Con dolor, tristeza y orgullo despidieron a los bomberos de Barracas

Los "Honores Fúnebres Extraordinarios a los Caídos en el Cumplimiento del Deber" se realizaron en el Cementerio de la Chacarita, donde los restos de Leonardo Day, Anahí Garnica, Damián Béliz y Juan Matías Monticelli, fueron sepultados en el Panteón de la Policía Federal Argentina.
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Con dolor, tristeza y orgullo despidieron a los bomberos de Barracas(Gustavo Streger)

Con dolor, tristeza y orgullo despidieron a los bomberos de Barracas | Gustavo Streger

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Dolor, tristeza pero también orgullo de pertenecer a una fuerza cuyos integrantes dieron la vida por los demás, fueron las emociones que se vivieron durante el sepelio de los cuatro bomberos de la Policía Federal fallecidos ayer cuando una pared se derrumbó al intentar entrar a un depósito incendiado del barrio porteño de Barracas.

Los "Honores Fúnebres Extraordinarios a los Caídos en el Cumplimiento del Deber" se realizaron en el Cementerio de la Chacarita, donde los restos de Leonardo Day, Anahí Garnica, Damián Béliz y Juan Matías Monticelli, fueron sepultados en el Panteón de la Policía Federal Argentina.

Los cuatro bomberos fallecidos, junto a los cuerpos de Maximiliano Martínez y Eduardo Canessa, que fueron sepultados en las localidades de Lanús y Florencio Varela, fueron velados en el salón dorado dela Superintendencia, situado en avenida Belgrano y Virrey Cevallos.

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Presididos por la autobomba 102, la misma que utilizaban los bomberos fallecidos al momento de ir al incendio del depósito de Barracas, partió el cortejo fúnebre en medio de un ulular permanente de sirenas y el saludo y aplauso de gran cantidad de personas que se apostaron al costado de las calles, con pañuelos
blancos y flores.

La ministra de Seguridad de la Nación, María Cecilia Rodríguez y el secretario de Seguridad Sergio Berni, estuvieron en la ceremonia junto a cientos de efectivos de las cuatro fuerzas federales: Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policías de Seguridad Aeronáutica.

Estaban además los cadetes y aspirantes de las escuelas de agentes y oficiales de la Policía Federal, y un grupo de ellos vistió antiguos uniformes policiales y de bomberos de época a modo de homenaje.

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Personas que se adelantaron al cortejo para ganar espacios cerca del panteón policial se mezclaron con los visitantes del cementerio que también eligieron participar del acto, mientras que médicos y psicólogos acompañaban a los familiares de los fallecidos para que tomen asiento frente al altar.

El ruido de los hélicopteros transmitió a los presentes la cercanía del cortejo y provocó un hondo silencio que sólo fue roto por el toque de trompeta de la banda policial.

La autobomba de la unidad 102 llegó en silencio al panteón mientras que los compañeros de los bomberos muertos viajaban en su interior dejando vacía la silla del oficial a cargo, en recuerdo del comisario Leonardo Day, que la ocupó ayer.

Detrás de la autobomba llegaron los coches funébres con los féretros. De a uno y en orden de rango, los cadetes de la policía federal trasaladaron los ataúdes de Leonardo Day, Anahí Garnica, Damián Véliz y Juan Monticceli.

Los cuatro ferétros fueron llevados por efectivos de la Policía federal y los depositaron bajo un gazebo, en el que el Arzobispo de Buenos Aires Mario Poli les dio la bendición.

El religioso manifestó que "le rezamos al buen Dios nuestro padre, que le dio a nuestros hermanos la bendita vocación de servicio y que les dio la vida para entregarla así. Tenemos dolor por la partida pero los cristianos tenemos esperanza de encontrarnos definitvamente en el Cielo".

Por su parte, el Superintendente de Bomberos, Héctor Martínez, expresó que "los recordaremos (a los bomberos fallecidos) y no los olvidaremos, no resulta sencillo expresar lo que sentimos, mezcla de impotencia, desconcierto e incomprensión".

"Nuestra función como bomnberos nos obliga diariamente a transitar las emociones mas opouestas, a veces nos alegremos por salvar vida y otras sufrimnos cuando una vida se nos escurre de las manos. Esta experiencia nos golpea a todos de una manera muy particular", sostuvo Martínez.

Destacó además que "ellos ingresaron en la fuerza en lo más ilusionados de su juventud llenos de vigor y de pujanza. Estos seis bomberos concurrieron a ese incendio sin saber que los iba a llevar a ofrendar su vida por su prójimo".

Martínez aseguró además que "ellos representan los valores supremos de nuestra institución, podemos atestiguar cabalmente sus condiciones, serán nuestro orgullo, nuestro ejemplo y nuestra motivación para servir a la sociedad".