A 42 años de Malvinas

8 de junio de 1982: el día más negro de la flota en Malvinas

Un desembarco de tropas a plena luz del día, en una bahía abierta y al alcance de los aviones de la Fuerza Aérea Argentina. ¿Qué podría salir mal?. Alejandro Signorelli nos relata lo sucedido en MDZ.

Alejandro Signorelli domingo, 9 de junio de 2024 · 07:00 hs
8 de junio de 1982: el día más negro de la flota en Malvinas
El buque RFA Sir Galahad arde en Bahía Agradable con los Guardias Galeses aún a bordo. Foto: The Times

Una brigada es una unidad de combate integrada por diferentes armas que se puede configurar de muchas formas diferentes, pero que en general está compuesta por infantería (los soldados), caballería (tanques y transportes de tropas blindados), artillería (cañones variados), ingenieros (proveen puentes, campos minados), comunicaciones, etc. 

Cuando Argentina recuperó las islas el 2 de abril, en el Reino Unido comenzó una carrera contra reloj (que había comenzado un poco antes en verdad) para alistar y enviar una fuerza de tareas capaz de reconquistarlas. A fin de lograr esto se puso en marcha la constitución de la flota, y se recurrió a la 3ra Brigada Comando de Royal Marines y a la 5ta Brigada de infantería. 

La 3ra Brigada Comando de Royal Marines, como su nombre lo indica, estaba constituida por infantes de marina de la armada británica (Royal Navy). Se trataba de los batallones 40, 42 y 45 que eran parte de la fuerza de despliegue rápido de la OTAN en los países escandinavos (hablamos de 1982, guerra fría y la URSS como hipótesis de conflicto), y ese era su territorio habitual, en donde se entrenaban. También la integraban una unidad de artillería, observadores para reglado de fuego naval, una unidad de ingenieros de combate, un escuadrón de helicópteros, una unidad de logística, cuartel general, comunicaciones y un grupo de exploración y reconocimiento. 

Tapa del libro “No picnic” escrito por el comandante de la 3ra brigada, el brigadier Julian Thompson, en donde relata las dificultades de una campaña que muchos creyeron que sería un trámite. Foto: Leura books

Esta brigada fue reforzada por dos regimientos de paracaidistas del ejército británico, los Para 2 y Para 3, que normalmente integraban la 5ta brigada, pero que se sumaron para reforzar a la 3ra que zarparía primero. Fue la 3ra brigada la que protagonizó el desembarco en la bahía de San Carlos entre el 21 y el 25 de mayo, y los Para 2 fueron destinados a reconquistar Darwin – Goose Green (27 – 29 de mayo) con el Para 3 como reserva, mientras el resto iniciaba la larga marcha hacia el este, con Puerto Argentino como objetivo. 

La 5ta brigada se conformaría entonces con la incorporación de distintas unidades del ejército británico como los Guardias Escoceses, los Guardias Galeses, y el primer batallón de los rifles del duque de Edimburgo, los tan publicitados Gurkhas. Al igual que la 3ra, la 5ta brigada también contaba con otros integrantes de artillería, ingenieros, escuadrón de helicópteros, comunicaciones, cuartel general y logística, entre otros. 

Una vez reunida esta brigada tuvo dos semanas de entrenamiento en Sennybridge, Gales, en una geografía similar a la de las Islas Malvinas, y a fin de homogeneizar unidades con distinto grado de entrenamiento. Esto hizo que su arribo a las islas se produzca recién a fines de mayo. Los Gurkhas fueron desembarcados en San Carlos y trasladados al recientemente reconquistado Darwin – Goose Green, mientras que los Guardias Escoceses y Galeses permanecieron en San Carlos ya que sus superiores tenían otros planes para ellos. 

Decisiones polémicas

Comenzaba junio y el frío austral se acentuaba con las primeras nevadas para las tropas en tierra. Los buques de la flota ya acumulaban varias semanas sin tocar puerto, y el desgaste de las alertas de ataque aéreo constantes, las bajas y la intrincada cadena logística de abastecimientos comenzaba a notarse en sus tripulantes. En Londres se empezaba a sentir la necesidad de terminar cuanto antes con la guerra, y esa presión llegaba al Atlántico Sur. 

