El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa

Con 21 años, Pauline viaja por el mundo buscando cerros para conocer como parte de su cultura familiar. Dice que llegar hasta el paseo mendocino no le resultó fácil.
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Mariana Cavagnaro

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El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa(Pachy Reynoso/MDZ)

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa | Pachy Reynoso/MDZ

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa(Pachy Reynoso/MDZ)

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa | Pachy Reynoso/MDZ

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa(Pachy Reynoso/MDZ)

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa | Pachy Reynoso/MDZ

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa(Pachy Reynoso/MDZ)

El Cerro Arco, en los ojos de una turista francesa | Pachy Reynoso/MDZ

El Cerro Arco es uno de los más visitados por mendocinos y turistas. Ubicado a tan solo 12 kilómetros del microcentro de la capital mendocina, se ha convertido en un atractivo deportivo y turístico.  

Los fines de semana se transformó en el punto de encuentro de familias, amigos, deportistas, grupos de trekking, amantes del parapente y visitantes que llegan desde distintos países para disfrutar de una vista privilegiada.

Para los turistas, amantes del deporte y de los cerros, resulta ser una atractiva alternativa, aunque suele ser  un tanto complicado encontrar la manera de llegar, principalmente cuando se trata de personas que viajan solas. MDZ conversó con Pauline, una francesa de 21 años que viaja por el mundo y que de paso por Mendoza finalmente llegó al Cerro Arco.

Aunque es de tierra, el camino está en buen estado y se conecta con el circuito de El Challao. Hacer la ruta de ascenso y descenso puede demorar, sin entrenamiento, en promedio tres horas y media.

Con la cima a 1600 metros del nivel del mar, "el Arco" es conocido por las antenas repetidoras de televisión y radio que se sitúan en la cúspide, cuyas luces se distinguen en las noches.

Es común apreciar a familias enteras transitando los senderos del Cerro Arco, apreciando el viento montañés, admirando el volar de las águilas en un sitio privilegiado. 

En  cualquier época del año se puede disfrutar de un lugar único, a pocos minutos de la ciudad.