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En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido

La Federación Económica y el Centro de Empleados de Comercio frenaron el cambio de horario. Insisten en cerrar durante la siesta. ¿Cuál es tu opinión?
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En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido

En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido

Representantes de los comercios y empleados, unidos

Representantes de los comercios y empleados, unidos

En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido(Gentileza Fernando Olivera)

En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido | Gentileza Fernando Olivera

En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido(Gentileza Fernando Olivera)

En Mendoza, imposible: no habrá horario corrido | Gentileza Fernando Olivera

En el marco de una conferencia de prensa conjunta realizada por la Federación Económica de Mendoza y el Centro de Empleados de Comercio, quedó ratificado el rechazo a la idea de implementar en Mendoza el horario corrido para la actividad comercial como trascendió.

El presidente de la FEM, Adolfo Tripodi, señaló que el horario de comercio "es libre" porque está desregulado en la Argentina, pero en función de lo acordado con el gremio y las costumbres mendocinas, estimó que es conveniente continuar con el horario actual.

Por su parte, Guillermo Pereyra, que estuvo acompañado por el Subsecretario Gremial y futuro titular del CEC, Fernando Ligorria, recordó que "los trabajadores tienen derechos adquiridos" y que los empleados tiene su vida privada y social organizada en función de los horarios ya establecidos.

Aportó que si un empleador quiere hacer horario corrido, deberá hacer un acuerdo con sus trabajadores y registrarlo en la Subsecretaría de Trabajo. Al igual que Tripodi, recordó que el comercio está desregulado desde 1991.También dijo que se puede abrir en horario corrido pero con otro personal. 

"Así disminuimos el empleo y los jóvenes pueden acceder al primer empleo", expresó el titular del CEC, pero advirtió: "Si le modifican los horarios unilateralmente a los trabajadores, muchos juicios va a haber".

Además, Pereyra abordó otros aspectos, como descanso, comida e higiene.

Por su parte, para la FEM la modificación en el horario no puede ser analizada sólo desde el punto de vista de la comodidad. "Si bien se deben contemplar las opiniones de todos los involucrados (gobierno, municipios, gremio, transporte, seguridad y clientes) también hay que prever las consecuencias que tal cambio puede acarrear en las ventas y en los costos fijos de negocios y hasta trabajadores, por lo que esto merece un análisis serio y sin apresuramientos" explicaron.

"Un aspecto a tener en cuenta es la siesta. Más allá de la tradición, creemos que tener un comercio abierto en un horario en el que la gente no sale a comprar no es negocio. Además de cerrarse a las 18 horas como se habla, creemos que el centro perderá atractivo. No queremos que después de esa hora el centro se muera, sea tierra de nadie y lo cope la venta ilegal y callejera que combatimos permanentemente. No deseamos ver las veredas tomadas por oportunistas que compiten con los negocios legalmente establecidos ", adhirieron.

Por otro lado, también analizaron el impacto que podría tener en el turismo. "¿Qué visitante recorrerá nuestro centro con casi todo cerrado salvo lo gastronómico que también se nutre de lo comercial?", se preguntan desde la FEM.

Lo mismo con la gente que sale de compras después de las 18. "Queda claro que ese consumidor irá a otros lados, con lo que transferiremos ventas y clientes a shoppings, malls, supermercados e hipermercados, formatos comerciales estos últimos que lejos de plantearse un cambio de horario, van avanzando (atienden hasta los domingos) y han incorporado a sus ventas productos que antes sólo ofrecía el comercio minorista. Desde la FEM señalamos que no hay que cederle espacio a la competencia", concluyeron.

A eso sumaron otros puntos como frecuencias del transporte público de pasajeros, presencia de fuerzas de seguridad y altas temperaturas en verano.

"Con respecto a los empleados que debe ser coordinado con el gremio CEC, habrá que analizar el tema almuerzo. ¿Quién corre con el costo? Si lo asume el empleado, lo que se ahorra en micro se lo gastará en comida con lo que su ingreso se verá seriamente afectado", argumentaron.