Una parte importante de las tropas de la 3ra brigada habían caminado desde San Carlos hasta las cercanías de Puerto Argentino. En los días 27 al 29 de mayo el Para 2 había logrado la primera victoria ganando la batalla por Darwin-Goose Green. Londres había pagado muy caro su primer éxito: había planificado tomar el objetivo en 6 a 8 horas, una noche, y logró hacerlo, pero en más de 48 horas y dejando en el terreno la vida del teniente coronel Herbert Jones, el caído en combate de mayor grado de las fuerzas británicas en toda la guerra. 

Detalle del recorrido de aproximación a Puerto Argentino de la 3ra Brigada Commando de Royal Marines, y la 5ta Brigada de Infantería británicas. Imagen: Alejandro Signorelli

En base a la experiencia de combate recientemente adquirida por el PARA 2 en Darwin – Goose Green, los comandantes de las fuerzas anfibias determinaron que la 3ra brigada rodearía las alturas al oeste de Puerto Argentino, ya que habían detectado que las fuerzas de defensa argentinas se encontraban defendiendo dichas alturas. Si lograban conquistarlas, podrían entrar a Puerto Argentino y la guerra terminaría. 

Un punto a tener en cuenta es que necesitarían la ayuda de la 5ta brigada, inicialmente pensada como una fuerza de reserva, ya que el flanco sur de estas alturas al oeste de Puerto Argentino quedaría sin cubrir si no recurrían a ellas. 

Lo que seguiría es una de las decisiones mas complejas y polémicas de toda la campaña por parte del alto mando británico. La tan mentada falta de comunicación y poca “conjuntez” parece no haber sido patrimonio exclusivo de nuestros militares. En menor medida y con el habitual cuidado británico en el manejo de su imagen, la falta de un diálogo profundo y frecuente entre el comando de la flota y el comando anfibio, provocaron dos incidentes de consideración, el primero peligroso, pero finalmente menor y anecdótico, el segundo, mortal para 48 hombres y dolorosamente inolvidable para más de 100 heridos. 

Logística y despliegue para el desembarco

Luego de varios días de actividad logística intensa en San Carlos (desde el inicio del desembarco de la 3ra brigada el 21 de mayo), el 5 de junio comenzó con las fuerzas invasoras dispuestas de la siguiente manera:

  • La pista móvil de metal para los Harrier que se armó en la zona de Puerto San Carlos pudo utilizarse por primera vez. Esto representaría un cambio para la cobertura aérea británica, ya que el Harrier tiene una autonomía un poco limitada (140 millas) y al posicionar sus portaaviones lo suficientemente al este como para quedar fuera del alcance de los aviones argentinos, disponían de pocos minutos de vuelo sobre las islas. Contando con una pista en tierra y aprovechando su capacidad de despegue y aterrizaje vertical, su radio de acción y permanencia en zona serían mucho mayores. 
  • La bahía de San Carlos y sus brazos sur y norte continuaban recibiendo los convoyes con pertrechos y armamento. Al mismo tiempo los Guardias Escoceses embarcaban en el HMS Intrepid, un buque desarrollado para operaciones anfibias, capaz de cargar 560 hombres con sus equipos y una vez en zona, liberar sus 4 lanchones de desembarco (LCU) para dejarlos en la costa. Su destino sería Fitz Roy, al sur de Puerto Argentino, en donde emprenderían su marcha al norte por Bluff Cove y concentrarían las fuerzas que cubrirían las alturas al sur de la capital. 
  • Un buque de la flota auxiliar (se usaban tanto para carga, como para transporte de tropas), el RFA Sir Geraint, se acercaba a la isla Soledad por el norte, con destino en la Bahía del Aceite, a fin de desembarcar provisiones al día siguiente, en un nuevo punto logístico que se constituiría a mitad de camino entre San Carlos y Puerto Argentino, Teal inlet. 
  • En el extremo norte del Estrecho de San Carlos (que separa a las islas) la fragata HMS Arrow se encontraba como piquete radar, mientras que la HMS Exeter lo hacía más al sur, en la Bahía de Ruiz Puente, con la misma función. Al mismo tiempo que el destructor HMS Cardiff y la fragata HMS Yarmouth se acercaban a Puerto Argentino para tareas de bombardeo naval de hostigamiento. 
Situación de buques enemigos, logísticos y de combate, en cercanías de las islas entre el 5 y 6 de junio. Imagen: Alejandro Signorelli

