Condenado a perpetua por matar a su ex pareja y su hijastra

El hombre de 43 años fue encontrado culpable del doble homicidio de la mujer y su hija de 7 años cometido en julio del 2017 en un departamento del barrio porteño de Villa Lugano.
Avatar del

MDZ Judiciales

1/2
Condenado a perpetua por matar a su ex pareja y su hijastra

Condenado a perpetua por matar a su ex pareja y su hijastra

Condenado a perpetua por matar a su ex pareja y su hijastra

Condenado a perpetua por matar a su ex pareja y su hijastra

Un hombre fue condenado a prisión perpetua por el femicidio a puñaladas de su ex pareja y la hija de ella, ocurrido en julio del año pasado en un departamento ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano.

Se trata de Rolando Javier Choque (43), quien fue considerado culpable de "homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra la persona con la que había mantenido una pareja y perpetrado contra una mujer mediando violencia de género", en referencia a Isabel Martina Tapia (43); y "homicidio agravado por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género", por el crimen de Jazmín Ámbar García (7).

La decisión fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) 16 de la ciudad de Buenos Aires, compuesto por los jueces Gustavo González Ferrari, Inés Cantisani y Hugo Decaria, que el próximo 7 de junio dará a conocer los fundamentos de la condena.

Tanto el fiscal del juicio, Fernando Fiszer, como el abogado de la querella habían solicitado la pena de prisión perpetua, mientras que la defensa de Choque había cuestionado que se tratara de una situación de violencia de género en el marco de una relación de pareja.

El fiscal Fiszer sostuvo durante su alegato que el acusado mató a puñaladas con un cuchillo de carnicero a su ex pareja y su hija entre las 6 y las 12 del 6 de julio del año pasado, en el departamento en el que convivían, según informó la agencia Télam.

El hecho ventilado en el debate ocurrió en el departamento "D" del noveno piso del edificio 33, situado en calle Nicolás Descalzi 5553, en Villa Lugano.

Según pudo establecerse, alrededor de las seis de la mañana hubo una discusión entre Choque y su pareja, quien le pidió que abandonara la vivienda. Fue entonces que el acusado fue a buscar un cuchillo con unos 30 centímetros de hoja y atacó a Tapia generándole lesiones en el antebrazo, heridas catalogadas como "de defensa".

Luego la mujer se dirigió al comedor, momento en que se despertó su hija y se acercó hasta ella, como solía hacer ante cada una de las reiteradas discusiones.

Tapia le dio la espalda a Choque e intentó proteger a su hija haciendo de "escudo", pero allí recibió seis puñaladas, tres de ellas por la espalda, al tiempo que el acusado logró herir a la pequeña a la altura del esternón.

"La muerte de Isabel fue por proteger a su hija. Las dos estaban indefensas. Una, por enfrentarse a un hombre que tenía conocimiento sobre cuchillos y la otra porque tenía siete años y acababa de despertarse", remarcó el fiscal en el alegato.

Tras ello, el condenado acomodó los cuerpos, los tapó con un acolchado e intentó remover la sangre que había quedado en el pasillo y en la puerta de la cocina con un trapo.

Horas después del doble crimen, un hermano de la víctima -sargento de la Policía Federal Argentina (PFA)- arribó al departamento y advirtió que la puerta estaba cerrada desde adentro y con las llaves colocadas.

Como nadie respondía a sus llamados, este efectivo decidió tumbar la puerta para ingresar a ver qué ocurría.

Una vez en el interior, el policía halló manchas de sangre en distintos sectores del suelo y los cuerpos de su hermana y su sobrina tirados en un pasillo y cubiertos con un acolchado, al tiempo que escuchó gritos de auxilio provenientes de una de las habitaciones.

Ante esta situación, el efectivo pidió ayuda a los vecinos, que llamaron al 911, por lo que poco después arribó al lugar personal de la comisaría 52da. de la Policía de la Ciudad que dentro de la habitación halló a Choque, quien se encontraba malherido a raíz de una herida de arma blanca en el cuello, producto de un intento de suicidio.

Por este motivo, el hombre fue trasladado ese mismo día al hospital Santojanni, de Liniers, donde quedó internado y detenido.

Uno de los testigos que describió la relación conflictiva que existía entre el condenado y la víctima en los meses anteriores al doble crimen fue la sobrina de Tapia, que también vivía en el departamento.

La mujer relató que las peleas eran frecuentes y que Choque tenía prohibido beber alcohol dentro de la vivienda, como así también que la relación entre ambos había concluido y que su tía dormía en la misma habitación que ella con su hija.