.  

Quede como conclusión de mi parte que más allá de lo semántico del mensaje lo que debe preocuparnos realmente, antes que estos funcionarios de turno con apuro de mostrar números en verde o los especialistas de marketing tributario pergeñando mails orwellianos, es cómo generar más empleo, ponerle coto a la inflación y en definitiva cómo blanquear todo ese trabajo en negro que, según datos del INDEC, ya supera el 35% del mercado laboral.