Sociedad Diferencias entre los profesionales

Aborto: entre qué se debaten los médicos mendocinos

Luego de que la titular de Ampros se opusiera públicamente a legalizar la interrupción voluntaria del embarazo, otros médicos levantaron sus voces en favor y en contra.
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Jimena Catalá

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"En primer lugar, cristianamente estoy a favor de la vida y en contra de la muerte", dijo Isabel Del Pópolo, titular de Ampros(Pachy Reynoso/MDZ)

"En primer lugar, cristianamente estoy a favor de la vida y en contra de la muerte", dijo Isabel Del Pópolo, titular de Ampros | Pachy Reynoso/MDZ

Aborto: entre qué se debaten los médicos mendocinos(Pachy Reynoso/MDZ)

Aborto: entre qué se debaten los médicos mendocinos | Pachy Reynoso/MDZ

El proyecto de Ley que busca regular la interrupción voluntaria del embarazo continúa generando álgidos debates en nuestra sociedad. Recientemente, y luego de que la titular de la Asociación Mendocina de los Profesionales de la Salud (Ampros), Isabel Del Pópolo, se opusiera a la sanción definitiva de esta iniciativa que se está discutiendo en el Congreso, otros médicos levantaron sus voces a favor y en contra. 

"No estoy a favor del aborto como tampoco de la eutanasia"

En conversación con MDZ, Del Pópolo justificó su oposición pública al aborto legal, seguro y gratuito y si bien dijo que no se trata de una opinión institucional de Ampros, aclaró que "en la comisión directiva, todos estamos a favor de la vida". 

Entre sus argumentos en contra de este proyecto de Ley que obtuvo media sanción en Diputados la semana pasada, la doctora y sindicalista soltó: "En primer lugar, cristianamente no acepto el aborto sino la vida. En segundo lugar, porque soy médica e hice un juramento hipocrático que dice que voy a defender la vida desde la concepción en adelante. Por lo tanto si empezamos con el aborto ahora, terminaremos con la eutanasia después, algo con lo que tampoco estoy de acuerdo", dijo agregando que no descarta reunirse con los senadores por Mendoza (próximo tratamiento de la Ley) para manifestarles sus fundamentos. 

Al consultarle que, yendo a la realidad emergente, miles de mujeres mueren por practicarse un aborto clandestino, Del Pópolo esgrimió que no hay estadísticas serias en tal sentido y que, en todo caso, es el Ministerio de Salud quien debe usar "su poder de policía para evitar que se practique el aborto ilegal", cerró. 

"Hay que legislar y gobernar por el decrecimiento absoluto del sufrimiento del otro"

En la vereda de enfrente, el obstetra Carlos Cardello, quien se desempeñó como director de Maternidad e Infancia de la provincia durante doce años, recuperó palabras del reconocido filósofo Darío Sztajnszrajber: "En la esfera pública se gobierna y se legisla en busca de consensos que lleven al decrecimiento absoluto del sufrimiento del otro. Si crees que el embrión es vida no abortes. Estamos frente a un problema de salud pública y no personal". 

Entre sus argumentos en favor de avanzar con la legalización del aborto en Argentina, Cardello apuntó: "Fui de los primeros que centré el aborto como problema de salud pública. Entre los años 95-96 hice un trabajo en el que revisamos los 120 mil egresos por aborto y estudiamos la tasa de mortalidad de aborto en Argentina, que en ese entonces era de 112 muertes cada 100 mil procedimientos de aborto. Esto significaba estar muy por encima de los estándares internacionales que hablan de una muerte cada 100 mil procedimientos de aborto (aborto en general). Entonces nos propusimos en Mendoza, cuando fui director de maternidad e infancia, disminuir la mortalidad por aborto. Logramos en 2006 que no hubiese ninguna muerte por aborto y tuvimos algún tipo de éxito. En 2013 revisé los 48 mil y pico de egresos de aborto y la tasa se mantiene aún muy alta 102 muertes cada 100 mil procedimientos de abortos". 

Esta situación, expresó Cardello, ha cambiado muchísimo en países como México o Uruguay desde que se le dio un marco regulatorio a la interrupción voluntaria del embarazo. 