El turno de los Guardias Escoceses

Antes de la medianoche del 5 de junio, el HMS Intrepid partió con los Guardias Escoceses desde San Carlos hacia Fitz Roy. Debería circunvalar la isla Soledad por el sur, por lo que navegaría por el Estrecho de San Carlos custodiado por la fragata HMS Plymouth, y con la HMS Avenger adelante para tomar posición frente a Bahía Fox en donde se quedó para hacer un bombardeo de distracción, ya que allí se encontraba una guarnición argentina en la isla Gran Malvina

El HMS Fearless (gemelo del HMS Intrepid) y sus lanchones de desembarco, conocidos como LCU (Landing Craft Utility). Esta imagen corresponde al desembarco en San Carlos del 21-25 de mayo. Foto: royalmarineshistory.com

 

Con la meteorología empeorando notablemente y un mar cada vez más embravecido, el Intrepid llegó a la isla del Medio en la boca del seno Choiseul, y allí dejó a sus cuatro lanchones de desembarco, que emprenderían una horrible travesía de 35 millas en un mar hostil. Lo que debería haberse hecho en 3 horas, se hizo en 7 interminables horas para los Guardias Escoceses, que completaron su desembarco en la madrugada, descompuestos y empapados. 

Aproximadamente a las 4h de la mañana de ese día 6 de junio, mientras los lanchones navegaban hacia Fitz Roy, el HMS Cardiff, cerca de Pto Argentino, detectó un eco aéreo no identificado que se desplazaba lentamente sobre la isla Soledad en dirección este. 

Luego de verificar todos los reportes propios y no encontrar ni una pista, concluyeron que se trataría de una aeronave argentina, por lo que su capitán decidió atacarla con un misil Sea Dart. El derribo se comprobó y algún tiempo después se confirmó que lo que derribaron fue un helicóptero Gazelle británico. 

El destructor tipo 42 HMS Cardiff. Foto: royalnavy.mod.uk

Solo minutos después de ese derribo, el Cardiff detectó varios ecos pequeños en el mar, al sur de su posición. Ante la posibilidad de que se tratara de una patrulla argentina, el Cardiff se acercó hasta estar al alcance de su cañón de 4,5 pulgadas y disparó varios proyectiles luminosos para intentar una identificación antes de atacarlos. Los Guardias Escoceses en medio de su agitada travesía, sumaron al mar embravecido que los mareaba y mojaba la sorpresa y el temor de verse súbitamente iluminados por desconocidos. Luego de algunos minutos lograron identificarse mutuamente, por lo que las tensiones bajaron y siguieron ambas partes con sus misiones y ningún ataque se produjo. 

El Intrepid y sus lanchones reportaban al comando anfibio, mientras que el Cardiff y el Yarmouth lo hacían al comando de la flota. Este fue el primer incidente provocado por la falta de comunicación entre ambos comandos. 

El turno de los Guardias Galeses

El domingo 6 de junio los Guardias Galeses comenzaron a embarcar en San Carlos en el HMS Fearless, un buque anfibio gemelo del HMS Intrepid. El plan era el mismo que con los Guardias Escoceses: Zarpar antes de medianoche, navegar al sur por el Estrecho de San Carlos, rodear el extremo sur de la isla Soledad y poner rumbo norte hasta el seno Choiseul y su isla del Medio, y allí lanzar sus lanchones de desembarco. 

A las 3h de la mañana del lunes 7 de junio, el Fearless custodiado por las fragatas HMS Avenger y HMS Penelope llegó a la isla del Medio, pero por una descoordinación operativa con los lanchones que volvían, solo pudo lanzar dos, y volvió a San Carlos con el resto de los Guardias Galeses que no pudieron partir. 

El RFA Sir Galahad (L3005), buque de la real flota auxiliar (RFA) diseñado para misiones anfibias, tanto para transporte de tropas como de pertrechos de toda clase. Conocidos también como LSL (Landing Ship Logistics). Foto: Lloyd’s Register Foundation

 

Con el día más avanzado, los Guardias Galeses embarcaron en el RFA Sir Galahad, una de las naves de la flota auxiliar, capaz de trasladar tanto tropas, como carga. Su gemelo RFA Sir Tristam ya había partido anteriormente con carga hacia el mismo destino que el Galahad, Bahía Agradable, en cuyo sector norte se encontraba Puerto Fitz Roy. 

La Bahía Agradable tiene una larga península en el medio que la divide casi en dos. Al norte queda Puerto Fitz Roy y al sur Puerto Agradable. 

