Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Allí, hay un laborioso centro educativo para niños y mujeres donde se la pasa, en verdad, mal. Se llama "Jorge Contreras", como aquel cura que supo dar abrigo a esa barriada popular. Lanzan un bono para intentar solucionar un drama social que pincha como agujas.
Avatar del

Ulises Naranjo

1/13
Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria(Ulises Naranjo.)

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria | Ulises Naranjo.

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria(Ulises Naranjo.)

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria | Ulises Naranjo.

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria(Ulises Naranjo.)

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria | Ulises Naranjo.

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Hace frío, pero hace más frío en el barrio La Gloria

Los lápices tiritan, por eso, la letra sale torcida. Disculparán, entonces, los lectores las caligrafías de médico, pero allí no hay médicos: es un Centro de Actividades Educativas al que asisten niños a educarse, tocar el violín o el contrabajo, armar libros, tomar una merienda con sopaipillas, tomar clases de apoyo, hacer sumas de manzanas, si hay, y cosas por el estilo.

Tal vez, el hecho de que quedar al fondo del barrio La Gloria, en el ombligo mismo de la triple frontera entre Godoy Cruz, Maipú y Luján, los condene, pero nos consta, porque hemos ido mucho a visitarlos y compartir, que no son gente de andar quejándose, ni siquiera cuando puedan estar recagándose de frío, como ahora.

Sucedió así: alguien, de manera anónima, denunció que había una pérdida de gas en el lugar; no discutiremos si la había o no, pues profesionales de Ecogas fueron y -eficaces como verdugos- hicieron lo que hacen en estos casos: se llevaron el medidor y dejaron a la comunidad sin gas. Arreglate como puedas y empezá llenando estos cuatro formularios.

Rápidamente, averiguaron: "Hay que hacer una obra de adaptación", les dijeron. Costo: $220.000. Imaginate: $220.000 para un lugar que anda parando la olla de las meriendas gracias a los milagros de las mujeres (porque, por supuesto, son mujeres las sostenedoras de ese hogar) que allí trabajan y construyen, día a día.

>

Esto ocurrió hace meses y nada, nada de nada, se pudo avanzar; bueno, no seamos injustos y pesimistas: algunas donaciones hay, pero no alcanzan para nada, nada de nada. Si hasta el señor gasista ofreció cobrar en cuotas su trabajo, pero faltan los materiales, la decisión, la empatía, finalmente, la inclusión.

Y el frío, sabrán ustedes, es postal inequívoca y eficaz del ciclo de las estaciones: para esta época, amigos, si no hay calefacción, hay frío. Y eso están, recagados de frío, los chicos de esas barriadas de la Triple Frontera Fría.

Así las cosas, Karen Minasi, coordinadora de ese espacio, lanzó una desesperada, pero serena, carta en Facebook (tal vez no es "serena" el adjetivo debido, tal vez sea "dolida"). El texto sirvió para abrir la campaña "Metele gas", gracias a la cual, como suele ocurrir, algunos -siempre gente humilde y de clase media, media baja- han donado unos dinerillos y algunos artistas -íntegros, integrales- han donado obras y actuaciones. También, como suele ocurrir, tampoco han faltado empresarios que se comprometieron a poner la papota y, luego, mutis por el foro.

No obstante, lo que aquí hace falta es la determinación urgente del Estado para preservar la calidad de la educación, la cultura y la dignidad que van a recibir cientos de niños a ese lugar. Por cierto, si te interesa ayudar, metete al Facebook de Karen Minasi y te comunicás con ella.

"Hace unos días publiqué una foto trabajando al sol, porque así nos calentábamos. Hoy amaneció nublado, el frío aprieta y el bello paisaje que muestra la tele de montañas nevadas se nos vuelve en contra. Es tiempo de descuento , como el que vamos a ver en los partidos del Mundial, pero real. El tiempo apremia", dice Karen Minasi, tal vez, serena o, tal vez, dolida.

Completa su "socia" y amiga en el CAE de La Gloria, Mary Perrone: "A mediados de octubre del año pasado, }mientras recibíamos un premio en la Legislatura por el libro de ‘Lxs pibxs de La Gloria' y sonaba allí nuestra maravillosa orquesta, en ese mismo momento, Ecogás nos sacó el medidor. Así es que, ¡pedinos tu bono!, pensando que hay 500 pibes en un CAE y en un Jardín de La Gloria, con sus docentes y auxiliares, que la están pasando mal, literalmente se están cagando de frío!".

Bueno, a lo mejor no es para tanto: por ahí se despeja y sale el solcito y salen otra vez a dar clases a la vereda o al patio... ¿Quién te dice?

Ulises Naranjo.

PD: Datos hacer para depósitos de donaciones:

CBU 0340060908600008178013 (a nombre de Alejandro Rotta)

CUENTA 060 - 600008178 - 001