Historia de vida

Sufrió una dura enfermedad, un club entero lo acompañó y pudo volver a jugar al rugby

Apenas entrando en la adolescencia, debió enfrentar una difícil enfermedad que le impidió seguir jugando con sus compañeros y todo el club lo acompañó en su recuperación.

Gonzalo Barrera
Gonzalo Barrera sábado, 9 de septiembre de 2023 · 14:30 hs
Sufrió una dura enfermedad, un club entero lo acompañó y pudo volver a jugar al rugby
Rugby El plantel superior en la previa de un partido con la bandera en apoyo a Bruno Foto: Gentileza familia Canzonieri

El deporte cuenta con miles de historias de superación y el rugby no es ajeno a ello. Mucho menos Los Pumas, quienes consiguieron enormes victorias ante las situaciones más adversas como fue el recordado debut ante el local en el Mundial de Francia 2007 y la victoria contra Nueva Zelanda tras la pandemia. La historia de Bruno Canzonieri, jugador de las infantiles de Italiano, es también la de como funciona esa idea de "escuela de valores" que tanto se repite en esta disciplina.

Por la tarde argentina de este sábado 9 de septiembre Los Pumas tendrán su debut en el Mundial de Rugby de Francia 2023 y no puede explicarse esta selección sin hablar de los clubes. Una de las grandes virtudes de este equipo que lo colocan en lo más alto del nivel mundial y lo hacen merecedor de un gran respeto por sus rivales, es la capacidad de reinventarse y sobreponerse a las situaciones difíciles.

Esta característica del combinado nacional tiene un detrás de escena, un origen, y eso son los clubes que juegan en las distintas categorías del rugby nacional. La historia de Bruno es un gran ejemplo de ello y como la camaradería puertas adentro de un club puede cambiar la vida de un montón de personas que corren tras un mismo objetivo. ¿Ser campeones? No, mucho más. Acompañar al que la está luchando.

Desde el plantel superior para abajo, todos acompañando

Gonzalo Peysere, subcapitán de la primera de Italiano, y Luca Monti, jugador del plantel superior e ídolo de Bruno, acompañaron al joven Canzonieri durante todo este proceso. Ambos, hablaron con MDZ y contaron su experiencia durante todo este tiempo: "A Brunito lo vemos prácticamente todos los días. Él no falta nunca al club y siempre se queda a alentar a la primera", relató Gonzalo. Luca, por su parte, agregó que "va más allá de Bruno y los nombres propios, el club es una familia y, como estamos para los buenos momentos, también estamos en los malos o difíciles. Eso significa que, en definitiva, el club lo hacemos entre todos, cada uno desde la actividad o desde el lugar que le toque".

Jugadores del plantel superior visitando a Bruno en la previa de la operación. Foto: Gentileza familia Canzonieri.

Italiano milita en la cuarta categoría del rugby de Buenos Aires siendo animador cotidiano del torneo pero sin poder conseguir el tan ansiado ascenso. Este año, a diferencia de otros, el equipo radicado en el Bajo Flores parece que va a conseguir el ascenso a la Primera B, lo que obviamente significa una gran presión para los jugadores que acompañaron a Bruno durante todo este proceso, pero él terminó siendo ejemplo, según lo ve Gonzalo: "Seguramente la fuerza esa que lo caracterizó a Bruno en estos meses, esa positividad y perseverancia que le ves al pibe para salir adelante, nos dio un plus de energía", a lo que Luca agregó que "ver algún vídeo que mandaban y verlo sonreír era y es de admiración absoluta".

Un plantel a la espera de su vuelta

Además del plantel superior, Bruno tiene compañeros que comparten vestuario, entrenamientos, partidos y terceros tiempos con él. Chicos de su edad que un día, quizás sin entenderlo demasiado, se encontraron con que Bruno no podía jugar más con ellos, que no iba a entrenar y que no se iba a cambiar con ellos. Néstor Simone, entrenador de su categoría fue el encargado de acompañarlos a ellos en este proceso: "Al enterarnos de lo que le estaba sucediendo fue un golpe muy duro para todo el plantel, ya que Bruno juega desde los cuatro años a este deporte y muchos de nosotros lo conocemos desde su nacimiento", relató a este medio.

El plantel de la categoría de Bruno con la bandera en apoyo. Foto: Gentileza familia Canzonieri.

Luego de esa tristeza inicial quedó por delante acompañar en su recuperación para lograr la tan ansiada vuelta. Esperada por Bruno y por todo el club, pero principalmente por sus compañeros. El último fin de semana, Bruno volvió para jugar contra CASA de Padua y Néstor contó que "fue un monento Inolvidable para todos nosotros". El exjugador del club y hoy entrenador de infantiles remarcó que "Bruno representa los valores del deporte como ninguno. Se sobrepuso a una gran adversidad de una manera increíble y en tan solo cinco meses se puso la camiseta y sin ningún temor volvió al ruedo para disfrutar de este hermoso deporte".

Un Bruno que hizo parecer fácil el partido más difícil

Italiano es un club "chico", dentro de todo joven en el rugby, siendo sus inicios en 1986 en la disciplina que hoy paraliza al mundo con el Mundial de rugby de Francia 2023. Estas características lo hacen funcionar como una familia, pero nadie en el club puede explicar lo que vivieron junto a Bruno como el núcleo familiar. Juliana Fuster, su madre, contó que "fue un proceso difícil, con varios altibajos, pero siempre firmes y juntos", y agregó que no lo considera una lucha porque "Bruno se lo tomó de manera muy madura el no poder jugar, sabiendo que dependía de su recuperación, la cual siempre fue buena y paso a paso".

Al mismo tiempo, Juliana destacó que para ella "él nunca dejo de jugar. Dentro de lo que podía hacer, Bruno nunca dejó de ir a los entrenamientos, a los partidos de sus compañeros, a alentar al plantel superior en cada partido, siempre estuvo presente". También destacó el rol del club durante todo este tiempo: "Es indescriptible el apoyo incondicional, acompañamiento y el amor de cada uno de esta hermosa familia que es el rugby. Chicos y familias que ni conocía viniendo al sanatorio o a nuestra casa solo a saludar a Bruno y a acompañarlo. La palabra Gracias queda corta".

Una semana después de operarse, junto a sus hermanos, tras el clásico con DAOM. Foto: Gentileza familia Canzonieri.

Juan Pablo, su padre y también de tres hermanos de Bruno (tres varones que también juegan al rugby en Italiano y una niña que juega al hockey), remarcó que "siempre sentí que el rugby no es solo el deporte, también es la amistad y el compromiso. En una situación así, todo eso que tanto se cuestiona, queda comprobado, ahí está".

Pero el mejor testimonio es el de Bruno, que vivió todo en carne propia: "Me puse muy feliz por volver a jugar, no me lo esperaba", comenzó explicando a MDZ. "Cuando estaba a punto de entrar, el corazón me latía a mil. Sentía que ya había pasado todo, estaba muy contento y emocionado", comentó y agregó que para él, el rugby "no es solo un deporte donde hay que tacklear y meter tries, sino también un lugar donde los demás están cuando más lo necesitás".

El joven, además, destacó el respeto y el acompañamiento que inspira el rugby: "Es un juego donde todos se bancan. Cuando yo estaba mal, me llegaron saludos de muchos equipos, hasta de algunos con los que quizá no me llevaba muy bien, pero me acompañaron igual". Agregó también que el "no podría haber salido adelante sin el apoyo de mis papás, mi familia y mis amigos, porque ellos siempre estuvieron ahí bancandomé".

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