El día más negro de la flota

Antes de las 10h de la mañana del día 8 de junio, el Sir Galahad llegó a Puerto Agradable, en donde se encontraba desde el día anterior el Sir Tristam, que ya había descargado municiones y pertrechos varios. Tras varios días de nubes bajas y niebla en la zona, durante el mediodía el cielo se despejó, quedando la zona en condiciones de visibilidad óptima. 

Todo indicaba que deberían apurar al máximo la operación de desembarco de tropas, pero Inexplicablemente se priorizó la descarga de distintos elementos como la batería de misiles Rapier y a sus operadores. 

Las horas comenzaron a correr y el Sir Galahad con sus Guardias Galeses embarcados y el Sir Tristam ya descargado, seguían fondeados en las tranquilas aguas de la bahía. 

Esa mañana, dos suboficiales de la Fuerza Aérea Argentina y dos del Ejército se encontraban explorando unas alturas cercanas a Bahía Agradable para instalar un puesto de observación, cuando avistaron los dos buques y pudieron observar la actividad en torno a ellos y sus alrededores. El Comando de la Fuerza Aérea Sur (FAS) recibió el detalle de todo lo observado pocos minutos después. 

Bahía Agradable perdería ese sentido que le da su nombre rápidamente

Luego de procesar la información con urgencia, la FAS emitió las órdenes fragmentarias (OF) de la primera ola de ataques, compuestos por las siguientes escuadrillas: 

OF1289: Cuatro A4-B Skyhawk armados con tres bombas BR 250 y cañones cada uno, indicativo MASTIN. Integrantes: 1er Ten Alberto Filippini en el C-250, Ten Daniel Galvez en el C-214, Ten Vicente Autiero en el C-237 y Alférez Hugo Gómez en el C-230 

OF 1290: Cuatro A4-B Skyhawk armados con tres bombas BR 250 y cañones cada uno, indicativo DOGO. Integrantes: Cap Pablo Carballo en el C-207, Ten Carlos Rinke en el C-221, 1er Ten Carlos Cachón en el C-222 y Alférez Leonardo Carmona en el C-240.

Los integrantes de la escuadrilla DOGO, de izq a der: Cap Pablo Carballo, Alférez Leonardo Carmona, 1er Ten Carlos Cachón y Ten Carlos Rinke. Foto: deyseg.com

Los MASTIN despegaron a las 11:30h y los DOGO a las 11:40h. La FAS dispuso el despegue de los dos KC-130 Hércules existentes para que ambas escuadrillas pudieran reabastecer combustible en vuelo casi al mismo tiempo, y de esa manera llegar al blanco prácticamente juntas, saturando de esa manera el esfuerzo antiaéreo que pudieran encontrar. 

Durante el reabastecimiento en vuelo Filippini (MASTIN 1) registró una pérdida de presión de aceite en su motor, y Autiero (MASTIN 3) y Carballo (DOGO 1) tuvieron congelamiento en sus lanzas de reabastecimiento, por lo que debieron regresar. Los cinco aviones que siguieron con la misión se encolumnaron detrás del 1er Ten Carlos Cachón de los DOGO. 

Antes de poner rumbo al continente, Carballo rompió silencio de radio para pasar el mando a Cachón diciéndole “Tres, hágase cargo y condúzcalos a la gloria”. Fue exactamente lo que hizo. 

Por medio de señas, Cachón adoptó una formación escalonada con él liderando, los DOGO 2 y 4 a su derecha, y los MASTIN 2 y 4 a su izquierda. Descendieron hasta 30 metros de altura a 780 km/h hasta el extremo sur del Estrecho San Carlos. Cambiaron a formación escalonado táctico, todos por izquierda del 1 y en rasante, aprox 10 mts de altura. 

Al ingresar a la isla Soledad vieron unos helicópteros Sea King que pensaron serían de alerta temprana por lo que haciendo blanco en ellos, Cachón disparó sus cañones, pero solo salieron dos disparos y se trabaron. Esto se volvió común en los días de frío extremo ya que el sistema de aire comprimido que cambiaba los proyectiles se congelaba. 

