Sociedad Alarma entre los regantes por 2.200 hectáreas complicadas

Contaminación y miles de peces muertos en arroyo de Luján

El problema en el arroyo El Carrizal se denunció hace un mes en Irrigación, pero sigue sin solucionarse. Se sospecha de una conservera y residentes de barrios cercanos.
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Jimena Catalá

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Los regantes han encontrado miles y miles de mojarritas muertas en el cauce El Carrizal. La imagen es de hoy(Gentileza)

Los regantes han encontrado miles y miles de mojarritas muertas en el cauce El Carrizal. La imagen es de hoy | Gentileza

Contaminación y miles de peces muertos en arroyo de Luján(Gentileza)

Contaminación y miles de peces muertos en arroyo de Luján | Gentileza

Contaminación y miles de peces muertos en arroyo de Luján(Gentileza)

Contaminación y miles de peces muertos en arroyo de Luján | Gentileza

Agobiados por la burocracia y por no obtener respuestas, regantes del arroyo El Carrizal de Luján de Cuyo activaron la alarma por contaminación del agua del cauce, destinada al riego de 2.200 hectáreas. La situación se denunció hace un mes ante Irrigación, pero mientras se pasan la pelota los presuntos responsables, el problema va en aumento, tanto que en los últimos días los pobladores encontraron miles y miles de mojarritas muertas. 

Como puede verse en los videos y en las fotos publicadas en esta nota, desde hace un mes, los regantes del lugar vienen observando que el agua tiene un alto porcentaje de espuma, que toma un color turquesa y que emana un olor nauseabundo, indicios, aseguran, de que existe contaminación en el arroyo.

El área afectada es de 2.200 hectáreas distribuidas en 350 propiedades, entre fincas y loteos de fin de semana. El agua en cuestión además de ser usada para riego es aprovechada para quehaceres domésticos como lavado de ropa, platos e higiene personal; de ahí que muchos residentes están alarmados. 

La hipótesis de los regantes y pobladores es que la conservera AVA S.A., ubicada cerca del cauce en la picada de Tupungato, está vertiendo agua con desechos orgánicos sobre el arroyo lo que estaría provocando la contaminación y la muerte de parte de la fauna. 

Desde la empresa negaron esa hipótesis y traspasaron el problema a la municipalidad de Luján de Cuyo, acusando que si el agua está contaminada es porque los residentes de los barrios aledaños al cauce El Carrizal derraman aguas servidas -con residuos domésticos y cloacales- en el mismo. 

Recogiendo el guante, el intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi, desmintió la versión de la firma y apuntó: "Es imposible que sean aguas servidas. No le escapo al bulto, pero es Irrigación quien debe responder".  

Por último, la pelota quedó en la cancha de Sergio Marinelli, quien preside el Departamento General de Irrigación. Haciendo las veces de su eco, el subdelegado del Río Mendoza, Ricardo Nordenstrom, dejó entrever que existe contaminación, pero que hay que determinar quién debe responder: si la Municipalidad o la conservera. "Se han sacado muestras de ambas aguas y se están analizando para determinar responsabilidades", dijo.  

"Hace treinta días que lo denunciamos" 

El inspector de cauce del arroyo El Carrizal, Mario Ciafrelli, confirmó que hace un mes denunciaron la problemática a Irrigación pero que no han tenido respuesta. "Se sigue vertiendo agua contaminada al arroyo y hemos encontrado miles y miles de mojarritas muertas", remarcó el hombre apuntando fundamentalmente contra la conservera AVA S.A.. 

Sospechando de cierta connivencia entre Irrigación y la conservera, Ciafrelli contó que ha llevado muestras de agua a la Facultad de Ciencias Agrarias para ser analizadas prontamente. "Está todo escondido acá. No sé por qué. Lo cierto es que el olor a podrido es insoportable y estamos cansados de no tener una solución", se descargó el hombre remarcando que son cerca de 350 los propietarios afectados. 

La empresa y el municipio se pasan la pelota

Ante la consulta de MDZ, Floreal Fernández, gerente comercial de AVA S.A., se defendió: "No estamos arrojando agua al cauce de la hijuela como ellos le llaman. El agua que usamos se la reutiliza como riego agrícola en distintas fincas de la zona, imaginate que si matamos a una mojarrita se nos secaría todo un viñedo".

Acusó que el olor nauseabundo proviene, en todo caso, de aguas servidas que vuelcan quienes residen en los barrios aledaños al cauce y, desde esa posición, le pasó la responsabilidad a la comuna de Luján de Cuyo. "La responsabilidad es de las casas que hicieron salidas truchas del agua de los residuos cloacales y domésticos en general", remarcó Fernández. 

Atento a que la contaminación podría deberse a que los barrios de la zona no tienen cloacas y vuelcan sus desechos domésticos al cauce, el intendente de Luján, Omar De Marchi, retrucó: "Esto no es por la falta de cloacas, imaginate que hay barrios que llevan cien años sin cloacas y con pozo séptico. Es muy posible sin embargo que alguna empresa no esté generando algún tratamiento y esté haciendo algo incorrecto. No le escapo al bulto pero es Irrigación quien debería responder".  

Por último, el subdelegado del Río Mendoza dijo que hubo "un emplazamiento tanto a la fábrica como al municipio para que no se vuelque ninguna de esas aguas pero se está viendo quién tiene responsabilidad".