Docentes y alumnos, rehenes de las drogas

Es una realidad: hay estudiantes que llegan con estupefacientes a los establecimientos educativos. Los maestros se ven en una encrucijada al intentar mantenerlos en la escuela.
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Mariana Cavagnaro

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Docentes y alumnos, rehenes de las drogas

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Docentes y alumnos, rehenes de las drogas

Docentes y alumnos, rehenes de las drogas

En el Gran Mendoza, acá nomás, hay chicos que van a la escuela con droga. El panorama es fuerte: son adolescentes que en lugar de buscar crecer culturalmente, se causan daño. Lo que agrava este panorama es que quienes deben educarlos, contenerlos y guiarlos no saben qué hacer. Incluso, algunos cuentan que no tienen más remedio que conformarse con que los chicos les entreguen la marihuana al menos mientras están en el aula.

Algunas escuelas pierden alumnado por esta problemática social; otras, conviven a diario con la presencia de drogas.

Una historia como ejemplo:

Ella es profesora de un colegio secundario, comienza su día motivada hasta que llega al aula y percibe que uno de sus alumnos le comenta a otro acerca de algunos cigarrillos de marihuana que ha llevado a la escuela. Al presenciar esta escena, se acerca y le pide que le entregue lo que tiene a la vista. El alumno se lo entrega e inmediatamente ella lo guarda para devolvérselo al finalizar la clase: ése es el trato.

Ella sabe que no está haciendo lo adecuado, pero está convencida de que si toma otro camino, ese adolescente no regresará a la escuela. Claramente la profesora está cometiendo un delito al retener la droga y no denunciar la situación. Sin embargo, prioriza mantener al alumno en el aula.

La incomodidad de esta docente refleja una realidad diaria de la educación mendocina.

Hoy en día, en algunas escuelas de la provincia, hay celadores, preceptores o docentes que ven a los alumnos ingresar a los establecimientos educativos con algún tipo de drogas y a veces se ven obligados a guardarla y entregarla a la salida del colegio.

Lo que sucede en las escuelas primarias y secundarias, se replica aún con mayor intensidad en los CENS (Centros Educativos Nivel Secundario) y CEBJA. (Instituciones de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos), donde asisten mayores de edad.

Si bien existe una "Guía de Procedimiento ante Situaciones Emergentes", que responde a tres resoluciones de la Dirección General de Escuela (DGE) del año 2014, no todos parecen conocerla, menos aún sentirse capacitados para saber cómo aplicarla.

Una de las deudas pendientes es conocer qué hacer exactamente frente a este tipo de situaciones que posiblemente antes no existían o se daban en menor medida en las escuelas e institutos de la provincia.

Lo que ya no debería sorprendernos es la realidad. Un protocolo o procedimiento conocido por todos resulta fundamental, así como su debida comunicación para quienes deben aplicarlo día a día, afrontando situaciones que los incomodan y pueden llevarlos a cometer un delito al "guardarle" la droga.

El año pasado, el director general de Escuelas, Jaime Correas, habló sobre "el abandono social" de los establecimientos educativos y explicó que trabajan con el Ministerio de Seguridad contra esta problemática. "La droga está en la puerta de las escuelas, está en los barrios y los directores son quienes no la dejan entrar", dijo.