Informáticos mendocinos, en pie de guerra

La ley que regulará la actividad del sector informático en la provincia despertó tal rechazo que el lunes habrá una reunión para analizar hasta qué punto los afecta.
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La aprobación de la ley que obliga a los informáticos de Mendoza a matricularse encendió las quejas y rechazos del sector. Desde la Cámara de Informáticos Unidos de Mendoza (CIUM) adelantaron que el lunes habrá una reunión para estudiar los alcances de la nueva normativa y en función de ese análisis determinarán qué medidas van a tomar. 

Según lo aprobado recientemente sólo podrán ejercer la profesión quienes hayan obtenido títulos universitarios aprobados por el Ministerio de Educación de la Nación, relacionados con informática, sistemas o computación. Los profesionales que hayan obtenido esos títulos en universidades extranjeras  deberán revalidarlos. 

Para ejercer la profesión en Ciencias Informáticas se requiere, de acuerdo con la flamante normativa:

  1. Tener matrícula otorgada por el Consejo de Profesionales en Ciencias Informáticas.
  2. No encontrarse suspendido en el ejercicio de la profesión por decisión de autoridad competente
  3. Fijar anualmente domicilio legal dentro del territorio de la provincia.

La disconformidad es tal que llegó hasta Casa de Gobierno. El jueves, el ministro de Gobierno, Lisandro Nieri y el subsecretario de Comercio e Industria, Guillermo Cruz, recibieron a empresarios del sector informático y a representantes de las universidades locales para escuchar sus reparos. 

¿Ordenar o meter la mano?

Una particularidad es que los empleados del gobierno provincial y de los municipios quedan exceptuados de matricularse obligatoriamente. Pero quienes se ganan el pan en el sector privado están que trinan y no ven buenas intenciones detrás de esta colegiación. 

A M.L., un profesional con 17 años en el oficio, tampoco le cierra lo votado en la legislatura provincial: "Quieren meter la mano en un área que de por sí contrata con libertad. De hecho, las grandes empresas tienen su propia escuelita, forman nuevos valores y pueden elegir a los mejores. Es un rubro muy amplio, que da muchas posibilidades de capacitarse. Si normalmente cuesta conseguir gente, imagínense con estos requisitos. No sé cómo lo van a implementar. Las razones que se lee en el texto de la ley es que hay 1.500 personas trabajando en el área informática y que eran numerosos los pedidos para que se creara un colegio profesional. La otra razón es que permitiera evitar los abusos. ¿Con qué derecho van a influir en quién me contrate?, por ejemplo. El Colegio de Informático no va a garantizar que un software no sea hackeado. Obligar a tener una matricula demuestra que hay un gran desconocimiento de cómo funciona este área. Quieren meter mano porque es un rubro que mueve muchos millones de pesos". 

Como contracara de las críticas, la presidenta del bloque de Diputados del Partido Justicialista, Carina Segovia, destacó que "esta ley es un largo anhelo de los profesionales de la informática, ya que podrán contar con su propio Consejo Profesional. Creemos que en el momento en el que estamos era una deuda que teníamos en relación a todos los Licenciados e Ingenieros en Informática".

Para la legisladora esta es una profesión de riesgo, por lo que esta norma servirá para detectar el ejercicio no ético y regular donde podría haber "consecuencias catastróficas". 

Con la ley ya aprobada, el fuego cruzado promete intensificarse y sumar nuevos capítulos a la polémica.