César Pelli en MDZ: "Mis obras son mis hijos: quiero que sean perfectas"

El arquitecto argentino reconocido en el mundo repasó su vida en MDZ justo en un momento conflictivo para su provincia, Tucumán.
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G.Conte, S. Montiveros y M. Bustos

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César Pelli en MDZ: "Mis obras son mis hijos: quiero que sean perfectas"

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César Pelli en MDZ: "Mis obras son mis hijos: quiero que sean perfectas"

 Entrevista realizada el 27 de septiembre de 2015 en el programa "Tormenta de Ideas" por MDZ Radio.

Los 71 años de residencia en Estados Unidos impiden a cualquier desprevenido advertir la procedencia del tucumano más famoso, el arquitecto César Pelli, reconocido en el mundo entero por sus obras de arte en forma de rascacielos. Desde New Heaven, donde además de su distinguido estudio es decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale, recuerda la "excepcional" educación que recibió en su provincia, a la que -asegura- sigue "muy de cerca", define a sus realizaciones como "mis hijos" y deja sus impresiones de su argentina natal.

-¿Cómo es el lugar donde vive en Estados Unidos?

-El otoño es la estación más linda de esta zona, es hermosa y dura mucho. Es un clima muy plácido, con cielos muy diáfanos. Ya con el calentamiento de la tierra se prolonga más y dentro de un mes vamos a comenzar a tener color fuerte en las hojas.

- ¿En qué ciudad reside?

- En New Heaven, Connecticut. Es una ciudad pequeña de 120 mil habitantes, con un conurbano de entre 350 y 400 mil personas. Aquí en el centro está la Universidad de Yale, por eso estoy aquí. Vine a ser el decano de Yale.

- Eligió para vivir una ciudad sin rascacielos, qué ironía.

- La verdad es que la elegí porque vine a asumir mi decanato. Abrí mi estudio y toda la gente que trabaja conmigo ya tiene casas aquí. Las raíces se echaron.

- ¿Cuando estudiaba en Tucumán se imaginaba que su nombre iba a terminar siendo una marca mundial?

- Cuando estaba allá estaba seguro que me quedaba a trabajar y enseñar en Tucumán, era todo lo que me imaginaba. Pero me casé y con mi señora queríamos hacer un poquito de mundo antes de hacer raíces fuertes en Tucumán y trabajar allí. Primero hice una beca para ir a Cambridge en Inglaterra que no me salió y entonces me dijeron que había un señor que tenía formularios de becas para venir a Estados Unidos, mandé uno y me olvidé. Recién al año siguiente me apareció un boleto en mi correo para ir de Buenos Aires a Chicago sin explicación alguna. Al día siguiente llegó una carta del Instituto de Educación Internacional diciendo que me habían conseguido una posición de estudiante en la Universidad de Illinois y 95 dólares al mes del Departamento de Estado de Estados Unidos. Y aquí estoy.

- Acá hay una gran discusión sobre la educación, ¿qué crédito le da usted a la educación que recibió en Argentina?

- Mi formación fue excepcionalmente buena, pero fue un fenómeno que duró como siete años, que justo abarcó toda mi carrera. Un grupo de arquitectos muy jóvenes, con mucha ambición y muy inteligente se dedicó a enseñar con todo y creó una universidad increíble. Después intervinieron la universidad y se deshizo todo, pero yo lo pude aprovechar muy bien. Cuando vine a Estados Unidos me sentía mucho más preparado que mis compañeros.

- Hablando de avatares políticos, usted es el tucumano más famoso, ¿está al tanto de lo que pasó en su provincia?

- No lo sigo mucho, pero tengo entendido que sigue habiendo un escándalo con los votos de gobernador. No sé si se ha aclarado.

- Finalmente se dio por ganada la elección al kirchnerismo, pero quedó instalado un debate muy importante sobre clientelismo y falta de garantías democráticas.