Siguieron su vuelo y comenzaron a observar en superficie vehículos, pertrechos, carpas y a lo lejos un misil que se elevaba, aunque fuera de alcance. Sin ver buques todavía, Cachón decidió volar un minuto más y volver por el mar. Cuando iniciaban el viraje para volver, el Alférez Gómez detectó dos buques en la bahía y guió al líder para que pueda maniobrar y llevar a los cinco aviones hacia ellos. Una vez que logró hacerlo, MASTINES y DOGOS armaron su panel de armamento alistando las bombas, y llevando potencia a pleno iniciaron la corrida final mientras Cachón asignaba los blancos. 

Representación de los ataques del día 8 de junio en Bahía Agradable. Imagen: Fuerza Aérea Argentina

Los DOGO atacaron al Sir Galahad. Cachón acertó sus bombas en el centro de la estructura del buque, Rinke impactó con sus cañones, pero las bombas por una falla no se desprendieron, y Carmona pudo ver los impactos de Cachón y soltó sus bombas, que pasaron por encima del buque, rebotaron en el agua y terminaron impactando y explotando en la playa, alcanzando a soldados y equipos. 

Pintura que representa al 1er Ten Carlos Cachón en el A4-B Skyhawk C-222 conocido como El Tordillo por su pintura gris sin camuflaje, que acaba de lanzar sus bombas contra el buque RFA Sir Galahad en Bahía Agradable. Foto: fundacionmalvinas.org

Los MASTIN, que entraron detrás, atacaron al Sir Tristam. El Alférez Gomez llegó primero e hizo puntería con sus tres bombas por la línea de flotación del buque, y luego pasó el Ten Gálvez que vio el impacto de las bombas de Gómez y soltó las suyas estimando que también impactaron. 

El RFA Sir Tristam (L3505) o lo que quedó de él luego de ser reflotado y trasladado a Puerto Argentino (al fondo) luego del fin de la guerra. Foto: malvinense.com.ar

Una vez que pasaron sobre sus blancos, y siguiendo en rasante y a máxima potencia, encararon el escape cada uno de manera individual, como siempre hacían, para dividir a los posibles interceptores. 

El C-240 tripulado por Carmona había recibido un impacto en la parte delantera que desprendió su panel de instrumentos, por lo que tuvo que hacer todo el vuelo de regreso con el panel sobre sus piernas. El C-222, el Tordillo de Cachón, tenía impactos de armas ligeras, y el C-214 de Gálvez tenía impactos de grueso calibre sobre el rack de eyección de bombas y un impacto en el motor, pero que no impidió que siguiera funcionando. 

Los cinco aviones retornaron al continente y aterrizaron en Río Gallegos a las 14:30h sanos y salvos. 

El buque tipo LSL, RFA Sir Galahad sufre el incendio totalmente descontrolado que provocaron las bombas arrojadas por la escuadrilla DOGO en Bahía Agradable. Foto: The Times

 

Luego de 27 años, el ya retirado Capitán Carlos Cachón fue contactado por un veterano británico quien le contó que ese día intentaron dispararles desde tierra con misiles Rapier, pero en el momento de hacerlo el sistema se reseteó y demoró unos 15 segundos en estar disponible nuevamente, tiempo mas que suficiente para que los cinco aviones completaran su pasada y desaparecieran de su alcance. Ninguna PAC de Harrier apareció tampoco detrás de ellos esa mañana. 

El turno de los Dagger - ¿En dónde estaba la HMS Plymouth?

A las 13h despegaron de Río Grande dos nuevas escuadrillas: 

OF1291: Tres M5 Dagger armados con bombas BR 250 y cañones y dos tanques externos de combustible de 1700 litros cada uno. El indicativo sería PERRO y sus integrantes el Cap Carlos Rodhe en el C-415, el 1er Ten José Gabari Zoco en el C-417, y el 1er Ten Jorge Ratti en el C-401. 

OF1292: Tres M5 Dagger armados con bombas BR 250 y cañones y dos tanques externos de combustible de 1700 litros cada uno. El indicativo sería GATO y sus integrantes el Cap Amilcar Cimatti en el C-435, el 1er Ten Carlos Antonietti en el C-431, y el Mayor Carlos Martínezi en el C-418. Antonietti no llegó a despegar por rotura del parabrisas en cabecera. 

