Sociedad El formador de los policías mendocinos

El formador de policías mendocinos: "Aún existe una cultura del dolor"

Alejandro Antón, director general del Instituto Universitario de Seguridad Pública de Mendoza, reflexionó sobre lo ocurrido con los cadetes de La Rioja y aseguró que esas prácticas están erradicadas en la provincia.
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Doce cadetes de La Rioja debieron ser hospitalizados tras ser sometidos a un severo entrenamiento, uno de ellos, de 19 años, falleció producto de las lesiones que sufrió

Doce cadetes de La Rioja debieron ser hospitalizados tras ser sometidos a un severo entrenamiento, uno de ellos, de 19 años, falleció producto de las lesiones que sufrió

El formador de policías mendocinos: "Aún existe una cultura del dolor"

El formador de policías mendocinos: "Aún existe una cultura del dolor"

Luego de que doce aspirantes de la Escuela de Cadetes de la Policía de La Rioja fueran hospitalizados con severos cuadros de deshidratación y lesiones producto de una intensa jornada de entrenamiento y de que uno de ellos falleciera, desde Mendoza se aseguró que tales prácticas responden a una "cultura del dolor" instalada en muchos institutos formadores a partir de la cual se considera que "un joven que sufre será un mejor policía".

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En una entrevista con MDZ Verano, ciclo que se transmite por MDZ Radio, Alejandro Antón, director general del Instituto Universitario de Seguridad Pública de Mendoza, reflexionó: "Si me preguntan por qué sucede esto es porque existe todavía en el plantel de docentes civiles o policías esta cultura del dolor, bajo la cual se cree que si el alumno sufre va a hacer un mejor policía; esto viene de la policía militarizada y no sirve absolutamente para nada. En Mendoza, de hecho, lo tenemos absolutamente erradicado". 

Para el formador de policías de Mendoza, el caso de La Rioja demuestra que dentro del elenco de instructores aún hay gente que vivió la realidad de la "policía militarizada" y simplemente la reproduce. "De víctima pasa a ser victimario", remarcó Antón. 

También llamó la atención sobre que la escuela de La Rioja, en medio del durísimo entrenamiento, dejó a varios alumnos a cargo de otros alumnos. "Eso es una barbaridad", calificó Antón; y continuó: "Desde la semana pasada empezamos a hacer una reflexión sobre este caso porque lo llamativo también es que los alumnos no lo denunciaron, el alumno es un civil y no un policía y hay que tratarlo como un civil". 

Asimismo, sostuvo que castigar al alumno con ejercicio físico hace que aquél empiece a tener una valoración negativa de la actividad física. 

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