¿Cuál es tu apuesta hoy? ¿En vos apostás? La era de los “apuestos”
El ayer es el espejo que aún no encontramos tal como es.
Dar gracias es asumir.
Es la atracción del sentido.
¿Cuál es tu atracción?
El deseo coincide con lo que sos.
Todo lo que perdí…
El pasado es una decisión.
“Creyó en la luz porque estaba en la oscuridad.
El medio más seguro de torturar a un hombre es desesperarlo diciéndole: "Aquí no hay porqués".
Para poder tender la mano a un agonizante psíquico y ayudarle a volver a ocupar un lugar en el mundo de los humanos es indispensable realizar una labor de construcción de sentido. Aquí sí hay porqués.
No hay actividad más íntima que la de la labor de construcción de sentido. Lo que ha quedado impregnado por el trauma real alimenta sin cesar una serie de representaciones de recuerdos, unos recuerdos que constituyen nuestra identidad íntima. Este sentido persiste en nosotros y da forma temática a nuestra vida” -señala Boris Cyrulnik-
¿Cuál es tu apuesta en vos?
Como apostás evidencia como sos…
En qué apostás revela en quién…
¿Cuál es tu apuesta hoy?
O te jugaste el pasado…
La realidad nos sincera.
¿Cuál es la ganancia?
¿Te ganaste?
O te perdiste…
¿Apostar de todo o… A pesar de todo?
A pesar de vos…
El azar es un espejo.
¿Soy muy apuesto?
¡Apuesto!
Hay tantos apostadores…
¿Jugándose por…?
¿Y jugarse por uno mismo?
¿Jugarse por el lugar del otro?
No es un juego.
Y… El que apuesta al dólar….
Apostar…
Unos pocos en detrimento de muchos.
¿La falta de oportunidad es la oportunidad de jugarse?
El instante agota las consecuencias.
¿La tentación de la inmediatez.?
Así es ¡Salvarnos! Hoy.
Y ser víctimas de sí mismos.
Lo que hacés es lo que sos.
¿Cómo gestionás la esperanza?
No hay nadie que pueda ser como vos.
¡Sé como vos!
Sos tu mejor apuesta.
Como luchás creés.
Y… te hacés creer.
¡Sos tu creyente!
Como mirás hacés ver.
No sabemos ver lo que no sabemos creer.
Nos sincera cómo fuimos.
Tu mirada es tu decisión.
El azar es la impulsividad que nos evidencia.
El deseo es lo único que nos pasa.
Nos atrae tal como somos.
No es menos que lo que nos pasa.
¡Somos la creencia de Dios!
Es a nosotros que nos falta creer.
¡Él cree!
El azar no es tu firma.
El sentido sí.
Nada es tan poco.
Creer en el camino lo abre
Es más que una apuesta…
Creer nos da mérito.
El mérito es uno mismo.
Yo me incluyo.
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.