M5 Dagger matrícula C-401 que integró la escuadrilla PERRO piloteado por el 1er Ten Jorge Ratti. En la foto se encuentra alistado para otra misión ya que presenta un tanque de combustible en la fijación central. En la misión del 8 de junio en esa fijación llevaba tres bombas BR 250. Foto: malvinasguerraaerea.blogspot.com

Las dos escuadrillas serían guiadas por un avión Learjet matrícula T-23 con el indicativo LIBRA. Estos aviones contaban con radar (los Dagger no) y equipamiento de navegación mucho más preciso, por lo que volaban juntos hasta el punto en que la escuadrilla de combate pasaba a vuelo rasante, entonces el Learjet conservaba altura y seguía pasando información hasta llegar a un punto predeterminado en donde podía ser interceptado. Allí pegaba la vuelta y los aviones de combate seguían solos, pero ya con el blanco localizado o cercano. 

Los Dagger no disponían de la capacidad de reabastecimiento de combustible en vuelo, por eso tenían los minutos contados para atacar y regresar a su base. 

Entraron a la isla Soledad por el sur y pusieron rumbo norte con la costa a su izquierda buscando Bahía Agradable. El Learjet los guió hasta ubicar la isla Jorge a 130 kms de Bahía Agradable, en donde cambió su rumbo y retornó a base. 

Cuando se encontraban volando con rumbo norte el Capitán Cimatti (GATO 1) alertó sobre una fragata en la zona de rada Agradable, a la derecha. Rodhe (PERRO1) en vez de poner rumbo directo hacia la fregata guió a todos hacia la izquierda para alcanzar una altura en la costa, y rodearla como protección, para retrasar la reacción de su artillería antiaérea. 

Cuando dejaron atrás la elevación, la encontraron al frente y con proa hacia mar abierto, por lo que pensaron que estaría cumpliendo funciones de piquete radar, ya que estaba sola. 

Iniciaron su corrida final y comenzaron a percibir el fuego antiaéreo que se intensificaba a medida que se acercaban. A pesar del nutrido fuego que recibieron, todos los aviones lograron pasar y descargar sus bombas. En base al testimonio de su numeral, se presume que las bombas de Rodhe alcanzaron al buque en su línea de flotación. El resto también lanzó, pero sin confirmación visual de impactos. 

Pintura de Exequiel Martínez representando el ataque de los PERRO y GATO sobre la fragata clase Rothesay HMS Plymouth. Foto: fundacionmalvinas.org

Se supo después que se trataba de la fragata HMS Plymouth y que una bomba impactó en una carga de profundidad haciéndola explotar, lo que causó daños y un incendio. 

Existe una gran controversia en cuanto a la posición de esta fragata. Si bien los británicos reconocen el ataque, la ubican en el Estrecho de San Carlos, al oeste de Darwin. Los cinco pilotos argentinos y la tripulación del Learjet en cambio, coinciden en haberla alcanzado en la costa este de la isla Soledad, ligeramente al sur de Bahía Agradable. 

En forma paralela a los ataques de las escuadrillas MASTIN y DOGO, y PERRO y GATO, otras dos escuadrillas de aviones Dagger con los indicativos CARTA y SOBRE despegaron y se dirigieron a un objetivo simulado sobre las islas Sebaldes, al norte de la Gran Malvina (se denomina misión de diversión) con el objetivo de distraer a las escuadrillas de interceptores enemigos del verdadero ataque en curso. Despegaron de San Julián a las 13:25h y regresaron sin novedad a las 14:50h una, y 15:25h la otra. 

Esta primera ola de ataques coincidió con una momentánea salida de servicio de la pista armada en San Carlos para los Harrier, por lo que debieron lanzar PACs (Patrullas Aéreas de Combate) desde los portaaviones que se encontraban mucho más alejados. 

La fragata clase Rothesay HMS Plymouth se aleja del lugar del ataque humeando por el incendio que provocó una de las bombas de los Dagger. Foto: batallasenlahistoria.wordpress.com

Los registros del radar Malvinas dan cuenta de cuatro PACs antes del primer ataque, que luego fueron relevadas por otras tres. Sin embargo, ninguna escuadrilla fue interceptada ni hizo contacto visual con ellas. 

El ataque final

Luego de las 14:30h la Fuerza Aérea Sur decidió lanzar un ataque más. Fue llevado a cabo por dos escuadrillas de tres aviones A4-B Skyhawk cada una (MAZO y MARTILLO), y posteriormente por otra de A4-C Skyhawk indicativo YUNQUE. Todas ellas fueron reabastecidas por el KC-130 Hércules indicativo PARCA. 

