Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza

Expertos identificaron las incongruencias entre la Ley Nacional y la forma de aplicarla en la provincia. También advirtieron sobre la existencia de una infraestructura anacrónica.
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Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza(Archivo / MDZ)

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza | Archivo / MDZ

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza(Pachy Reynoso/MDZ)

Agujeros negros en la ley y controles de tránsito en Mendoza | Pachy Reynoso/MDZ

Mendoza pondrá en marcha la Agencia Nacional de Seguridad Vial por primera vez en la historia. Si bien la función será aunar criterios entre los municipios, la provincia y la Nación, no será una tarea fácil, teniendo en cuenta que la política de seguridad vial tiene diferencias respecto de lo que se hace a nivel nacional.

Una de las discrepancias más importantes, según advirtió, Héctor Roitman, especialista en Accidentología Vial, es la exigencia de la Verificación Técnica Vehícular, que si lo requiere la Ley Nacional, pero en la provincia no se requiere, por no contar con la infraestructura para realizar los controles.

Erwin Cersósimo, Director de Seguridad Vial, indicó “existe un convenio vigente por el cual sólo se demanda la verificación a los vehículos registrados en las provincias donde se pide esta auditoría, no a los que provienen de Mendoza. De todas maneras se labran infracciones, aunque son pocas”.

Esta falta de conexión entre lo que marca la ley y lo que no se cumple en la provincia, tiene otra consecuencia, que es la circulación de vehículos en mal estado por las rutas nacionales y provinciales.

“Es muy importante verificar el estado general del auto, si funcionan bien los amortiguadores, por ejemplo, que son los que intervienen a la hora de frenar, pero no se exige este punto en la política de Seguridad Vial de Mendoza”, opinó Gladys  

Magistocchi, quien se desempeñó como Directora del Programa de Prevención de Accidentes.

Para la especialista se debe concertar un criterio uniforme sobre aspectos que tiene la ley provincial y que no se condicen con la nacional, “establecer en los usos de la rotonda, de quién tiene la prioridad, o las habilitaciones para circular en bicicleta”.

En tanto, Roitman, ahondó en el “ruido” que existe entre los municipios del conglomerado de Capital, a la hora habilitar un semáforo.

“Hay muy pocos semáforos que se colocaron con la intención de que haya una onda verde, es decir que las vías sean rápidas y sea posible el flujo vehícular. En la mayoría de los casos, de municipio a municipio hay una descoordinación de estos dispositivos”, observó.

El consultor en Seguridad Vial, también puso el foco de la discusión del deficiente sistema de colectoras y de calles secundaria.

“Tenemos un grave problema, las avenidas son angostas y hay calles secundarias que son más anchas de lo que se necesita.

 También hay falta de acuerdo con las direcciones de las calles, ha pasado que tiene una vía en un departamento y al cambiar de jurisdicción se toma otra decisión del sentido de la calle”.


Volver a la escuela

Magistocchi, titular de la cátedra de Medicina Preventiva de la Universidad de Cuyo, evaluó como positiva la implementación del Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito, que traerá aparejada la Agencia de Seguridad Vial.

“A partir de este registro vamos a poder verificar si alguien cometió una infracción grave, a la hora de entregarle un nuevo carnet en otra provincia”.

De todas formas, la docente consideró que hay que revisar las sanciones: “Estoy de acuerdo con la sanción monetaria, pero creo que para lograr verdaderamente la corrección de lo que se hizo mal, tenemos que mandar a esa persona a la escuela de tránsito, como se hace en todo el mundo”.

Al igual que implementar el trabajo comunitario para generar sensibilidad en la comunidad.

“Porqué no establecer como pena, que ese mismo infractor realice controles del alcoholemia en la noche, o ayude al personal a levantar los cuerpos, después de un accidente fatal, me parece que serían más efectivas”, disparó la médica.


Estadísticas que llegan tarde

El dato final de la tasa de fallecimientos por accidente de tránsito, se conoce a mediados del año siguiente en el que se produjeron las muertes.

Esto, porque se cruzan dos datos, el que genera la policía con los decesos en el lugar del hecho, y el que se elabora a partir de las actas de defunción que lleva el Ministerio de Salud.

“Cómo podemos tener e dato de porqué se dan los siniestros, en qué lugar y con qué frecuencia, si no está la medición. En Estados Unidos, por ejemplo, se hace el diagnóstico para actuar en consecuencia”, advirtió Roitman.

En la misma línea opinó Magistocchi, “los datos siempre llegan tarde, la información que produce la policía se tendría que conocer al instante, esto posibilitaría trabajar más coordinadamente”, dijo la médica.

Los expertos esbozaron los puntos importantes a revisar por parte de la flamante Agencia de Seguridad Vial. Reformas que serán viables, en tanto haya acuerdos entre las distintas jurisdicciones más allá de los colores políticos, pensando en un plan estrategico de cara a los próximos veinte años.