Historiadores argentinos polemizan por el conflicto del Beagle

A cuarenta años de lo que pudo transformarse en una guerra abierta entre Argentina y Chile por la disputa limítrofe en el extremo sur de la Patagonia, los reconocidos historiadores Pablo Lacoste y Felipe Pigna, expusieron sus miradas en retrospectiva referentes a los acontecimientos, junto al politólogo Julio Burdman. Una etapa que quedó prácticamente olvidada en nuestro país.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Historiadores argentinos polemizan por el conflicto del Beagle

Dos historiadores y un politólogo argentino, todos figuras reconocidas en nuestro país, expusieron desde dferentes perspectivas uno de los momentos históricos más intensos en las relaciones entre Argentina y Chile: el conflicto por el control del canal del Beagle y el extremo sur de la Patagonia, que casi provoca una guerra entre ambos países hace cuarenta años y fue resulto gracias a la mediación del Vaticano en 1984.

El portal trasandino Emol recurrió a los historiadores Pablo Lacoste y Felipe Pigna y al politólogo Julio Burdman, para reconstruir desde diferentes ópticas el conflicto del Beagle y cómo repercutió en ambos países que por entonces estaban gobernador por férreas dictaduras militares, en medio de exacerbaciones represivas y de marcada ideología nacionalista, y que de hecho hoy sigue marcando discusiones en el ámbito académico.

Desde que se decidió que el conflicto lo debía destrabar la Reina Isabel II de Inglaterra a través de un arbitraje "el tema venía complicado", explicó al citado medio Felipe Pigna, haciendo referencia al laudo arbitral de 1977 a cargo de la reina Isabel II del Reino Unido, respecto las islas al sur del canal del Beagle -entre ellas Picton, Nueva y Lennox- y de estratégicos espacios marítimos. Como el fallo beneficiaba a Chile, el Gobierno argentino no lo acató: el general Jorge Videla lo declaró "insubsanablemente nulo", lo que derivó en una escalada militar sin precedentes en ambos lados de la frontera.

"El arbitraje británico obviamente iba a perjudicar a Argentina tratando de que no tuviera salida al Atlántico, por la proyección que esto pudiera tener sobre Malvinas. Eso fue un error gravísimo, y este arbitraje equívoco llevó entonces a que comenzara la campaña belicista en uno y otro lado de la cordillera", sostuvo Pigna.

Sin embargo, su colega Pablo Lacoste afirmó lo ocntrario: "Yo soy historiador argentino y le puedo garantizar que el laudo arbitral falló estrictamente en derecho".

Por lo tanto, para el profesor de la Universidad de Santiago, el origen del conflicto no pasa por un dictamen errado o un arbitraje mal estudiado, sino que existe un desencadenante diferente: La Academia Nacional de Historia de Buenos Aires: "Los militares sabían que perdieron el arbitraje y en un principio esos militares estaban dispuestos a acatarlo, pero hubo un problema con la Academia Nacional de Historia, desde donde se creó una corriente de opinión en que los derechos de Argentina en el Beagle eran irrefutables y que el laudo arbitral se perdió por una actitud absolutamente injustificada de los jueces. Argentina debía rechazar el arbitraje".

En ese sentido, admite que "lo que estoy diciendo sé que es fuerte", pero enfatiza en que "lo digo con conocimiento de causa: esos historiadores construyeron un relato que se comunicó a través de la prensa como una verdad dogmática indiscutible. Esa presión de la prensa sobre el Gobierno militar hizo que este cambiara su enfoque, y de la actitud inicial que era de aceptar el laudo arbitral, pasara a tener que rechazar", agrega el académico de la Universidad de Santiago, quien reconoce que "originalmente" pensó que esto había sido gestado por los militares, pero tras documentarse descubrió que estos solo fueron empujados.

"Aquí estuvo la madre del cordero. El origen de esta casi guerra que hubiera costado millones de muertos está en una falsa conciencia creada por la Academia Nacional de Historia de Buenos Aires", insiste.

Desde una perspectiva más sociopolítica, el politógolo argentino Julio Burdman consideró que en la Argentina de la época, "había un clima intelectual que estaba asignado por una profunda desconfianza hacia Chile y Brasil, teníamos una dictadura militar que trabajaba sobre la hipótesis de conflictos con ambos países (...). La hipótesis de un conflicto de tipo territorial con nuestros dos vecinos, a su vez gobernados también por militares, formaba parte de las alternativas que manejaban los círculos informados de la época".

Con Chile, señala Burdam, los límites territoriales fue un proceso que nunca se terminó de completar, recordando que fue un tema que "se encaró con seriedad" en la década de los 50 entre el Presidente chileno, Carlos Ibáñez del Campo y su par trasandino Juan Domingo Perón.

Pese a ello, afirma, la versión argentina "siempre ha sido que los diferentes conflictos territoriales que se presentaban, y que estaban pendientes en la extensa frontera, había una animosidad de parte del Estado chileno de avanzar más allá de lo que se estaba negociando Esa fue la interpretación política permanente".

"En el caso de las islas del canal del Beagle se producía el mismo sentido", añade, por lo que, tras el arbitraje, Argentina decidió movilizar sus tropas a la frontera.

Para leer la nota completa, ingresar aquí .

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?