El aborto, el mundial y una agenda que suele distraer

El debate sobre el proyecto que busca despenalizar el aborto ocupa, desde hace un par de meses, la atención de todos. Los medios reflejan dicha discusión, donde la grieta es casi inevitable. Pero ¿qué pasará después del miércoles?
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Mariana Cavagnaro

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El aborto, el mundial y una agenda que suele distraer(Télam)

El aborto, el mundial y una agenda que suele distraer | Télam

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El aborto, el mundial y una agenda que suele distraer | Télam

En el medio de posturas determinadas hasta fanáticas por una u otra mirada, lo cierto es que el tema ha provocado debate donde quiera que se dé.

Los comentarios despectivos y descalificadores entre quienes piensan distintos han estado a la orden del día, e inclusive quienes dicen tener "la mente abierta" también han disparado intolerancia.

Cada cual con sus argumentos, con diversas miradas científicas, ideológicas y/o religiosas todos han encontrado un espacio para manifestarse. Las redes han estallado con opiniones y debates, las marchas han tenido espacios y voces a favor y en contra del proyecto en discusión. 

Los medios han reflejado dichos debates y han dado visibilidad a referentes de ambas posturas. Los políticos, los políticos se han visto obligados a tomar postura frente a una temática que puede sumarles o restarles a nivel imagen. 

Los políticos, cuyas convicciones personales, en algunos casos han mutado notablemente, desde el inicio de la discusión. Los políticos, a nivel personal, serán quienes definan el futuro de un proyecto que claramente guarda relación con convicciones personales, aunque algunos han cambiado su opinión durante las últimas semanas y otros, aún no se definen.

Lo cierto, es que mientras todo el foco sigue estando puesto en el proyecto que se definirá el miércoles, otras preocupaciones no han sabido encontrar la visualización necesaria tanto en las charlas cotidianas, en cafés, en las conversaciones familiares, así como en los medios de comunicación, quizás menos aún a nivel político. 

Quizás valga la pena reconocer ciertas estrategias al proponer debates en ciertos momentos. El miércoles la aprobación o rechazo del proyecto para legalizar el aborto, dejará claramente ganadores y perdedores, contentos y decepcionados, marcando un antecedente fundamental frente a una temática delicada que se ha discutido con profundidad por primera vez en la historia del país. Sin embargo, el jueves todo puede quedar en el olvido. Es que el jueves, sólo 24 horas después, comenzará el anhelado mundial.

El mundial, con todo lo que esto implica, podría arrasar cualquier tipo de análisis, reflexión e inclusive los resultados de un debate pocas veces visto en Argentina. Y una vez más, otras "pequeñas cosas" quedarán postergadas. Una inflación que no da tregua, el frío que es un termómetro ante las facturas de luz y del gas que no dejan de sorprender, los altos índices de pobreza. El supermercado o el kiosco, cuyos aumentos están a la orden del día...sólo por mencionar algunas de las preocupaciones diarias que han quedado solapadas ante otros temas que logran tener mucha prensa y ser ávidos de discusión.

Con la misma atención puesta en el calendario, atravesado por el Mundial, se busca impulsar en las próximas semanas, la reforma laboral, cuyo tratamiento quedó frenado en diciembre del año pasado por falta de acuerdo entre el PJ y la CGT.

Al mirar con cierta distancia, uno podría pensar que no es casual que ciertos temas se traten en momentos determinados, que mientras la "grieta" aparece entre quienes quieren o no la legalización del aborto, en el país pasan otras cosas, cuya importante transciende los debates actuales, el mundial y la mirada cotidiana.

Mientras todos miramos el árbol, marcado por una agenda política nacional, ¿quién o quiénes continúan mirando el bosque?