Brienza: "Es un mito que Yabrán estaba irreconocible"

El politólogo, historiador y periodista Hernán Brienza, recordó su experiencia frente al cadáver del empresario en un nuevo aniversario de la muerte del fotógrafo José Luis Cabezas, asesinato en el cual Yabrán fue implicado.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Brienza: "Es un mito que Yabrán estaba irreconocible"

Hernán Brienza, politólogo, historiador y periodista, recordó cómo fue su experiencia al ver el cadáver de Alfredo Yabrán, el 20 de mayo de 1998.

Era la primera vez que lo veía en persona. Sólo lo conocía por las fotos de José Luis Cabezas en la playa de Pinamar por las que fue asesinado, recordó el portal Big Bang News. Brienza, que a sus 27 años ya había experimentado la sensación de mirar a los ojos a un muerto, se autoconvenció: "Yo no tengo miedo".

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Los investigadores creen que estas fotos de Yabrán en la playa podrían haberle costado la vida al fotógrafo José Luis Cabezas. Los investigadores creen que estas fotos de Yabrán en la playa podrían haberle costado la vida al fotógrafo José Luis Cabezas.

Brienza se coló en la funeraria en medio del shock. Yabrán no pudo evitar la orden de arresto en su contra por ser el instigador del crimen del fotógrafo José Luis Cabezas que reveló el 3 de marzo de 1996 su cara a todo el país. Afuera, en los alrededores de la Estancia San Ignacio, los pueblerinos querían saber quién se había disparado un tiro en la boca.

Estaba con los ojos llenos de sangre, atado de arriba abajo por las pericias forenses y con las manos sobre la panza. Brienza, casi 20 años después, no dudó ante BigBang: "Era Yabrán. Es un mito que estuviera irreconocible, su cara estaba completa, el tiro fue en la base del cráneo".

A su lado estaban Pastor y Lazo. El primero dudaba que el cadáver fuera del empresario amigo del presidente Carlos Menem. El segundo aseguraba que el cuerpo era del hombre denunciado por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, por "liderar grupos mafiosos con conexiones con funcionarios, legisladores y jueces". Como sea, los tres se escondieron entre los ataúdes.

En la misma sala estaban el dueño de la funeraria, los empleados y el abogado del empresario, Pablo Argibay Molina. También estaba el hermano Oscar Miguel Yabrán. "Negrín", como lo llaman en la familia de ascendencia libanesa instalada en la ciudad de Larroque, Entre Ríos, desafió a los tres testigos agazapados: "¡Si veo a un periodista lo mato!".

El fantasma de Yabrán, suicidado en Entre Ríos o disfrutando de la clandestinidad en el exterior, persiguió a Brienza unos días más. Es que un auto estacionado en la puerta de la casa de sus padres arrancaba el motor cada vez que los visitaba. Supuso que era un mensaje de los servicios de Inteligencia: "Te tenemos anotado". Sin embargo, siempre sostuvo lo mismo: "Es un mito. Yo vi el cuerpo. Le reconocí la cara. Yabrán está muerto".

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