Esta segunda oleada de ataques ya no tenía la ventaja de la sorpresa, y al mismo tiempo, aparentemente los problemas con la pista metálica en San Carlos se habían solucionado. 

Cuando los MAZO y MARTILLO entraron en su corrida final se encontraron con fuego antiaéreo nutrido y misiles (ya habían tenido tiempo para montar las baterías). Al ver al Sir Galahad y al Sir Tristam devastados por las llamas buscaron atacar a un lanchón de desembarco que navegaba rápidamente hacia la costa transportando vehículos y distintas cargas. Hicieron blanco sobre él y lograron hundirlo, a pesar del gran caudal de fuego antiaéreo que estaban recibiendo, pero casi en simultáneo fueron atacados por una PAC de Harrier que dispararon sus cañones y utilizaron los misiles AIM9L Sidewinder, logrando los derribos del Ten Juan José Arrarás, el Alférez Alfredo Vazquez, y el 1er Teniente Danilo Bolzán

El recuerdo para los tres pilotos argentinos que no volvieron de su misión. Imagen: malvinasguerraaerea.blogspot.com

La decisión de enviarlos fue cuestionada en su momento ya que la sorpresa se había perdido y el riesgo era muy alto. Con el ataque de la primera oleada se había producido un daño enorme y todos habían regresado, y es verdad que la oportunidad de infligir un daño mayor estaba al alcance de la mano, pero solo con ataques aéreos no se puede detener por completo un desembarco. Sin un ataque coordinado por tierra, la cabeza de playa finalmente se logrará, aunque sea a un costo altísimo. 

Soldados británicos en plena operación de rescate de los náufragos del RFA Sir Galahad. Foto: malvinense.com.ar

Al finalizar ese día, las bajas británicas ascendían a 48 muertos, y los heridos superaban los 100 de distintas gravedades, la mayoría quemados. El Sir Galahad, consumido por el fuego, fue remolcado afuera de la bahía en donde se hundió en aguas más profundas. El Sir Tristam en cambio, fue objeto de todo tipo de acciones para salvarlo y evitar que la cuenta de naves británicas hundidas llegara a ocho. 

El buque LSL, RFA Sir Tristam es transportado a bordo de un buque para cargas pesadas hacia el Reino Unido. Fue reflotado y permaneció un año fondeado en Puerto Argentino antes de este trasado. Tal vez el herido orgullo británico no soportaba un octavo buque hundido, y eso justificó semejante operación de reflote y reconstrucción. Foto: malvinense.com.ar

Luego de quedar semi hundido en las nada profundas aguas de Bahía Agradable, cuando terminó la guerra fue reflotado y remolcado hasta Puerto Argentino, en donde fue reparado parcialmente y utilizado como alojamiento hasta 1984, año en el que regresó al Reino Unido cargado sobre un barco de transporte de cargas pesadas. 

Allí, el Sir Tristam fue objeto de un largo proceso de reconstrucción que tomó un año, al final del cual retornó al servicio y participó en varias operaciones británicas en diferentes lugares del mundo. Fue puesto fuera de servicio finalmente en 2005. 

Emblemas de los escuadrones que participaron en estas misiones. De izq a der: Grupo 5 de caza y ataque (A4-B Skyhawk), Escuadrón C-130 (KC-130 Hércules), Grupo 6 de caza y ataque (M5 Dagger) y Grupo 4 de caza y ataque (A4-C Skyhawk). Imagen: Fuerza Aérea Argentina

El 8 de junio de 1982 los británicos comprobaron con amargura lo que ya venían sufriendo desde el 1 de mayo en adelante, y en especial durante su desembarco en San Carlos, bahía a la que bautizaron “Bomb Alley” o la avenida de las bombas. El ataque de Bahía Agradable fue catalogado como el día más negro de la flota, o el desastre de Bluff Cove, y varias descripciones igual de elocuentes. 

Nuestros pilotos demostraron una vez más su valentía y su capacidad

Quedaban pocos días a una guerra que se perdería por motivos que exceden largamente la capacidad de combate de soldados, marinos y aviadores argentinos. Ellos no se cuestionaron las decisiones de alto nivel, solo honraron su juramento y defendieron lo que nos pertenece, y por eso merecen nuestro recuerdo, orgullo y admiración.

* Lic. Alejandro Signorelli, Investigador de la Guerra del Atlántico Sur.

 

 

 

 

 

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