Abusos en el Próvolo: el reclamo a la Iglesia, la Justicia y el Gobierno

Como cada 19, víctimas y familiares de éstas se concentraron en el centro mendocino. Reclamos de los padres por falta de apoyo psicológico a los niños.
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Nacho de Villafañe

Abusos en el Próvolo: el reclamo a la Iglesia, la Justicia y el Gobierno

Abusos en el Próvolo: el reclamo a la Iglesia, la Justicia y el Gobierno

Como todos los 19 de cada mes, este jueves sobrevivientes y familiares de víctimas del instituto Antonio Próvolo volvieron a reunirse en la intersección de San Martín y Sarmiento para  pedir justicia por los abusos cometidos contra los chicos que asistían a esa entidad religiosa.

Ahora que en mayo vencen los plazos para que la fiscalía eleve la causa a debate, este último encuentro cobró fuerza especial debido a su contexto. A poco de comenzar las primeras instancias de juicio oral, los miembros del Colectivo por la Restitución de Derechos a Sobrevivientes del Próvolo de Mendoza denuncian que el Gobierno no se ocupa de contener a todas las víctimas del instituto.

Madres y víctimas dan testimonio ante las cámaras, en una ronda improvisada sobre la peatonal. "Nos han estado llamando de los distintos ministerios preguntándonos si tenemos obra social, si no tenemos. Y si ya tenemos obra social, quedamos de lado porque los chicos no pueden recibir apoyo psicológico", afirma una de las madres frente al público presente. En sus manos lleva un cartel con una consigna escrita a mano: "Queremos Justicia y que no traten a los chicos de 'mentirosos'. Basta de abusos".

"A los chicos después de ser abusados se les decía que por culpa de ser sordos Dios no los quería y les pasaba lo que les pasaba", explica otra de las madres. "Y cuando los chicos se deciden a hablar, el Gobierno permite que gente diga que son mentirosos y fabuladores. Siguen victimizando a los chicos", subraya.

Los reclamos toman direcciones múltiples. Son demandas destinadas a la Justicia, al Ejecutivo y a la misma Iglesia. Otro de las falencias acometidas por el Estado -según las palabras de los mismos familiares y sobrevivientes-, tiene que ver con el método elegido por los organismos gubernamentales para seguir cada uno de los casos de manera particular.

En tal sentido, una de las expositoras afirma: "Nos piden que nosotras les demos información sobre las familias que no están contenidas, cuando en realidad ellos (por el Gobierno) son los que tienen que hacer el relevamiento de todas las familias y ver la situación de cada una de ellas".

La causa por los abusos a niños del instituto Antonio Próvolo comenzó el 26 de noviembre de 2016. Por decisión de la jueza Alejandra Alonso se estableció un plazo de 18 meses para poder tomar pruebas suficientes y luego pasar al juicio oral. Ese plazo vence el 4 de mayo. Entre tanto, los afectados de manera directa, las víctimas y sus familias, aseguran que todavía permanecen desamparados.