- Eso me dijeron y cada tanto yo veo en mi computadora algún diario argentino.

- ¿Qué sensación le deja que pasen estas cosas en el lugar donde nació?

- Por supuesto, sin duda, lo sigo muy de cerca, pero ahora sigo más toda la Argentina que Tucumán mismo. Mis raíces son en toda la Argentina.

- ¿Cómo ve a la Argentina?

- Sigue siendo un país de gran promesa, sin duda. Los recursos naturales que tiene son importantes, dado el pequeño número de habitantes, que es suficiente y ojalá no crezca más porque es una combinación única. Estaba hablando con un señor indio y le dije "¿sabes que en Argentina tenemos sólo 40 millones de personas y el tamaño del país es muy parecido al de India?". No lo podía creer el señor.

- Claro, porque ellos tienen un gran problema demográfico.

- Seguro, tienen mil millones de habitantes en India.

- ¿Ve a la Argentina como un país tentador para que el mundo venga a invertir?

- Sin dudas. Sin problemas políticos y si el movimiento de gente y dinero se facilitara, sería un país muy atractivo como en otras épocas, cuando era uno de los países que recibía más inmigrantes del mundo.

- Ya que habló del tema inmigrantes, usted mismo es un inmigrante. ¿Cómo ve la discusión que se da en Estados Unidos con Donald Trump?

- Hay varios tipos de inmigrantes. Yo como vine a estudiar y me recibí aquí, entré en el sistema laboral de Estados Unidos igual que cualquier norteamericano. Entré por la punta que uno debe entrar. Si uno hace eso, no hay malla alguna. Eso es muy común. Uno de nuestros socios es nacido en China y hace como 40 años que está en Estados Unidos con un pasaporte canadiense sin ningún problema.

- ¿Tiene usted una visión de lo que ha sido el Gobierno de los Kirchner de los últimos 12 años?

- La verdad, no muy clara. No sé lo suficiente para opinar del Gobierno. Lo que veo es que la gente de Argentina tiene mucha pujanza y he visto un gran desarrollo y mejora en las habilidades técnicas y de producción del elemento que tiene que ver con edificios. La fachada que hicimos para el edificio YPF fue hecha en Argentina, de muy gran calidad, la misma empresa (Vizora) está haciendo la fachada para el edificio del Banco Macro y también de muy buena calidad. Eso para mí es un aliciente muy grande, porque veo que la capacidad de la gente con la que trabajamos ha subido muchísimo. Tenemos muchos arquitectos argentinos y mendocinos aquí, y vienen muy bien preparados. No sé cuál es el fenómeno mundial, porque todos vienen muy bien preparados. Los estudiantes aprenden a hacer arquitectura una vez que se reciben y empiezan a trabaja. Ahí empieza el aprendizaje de verdad. Lo que uno aprende en la universidad prepara el intelecto, el espíritu, pero el entrenamiento es esencial, sin ese entrenamiento es imposible ser arquitecto.

- ¿Cuál es la obra arquitectónica más emblemática de la Argentina?

- No sabría eligir un solo edificio que defina a la Argentina. En otros países los hay. Sin dudas, la Casa Rosada es el edificio más emblemático que tenemos, pero no por la parte arquitectónica, sino por lo que contiene. El edificio Kavanagh es el rascacielos más hermoso que hay en Buenos Aires, me parece increíble que se haya diseñado en los años '30. El edificio Barolo también tiene mucha gracia, no es tan fino como el Kavanagh que está muy bien resuelto. El Barolo tiene muy buenas intenciones, pero no está tan bien resuelto.

- Para nosotros las torres Petronas en Malasia es su obra más conocida y los mendocinos admiramos el Costanera Center en Santiago de Chile. ¿Cuál es su obra más importante?

