HISTORIAS DE MALVINAS

El duro regreso de las veteranas: "La sociedad no quería hablar de Malvinas"

Luego de ser voluntaria durante los últimos días de la Guerra de Malvinas, Silvia Barrera tuvo que regresar a trabajar al Hospital Militar Central sin poder procesar todo lo que había vivido.

Agustina Castro
Agustina Castro domingo, 3 de marzo de 2024 · 06:59 hs
El duro regreso de las veteranas: "La sociedad no quería hablar de Malvinas"
Veteranas de Malvinas Seis instrumentadoras quirúrgicas se ofrecieron como voluntarias en la Guerra de Malvinas Foto: Gentileza Silvia Barrera

Diez días estuvieron a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar. Diez días, del 9 al 19 de junio de 1982, rodeando el territorio de conflicto bélico. Diez días, viendo a cientos de soldados caer y llegar heridos a los buques hospitales. Diez días estuvieron las dieciséis veteranas de Malvinas salvando todas las vidas que podían.

Entre el personal médico, que estaba compuesto mayormente por hombres, hubo, además, dieciséis mujeres que prestaron sus servicios como profesionales de la salud, siendo voluntarias. Entre ellas, están las seis instrumentadoras quirúrgicas que continúan su lucha social por su reivindicación como las mujeres de Malvinas.

Un año después del cese del fuego, en 1983, el Estado Nacional reconoció a las instrumentadoras Silvia Barrera, Susana Maza, María Marta Leme, Norma Etel Navarro, María Cecilia Ricchieri y María Angélica Sendes, como Veteranas de Guerra. Aun así, tuvieron que pasar años hasta que se empezó a hablar en la sociedad de su rol en la Guerra. En ese entonces, el país sufría las consecuencias del último gobierno de facto, siendo las mujeres de Malvinas relegadas a la posteridad.

Mirá el video del regreso de Silvia Barrera

Silvia Barrera, actual encargada del Ceremonial del Hospital Militar Central, contó a MDZ que, después de muchos años, las mujeres de Malvinas fueron conquistando terreno, pero que todavía falta mucho por recorrer. Pues, el regreso a sus casas, tras la Guerra que enfrentó las tropas argentina y británica, fue duro, lento y silencioso.

El 19 de junio, al volver de las Islas Malvinas hacia la Patagonia, las profesionales estuvieron en un galpón de la Fuerza Aérea con un piloto de custodio. El domingo 20 de junio viajaron de regreso a Buenos Aires, llegando a las 23 de la noche a Palomar. “Todos los vuelos llegaban a Palomar de noche. Entonces nadie veía quiénes eran los que llegaban. Todo muy oculto. Nos estaba esperando nuestra familia”.

Pero no tuvieron tiempo para procesar lo vivido, puesto que al día siguiente volvieron a cumplir su horario laboral en el Hospital Militar Central, y al olvido. “Después de una semana, nos dieron unos días de licencia, y nos fuimos todas juntas de viaje. Cuando volvimos, seguimos trabajando normalmente. Malvinas era pasado. Nadie quería hablar de Malvinas. Era una derrota y los soldados eran la cara de esa derrota. Nosotras éramos tan poquitas y nadie sabía que habían ido mujeres. Entonces nos fue fácil también mantenernos ocultas”, contó la referente de las mujeres de Malvinas.

Las instrumentadoras estuvieron en un galpón de la Fuerza Aérea durante un día, hasta poder viajar de regreso a Buenos Aires. Foto: Gentileza Silvia Barrera

“Creo que Buenos Aires es una ciudad muy, muy dinámica; acá pasan cosas todos los días. Por eso, cuando nosotras volvimos, casi diez días después del cese del fuego en Malvinas, acá no se quería hablar del tema; era una derrota. Habíamos perdido el Mundial, había venido el Papa. Habían pasado muchas cosas en esos días y, pasaron casi 15 años hasta que cada veterano procesó dentro de su cabeza lo que había vivido”, evocó Barrera.

La civil, como todos sus compañeros, se entregaron a la vorágine de la vida en la Ciudad, sin poder procesar lo acontecido cuando fueron a la Guerra: “Nosotros fuimos siendo muy jóvenes. Al volver, nosotras nos casamos, y la mujer cuando se casa ya se tiene que ocupar de su casa. Tuvimos hijos, entonces los primeros años estás dedicada a todo lo que es tu familia y Malvinas iba en paralelo”.

Una vez que sus hijos se hicieron grandes, los veteranos de Malvinas empezaron a “Malvinizar” en la sociedad, contando todo lo que vivieron en la Guerra, visibilizando las historias de los olvidados y logrando que se conmemore a los que dieron la vida por la soberanía de las Islas. “Creo que esos primeros años la sociedad no quería hablar de Malvinas. Los periodistas, que son los que hacen visible todas las noticias, no querían hablar de Malvinas, y nosotros ocupados con nuestras familias, también dejamos de lado eso. Creo que por eso pasaron 15 años hasta que todos comenzamos a visibilizar lo que cada uno había vivido”, recordó la veterana.

Silvia Barrera "malviniza" a la sociedad en cada charla. Foto: Gentileza Silvia Barrera

Así fue que empezó todo un proceso de ir a dar charlas y entrevistas a lo largo del país con el fin de difundir lo que había estado tanto tiempo encubierto. Así fue que, también, afloraron las patologías relacionadas con el estrés postraumático, a consecuencia del trauma vivido en la Guerra. “Los veteranos, a pesar de que tenemos muchas ventajas en cuanto a lo que es la atención de la salud, tenemos muchas patologías que van acompañadas de lo que es el estrés postraumático. Entonces necesitamos mucha atención y eso hace que el centro de salud para Veteranos de Guerra tenga mucha actividad, porque nosotros somos una población de entre 60 y 80 años, que estamos con muchas patologías que son concomitantes con el estrés postraumático”, confesó.

A pesar de que Silvia dejó de instrumentar, hace veinte años se encarga del Ceremonial del Hospital Militar Central, luego de haber estudiado Ceremonial. “Es un festejar, acompañar los acontecimientos del hospital y del ejército. Así que eso me trae mucha satisfacción. Ya estoy cerca de la jubilación y pensando en seguir trabajando para los veteranos de guerra”, admitió Barrera, denotando que disfruta de seguir en contacto con sus colegas y su vida profesional.

“Cada uno a su manera, vive el día a día Malvinas. Ya es parte de nosotros. Vos imaginate que nosotros seguimos en contacto. Tenemos grupo de WhatsApp, todos los veteranos. Así que seguimos hablando del tema, nos seguimos comunicando con nuestros problemas de salud. Algunos fuimos a los casamientos, conocemos a las esposas, a los hijos y, ahora, los nietos. Así que estamos muy unidos todos y realmente nos conocemos todos”, testificó la veterana.

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