Primera parte

El desconocido mundo detrás de algunos juegos online: todo por dinero

Los juegos para celular y casinos online simulan azar y motivan falsas destrezas para ganar más dinero. Cómo es el detrás de escena de la industria del entretenimiento tentada por el dinero.

Pablo Icardi
Pablo Icardi domingo, 19 de mayo de 2024 · 12:37 hs
El desconocido mundo detrás de algunos juegos online: todo por dinero
Juegos y apuestas online generan adicción y gastos enormes. Foto: Shutterstock

Juegos. Un tierno gatito con un simulado camino de aventuras. Un equipo de fútbol “dirigido” a través del celular o una sofisticada estrategia con un “diablo” como protagonista. También casinos online que usan estrategias lúdicas. La simulación de destrezas, pero con un camino sin salida: poner plata o ser parte de un producto para generar dinero. Interfaces distintas que entretienen y que comparten un detrás de escena común: tratar de aumentar la permanencia y el gasto de dinero, a costa, incluso, de actitudes compulsivas. En ese camino no hay regulaciones propias, ni externas. “El objetivo es que la gente se entretenga lo suficiente para que no se den cuenta que le estás metiendo la mano en el bolsillo”, resume uno de los desarrolladores que explicó a MDZ cómo funciona ese mundo que maneja millones en base al entretenimiento que ahora potencia estrategias no relacionadas con esa actividad.

La relación íntima de los usuarios con el celular ha permitido cruzar barreras que el contacto físico disimulaba. Por eso los patrones “engañosos” u oscuros se repiten, se imitan y crecen. Son trucos usados por las aplicaciones para obligar a ejecutar acciones, en su mayoría gastos, que no estaban previstos. Y ese se ha convertido en el principal trabajo de los programadores y diseñadores de juegos. “La industria está virando a que es necesario extraer más dinero. Ahí empiezan esas cosas cuestionables y se convierte a los juegos en una timba”, explica  uno de los programadores. “El desafío es hacer que el que gaste plata. El que gasta, que gaste más y el el que no paga, hacerlo pagador”, explica. “No se evalúa éticamente lo que ocurre. No ves a la persona como ser humano, sino como un número en una planilla. Depende de la empresa, cómo se baja el mensaje. Pero el objetivo es el mismo. Te dicen, necesitamos aumentar un 5% la cantidad de pagadores, y entonces creativamente tenés que pensar una estrategia”, agrega.

Uno de los sitios donde se advierte sobre las estrategias nocivas de los juegos. 

Estrategias

La forma de captar dinero es sutil. Mejorar aditamentos en un juego, agregar premios de fantasía y, entre lo más usado, obligar indirectamente a que los usuarios todos los días se conecten. “Hay que adiestrar a la gente para que hagan lo que vos querés. Se usan mucho los tutoriales. Antes esas guías eran para que entendieras el juego, ahora son para que entiendas el circuito económico del juego: dónde gastar las moneditas que recolectás, dónde recaudar…los vas guiando”, explica el programador.

En las empresas suele haber tres equipos que trabajan para ello. Los equipos de “producto”, que detectan o buscan oportunidades de negocios. Los diseñadores de juegos, que le ponen reglas y creatividad, y los desarrolladores; los programadores que ejecutan el plan para ponerlo en marcha a través de los celulares o computadoras.

Los jueguitos y los casinos online, sobre todo los ilegales, tienen una diferencia vidriosa, pues usan las mismas estrategias. Una de ellas es el azar disimulado. Los “boxes” o cajas de sorpresa, por ejemplo, tienen una programación determinada para simular la sensación de ganancia. “Está totalmente tocado y estipulado por la programación para determinar cuántos y cuánto queremos que ganen”, explican. Por eso hay tres definiciones de azar en ese mundo: el azar real, que casi no existe. El azar que el usuario construye imaginariamente y el “azar programado” por los desarrolladores; el que hace facturar.