- Sin duda, la más conocida son las torres Petronas. En cierto sentido, se lo merece, porque tienen un valor histórico muy importante: fueron las primeras torres rascacielos con un contenido emocional, artístico, construidas fuera de Estados Unidos. Pareciera que había una valla invisible, como la película de Buñuel "El ángel exterminador", que la gente no se anima a cruzar de una habitación a la otra. Algo así pasaba. Cuando se construyeron las Petronas, torres que no podrían haber estado por ejemplo en New York, eran torres muy asiáticas, muy malasias, lo siguen siendo. Los malasios las sienten muy de ellos. Eso abrió las compuertas y después de eso hubo cientos de rascacielos fuera de Estados Unidos y de Europa Occidental. Hoy la mayoría se construye en China o en los Emiratos. De hecho, la torre más alta del mundo está en Dubai y están construyendo una muy grande en Arabia Saudita.

- Usted sueña la obra, ¿cuando está terminada la recorre hasta el último piso? ¿Qué hace?

- Cuando la obra se termina es muy curioso. Yo voy y pegó unas grandes miradas. Es como tener un hijo que se recibe de doctor. Es hermoso. Pero mis ojos van a ver si hay alguna imperfección, ahí no me puedo contener. Veo si están alineadas las llaves de la luz con los toma corriente, y cuando no están alineadas, me hace hervir. Son mis hijos las obras y quiero que sean perfectas, que no tengan seis dedos.

- ¿En qué país ha encontrado el mejor recurso humano para trabajar?

- Para construir, sin dudas, Japón. Construyen mejor que nadie. Es impresionante. Ellos lo hacen con gran precisión, todo es muy preciso, los terminados son excelentes. Si hay dos piezas que tienen que encajar, hechas en dos lugares diferentes, llegan a la obra y encajan exacto. Están muy bien organizados. Todos los obreros tienen que ponerse un uniforme, es una sensación fantástico. Es un sistema muy diferente, porque las grandes empresas son muy viejas. Takenaka, por ejemplo, arrancó en el Siglo XVI. No son como las empresas de Estados Unidos o Argentina que se arman y se desarman. Estas grandes empresas tienen siglos y tienen conexiones políticas, comerciales, de todo. Tienen un departamento de arquitectura de 2.000 ó 3.000 personas. Asumen responsabilidad por el edificio indefinidamente. Si surge un problema con el edificio 20 años después de construido, la empresa lo arregla y no cobra nada. Pero cobran muchísimo cuando lo construyen.

- ¿Es necesario pensar sólo en construcciones en elevación?

- Esos son los trabajos que me vienen. Es curioso, pero los he hecho bien y a la gente que me busca les gusta. Saben que lo hago con el dinero que existe y en el tiempo que ellos tienen. Así que vienen a mí por mi reputación, pero también hemos hecho muchísimos teatros, porque hacemos muy buenos teatros, tenemos más de 30 construidos, casi tanto o más que torres, pero no se ven tanto. Los teatros son muy importantes en los lugares en que se construyen.

- ¿Le ha tocado presenciar algún espectáculo en uno de "sus" teatros?

- Sí, me encanta ir y escuchar música, o ver una obra teatral. Es un placer único.

- ¿Usted conoce la ciudad de Mendoza?

- Sí, he estado un par de veces. Es hermosísima, me encanta, es una ciudad deliciosa.

- ¿Se animaría a dar un consejo sobre su arquitectura?

- Mi último viaje fue hace 15 años, no conozco la Mendoza de hoy. Tengo mi amigo más viejo, Hugo Victoria, que vive allá. Somos amigos desde cuarto grado de la escuela primaria. Hemos mantenido la relación durante toda la vida. Él acaba de celebrar sus 90 años, yo los celebraré el año que viene.

- ¿Qué consejo les daría a los argentinos que quieren dar un paso hacia adelante?