En ese tren, sostuvo que bajo la penalización del aborto no sólo se permite la muerte de miles de mujeres sino que se clandestiniza el aborto no punible: "No hagamos como en Mendoza en donde se ha clandestinizado hasta lo legal. De hecho, es tal la resistencia para hacer un aborto que proviene de una violación que la otra vez se decía que una niña embarazada producto de una violación tenía el deseo de ser mamá". Por último, para quienes sostienen que un embrión es vida, el obstetra indicó: "El embrión tiene vida pero lo discutible es si tiene vida humana. Esos que dicen que la mamá toma la decisión por alguien que no es ella, hay que decir que un embrión es independiente de la madre, en ningún laboratorio se ha conseguido transformar un embrión en un bebé, sí o sí se necesita la intervención de un útero".

"Medicina significa cuidar la vida desde la concepción hasta la muerte natural"

Ubicándose en la línea de Del Pópolo, la doctora Cecilia Licata, quien es profesora de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo en el área de Histología y Embriología, remarcó: "Medicina significa cuidar la vida humana desde la concepción hasta su final natural. Entonces cualquier médico que entienda ese concepto debe respetar y estar en esa línea, esto está en el artículo primero de la Constitución Nacional como derecho a la vida primordial y fundamentalísimo". 

Al consultarle sobre qué hacer con las muertes por aborto clandestino, Licata señaló: "Una vez que hay una muerte no hay posibilidad ni de salud ni enfermedad. Hay que trabajar en la Educación Sexual Integral verdadera y no ideológica. Hay que contener a la mujer que está por abortar, dándole apoyo psicológico, afectivo, económico, alimenticio, material. La principal causa en la muerte materna no es el aborto como dicen; es la desnutrición, las infecciones, la tuberculosis, el Chagas". Y respaldando sus palabras dijo que, en todo caso, no hay números oficiales sobre la cantidad de muertes que produce el aborto clandestino: "No hay números de abortos pero sí de muertes por los certificados de defunción; muchos son de abortos naturales que han terminado en una complicación. Respecto de los abortos clandestinos hay que ir a las instituciones en donde se practica y denunciar a los doctores que los hagan", cerró una de las profesionales de la Salud que, junto a otros doctores que están en contra del aborto, está juntando firmas para hacer llegar al Senado su pedido de que no se avance con la sanción definitiva del proyecto de Ley que busca regular la interrupción voluntaria del embarazo.

"La corporación médica no garantiza el derecho a la salud de las mujeres"

Por último, otra de las médicas que se prendió al debate y que es profesora de Fisiología en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo, Gabriela Maure, dijo a MDZ: "Como médica te puedo decir que este es un problema de salud pública y de sensibilidad social, justamente porque es la misma corporación médica la que no está garantizando el derecho a la salud de las mujeres"; y en esa línea se mostró muy crítica de aquellos médicos que se han manifestado en favor de "salvemos las dos vidas": "Estos mismos médicos que están juntando firmas en contra de que el aborto sea legal, son los que ponen cientos de obstáculos cuando las mujeres consultan y esto hace que las mujeres terminen abortando en la clandestinidad, lo que implica un riesgo para la salud, porque implica no acceder a la información, a los recursos para garantizar una práctica segura".

Consideró, seguidamente, que estos mismos profesionales son los que ponen reparos a realizar, incluso, un aborto no punible. A propósito de esto, denunció: "La mayoría de las instituciones actúan como objetores de conciencia. Y la ley es clara en ese sentido la objeción de conciencia no puede ser institucional. En todo caso habrá médicos que se nieguen pero la institución tiene que garantizar una práctica". 

Basándose en números estadísticos difundidos por Amnistía Internacional, Maure resaltó que a nivel nacional se registran cerca de 500 mil abortos clandestinos al año y que, por cifras oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, se sabe que se producen 50 mil internaciones por año en nuestro paìs por complicaciones de prácticas de aborto ilegal como legal. "Sobre este punto advertimos que muchas mujeres acuden a lugares clandestinos a hacerse incluso un aborto no punible porque encuentran muchos obstáculos en los efectores públicos", explicó Maure. 

Cerró observando que es absurdo sostener que bajo la penalización del aborto se salvan dos vidas: "Las mujeres mueren por el aborto clandestino, no es cierto que les interesen las dos vidas sino que están tratando de proteger un embrión y consideran que las mujeres somos vasijas que debemos portar ese embrión no es cierto que les interesen las vidas de las mujeres".