Engaños

“Ser obligado a jugar según el tiempo del juego en lugar del tuyo”. “Fomenta las visitas repetidas todos los días y te castiga por faltar un día”. “Ser requerido para realizar tareas repetitivas y tediosas para avanzar”. “Imposible ganar o completar el juego”. “Gastar dinero real para jugar un juego de azar y obtener una recompensa”. “Un jugador puede gastar dinero real para comprar algo que le dé una ventaja en el juego”. "El tipo de cambio entre el dinero real y la moneda del juego disfraza el precio real de los artículo". "Si dejas de jugar te perderás algo o te quedarás atrás y no podrás ponerte al día. “Para evitar decepcionar a tus amigos, estás obligado a jugar cuando no quieras”. “Las recompensas impredecibles o aleatorias son más adictivas que un horario predecible”. Esas frases son parte de las advertencias que surgen de los análisis de varios de los juegos más populares.

Los juegos y los casinos online tienen estrategias similares.

La lista de acciones nocivas programadas por los juegos online y los casinos es enorme y tienen una nomenclatura particular. Hay cuatro categorías: Patrones temporales oscuros, destinados a mantener más tiempo del deseado a los usuarios. Patrones monetarios oscuros, que apuntan a que los usuarios gasten más de lo que quieren.  Patrones sociales oscuros, que apuntan a la competitividad, siempre relacionados con los gastos necesarios para mejorar. Y patrones psicológicos oscuros, que buscan crear algún tipo de dependencia o crear necesidades. “Se busca crear el hábito para que te metas todos los días, que piensen que estás ganando para que cuando llegue el momento de perder, quieran seguir poniendo plata”, explican.

El tiempo de permanencia es clave. Y según el juego lo que se estipula. Hay algunos que tienen por objetivo estar no más de 20 minutos, pues están pensados para las personas en tránsito, para el recreo de la escuela o una pausa. Otros, más complejos, están programados para conexiones de larga duración.

Los patrones engañosos (también conocidos como “patrones oscuros”) son trucos utilizados en sitios web y aplicaciones que te obligan a hacer cosas que no era tu intención, como comprar o registrarte en algo.

Aunque se relaciona a los juegos online con los programadores, detrás hay bastante más de psicología y márketing. Así, por ejemplo, hablar de la “falacia del costo hundido” es frecuente. Se trata de generar acumulación de valores, objetivos y otros “activos” virtuales hasta un punto donde el juego plantea la opción del todo o nada: perder lo acumulado o poner dinero para mantenerlo. Las moneditas acumuladas pasan a ser dinero real.  Por eso en el detrás de escena se habla más del “meta juego” que del entretenimiento en sí mismo. “Tenés el juego y el “meta juego”, lo que está más allá. Son las reglas y todo lo que se pone para mejorar el desempaño a cambio de dinero. En los de fútbol, por ejemplo, vos sos el DT y no jugás pero necesitás invertir para que a tu equipo le vaya mejor. Comprás ropa, mejores condiciones y lo que sea”, explica uno de los programadores.

La simulación de lo lúdico es tan importante que los casinos imitan ese camino. Así, por ejemplo, se puede apostar en partidos de fútbol virtuales, en el desempeño de personajes de los juegos y demás. El límite es borroso.

Los juegos están desregulados, al igual que el manejo de dinero a su alrededor. Pocos países tienen reglamentaciones para advertir, por ejemplo, las probabilidades  de ganar o perder. En Argentina sí están reglamentados regionalmente los casinos online. En Mendoza hay 5 plataformas autorizadas y 4 en funcionamiento. El crecimiento es vertiginoso, aunque aseguran que aún representa menos del 10% del total de apuestas. Según el sitio del Instituto de Juegos y Casinos, en abril hubo apuestas por 5.362 millones de pesos en las plataformas que estaban autorizadas ese mes. Las apuestas online, sin embargo, trascienden a las empresas autorizadas y a esas cifras. Hay quienes consideran que el juego compulsivo motivado por las apuestas digitales son la nueva pandemia. 

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