- Para mí, una de las claves es saber qué es lo que uno puede y quiere hacer, qué lo va a hacer feliz toda la vida. Ahí debe tomar los riesgos que hagan falta. Es necesario tomar riesgos o aguantar varios años que las cosas nos salen como quieren, hay que aguantarlo si uno está convencido si uno tiene la capacidad para hacer algo bien. Desde que me decidí ser arquitecto, a los 18 años, la arquitectura me satisface plenamente. Yo he tenido mucha suerte, he buscado oportunidades donde no parecía haberlas.

- Por último, en semanas habrá elecciones en Argentina. ¿Qué expectativas tiene? ¿Scioli, Macri o Massa?

- Espero que cualquiera de ellos sea un muy buen presidente.

El gran arquitecto mundialmente famoso César Pelli habló el sábado por MDZ Radio y allí contó, al hacer un relato de su vida en Tucumán, que su gran amigo desde el cuarto grado de la escuela primaria fue Hugo Victoria. "Vive en Mendoza", contó quien se mudó muy joven a Estados Unidos y reside en New Heaven desde que fue elegido decano en la Universidad de Yale.

La producción de MDZ, ni bien concluyó la nota, ubicó a Victoria y obtuvo su testimonio. Tucumano, vive desde hace años en Mendoza en donde fundó una numerosa familia. 

"Nos conocimos muy chicos, tuvimos algunas correrías juntos, fuimos criando juntos, peor el me sacó más de 20 centímetros de estatura: es un flaco alto", definió el tucumano que, sin embargo, ya es considerado por todos como "mendocino" por tantos años de residencia aquí.

Victoria afirmó en el programa "Tormenta de ideas" que "él siempre se destacó". "Teníamos el vicio de jugar a los naipes, a la Escoba, pero él adivinaba las cartas porque él tenía una gran capacidad. No era un afortunado en el juego, sino que tenía más cerebro que nosotros".

Los dos niños: Victoria y Pelli, el más alto.


"Yo -dijo el amigo de Pelli- ya cumplí los 90, pero él es menor que yo: tiene 89", dijo en tono de broma y, con muy buen humor, recordó que se volvieron a ver numerosas veces". "Yo fui hace dos años a verlo y luego fui hacia donde vive él. Recordamos cosas de los tiempos viejos y lindos".

Las anécdotas de infancia con el arquitecto más famoso

Hugo Victoria recordó algunas anécdotas de su vida de niño en Tucumán junto a César Pelli. "Una vez subimos un cerro muy grande y llegó un momento en que no pudimos seguir escalando ni bajar. Así que estuvimos horas hasta poder encontrar la forma de salir de esa situación", contó. 

Además, recordó "el día en que se nos desapareció de la superficie de la Tierra". Y lo contó así: "Había unas chicas amacándose y nosotros por mirarlas y mirarlas fuimos retrocediendo sin darnos cuenta que había una caída de cinco metros. De pronto, desaparecimos por mirar a las chicas".

El cumpleaños 90 de Pelli

El matrimonio Victoria junto a Pelli.

Victoria alentó la posibilidad de celebrar los 90 años de vida de César Pellí. Cuando él cumplió los suyos recibió un video del gran arquitecto y amigo dilecto con su salutación."Si yo llego, nos juntaremos".

Este es el video de salutación que le mandó Pelli a su amigo que vive en Mendoza:


Sobre al lugar que ocupa en el mundo su amigo, Victoria le contó a MDZ: "No sé si siento una especie de orgullo, pero sí alegría de cómo se ha destacado por su inteligencia. No precisamente por su habilidad deportiva". En este punto, largó otro chascarrillo: "Yo era más atlético y él puro cerebro, así que si hacemos un partido de fútbol, yo gano. Pero si agarramos una hoja en blanco y escribimos cosas, me gana él".

Escuchá a continuación la entrevista completa:

Ficha del programa

Tormenta de Ideas (sábado de 10 a 13, por MDZ Radio)

Conducción: Gabriel Conte, Santiago Montiveros y Mariano Bustos.

Producción: Franco Pereira.