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Qué hay detrás de la excarcelación de Leonardo Fariña, el valijero arrepentido

Tiene 37 años. Fue parte de la cofradía de Néstor Kirchner y Lázaro Báez, pero lo señalan como macrista por haberse puesto a disposición de la Justicia como imputado colaborador.

Milagros Moreni
Milagros Moreni martes, 5 de diciembre de 2023 · 07:00 hs
Qué hay detrás de la excarcelación de Leonardo Fariña, el valijero arrepentido
La Justicia ordenó excarcelar a Leonardo Fariña en la causa por la financiera de Belgrano. Foto: NA

Leonardo Fariña fue investigado, detenido y condenado. Conoció la intimidad de los infiernos. Resucitó arrepentido. El 15 de noviembre volvió a ser apresado cuando fue capturado en un allanamiento en una cueva en el barrio porteño de Belgrano, en la que se secuestraron 500 millones de pesos. El dinero estaba en cajas y valijas, algo que el exfinancista conoce bien. "El valijero" fue el apodo que le pusieron los medios para nombrarlo cada vez que se hablaba de la investigación que lo dejó tras las rejas: la "Ruta del Dinero K".

Por esa causa, en abril de 2021, Fariña fue condenado a prisión por lavado de activos. En principio, para el tribunal, la pena que le correspondía era de ocho años. Luego, se bajó a cinco por haberse declarado como arrepentido y haber colaborado a la Justicia con información que permitía el esclarecimiento de la investigación. La Cámara de Casación, más tarde, bajó la pena que quedó en tres años y medio. En la cárcel, Fariña estuvo dos años y veinte días, hasta que salió a terminar de cumplir la condena con tobillera electrónica. El día que lo detuvieron la llevaba puesta y, por eso, desde su entorno consideran que el operativo, que se realizó a cuatro días del balotaje entre Sergio Massa y Javier Milei, fue una operación.

Presiones y traiciones son dos palabras que giran en el universo del exfinancista. De las primeras, dicen que no tiene miedo, que está acostumbrado y que las conoce bien. De las segundas, que son habituales en las cocinas del poder y que todavía no se puede relacionar su última captura con una. Algo que afirman algunos que lo conocen es que a Fariña la idea de volver a pasar su vida en la cárcel lo desespera, porque para alguien que la abandonó y hasta se arrepintió para reducir el castigo, volver tras las rejas es la pena de la pena.

Ayer, la Sala A de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico ordenó la excarcelación del financista al entender que no hay riesgo procesal. Fariña pasó casi tres semanas detenido y durante ese período, su mujer, Camila Rosales, le llevó ropa y comida. En las entradas que hizo a la dependencia donde estaba alojada su pareja evitó hacer declaraciones a la prensa, dijo que no está en condiciones. Fariña es un hombre que sabe cosechar vínculos y amor. Con Rosales se casó el 14 de enero de 2022 después de un año de noviazgo. Once años atrás, el 28 de abril de 2011, se había casado con la modelo y mediática Karina Jelinek, pero antes había tenido una relación fuerte con Rosario, una joven platense con la que tuvo un hijo. La mujer lo valoraba como padre. En algunas entrevistas habló bien de él y de su rol con el niño. Además, Fariña conserva viejos amigos, gente de su juventud que poco tiene que ver con la política.

Leonardo Fariña el día de la detención en la cueva financiera de Belgrano.

El perfil de un seductor que se arrepintió y se amigó con la Justicia

Siempre fue un seductor. De aspecto atractivo, alto, delgado, tonificado, con tatuajes en el brazo, serio pero con la capacidad de sonreír cuando la situación lo amerita. Se lo conoció de rodete, gorras y lentes de sol, pero su proceso judicial y personal lo llevaron a hacer un cambio de imagen. Fariña definió otro estilo de barba, uno distinto al de sus primeras apariciones y, además, se rapó. Eso no fue lo único que modificó. Desde que se arrepintió y se amigó con la Justicia, o intentó demostrar que lo hacía, estaba más seguro, dicen los que lo conocen. Esa seguridad se notaba y sentía, principalmente, en su forma de expresarse. También en su día a día y en cuánto podía -hasta el miércoles 15 de noviembre- disfrutar de la rutina con su pareja, casi como si hubiese encontrado la paz de la vida simple, lejos de los lujos y las ostentaciones que supo presumir.

A Fariña se lo vio y escuchó siempre públicamente con una gran capacidad retórica, sin embargo lo caracteriza en su intimidad su timidez. Es un apasionado del Derecho e hizo de la lectura en esa materia su hobby. También contó varias veces que entrenar es su religión. Lo hace por la mañana. Sólo un día canceló el plan, fue para ver el video de cuando el fiscal Diego Luciani pidió 12 años de prisión para Cristina Kirchner e inhabilitarla para el ejercicio de cargos públicos por considerarla jefa de una asociación ilícita y, en ese contexto, rechazó sus planteos de nulidad en la Causa Vialidad.

Sin embargo, para el exvalijero, "al kirchnerismo hay que reconocerle una cuestión única: el sentimiento de fanatismo que crearon, muy arraigado". 

Conoció a Lázaro Báez en marzo de 2010, a sus 24 años, cuando llegó a él a través de una empresa a la que asesoraba en la adjudicación de créditos de leasing. Accedió al negocio de la obra pública entre julio y septiembre del 2010. Su trabajo era "esfumar" el dinero que se ganaba producto de la adjudicación directa de obras del Estado a la constructora Austral Construcciones de Báez. Es decir, tenía que sacarla al exterior, comprar campos o hacer operaciones similares.

Siempre supo que quería disfrutar de la vida y de lo que generara. No quería ser como Lázaro, acumular dinero y nada más. Y eso les valió uno de los primeros cruces entre los dos. La relación de Fariña con Karina Jelinek para Báez era incompatible con la actividad que llevaban a cabo. Decía que era demasiado expuesta y pública y que podía traerle problemas. "Yo no quiero vivir como vivís vos", le respondía el exfinancista. 

Años después se arrepintió del lujo, la noche y la pupurina. "Me subí a una Ferrari y sentí que era Dios, pero era un boludo", dijo en la primera entrevista que dio desde el penal de Ezeiza, al periodista Luis Gasulla, en febrero de 2016. La cárcel lo convirtió en alguien más reflexivo y maduro. Su padre, por quien se arrepintió, lo visitaba una vez por mes con milanesas y para él esa imagen fue irremisible. Sin embargo, este año cuando el hombre murió y Fariña tuvo contacto con el cuerpo, le habló. Sólo pudo decirle una cosa: perdón. Para él todo lo sucedido fue "una vergüenza" y se describió como "un egoísta". 
 

Fariña conoció la fama, pero prefirió renunciar a ella. Foto: Archivo MDZ

Sus orígenes en la ciudad de La Plata

Oriundo de La Plata, de un barrio de casas bajas. Cuando Fariña conoció el poder manejaba un Peugeot 206. No le iba mal, pero en poco tiempo supo que podía comprar el mundo y, lo primero que hizo fue cambiar el auto. No midió el salto y pasó al vehículo italiano. Lo mismo con los viajes. No fue a Bariloche cuando terminó quinto año porque sus padres no habían podido pagarlo, pero tiempo después tuvo en sus manos la posibilidad de volar en aviones privados. Reconoció que para llevar esa vida no hacía falta sólo tener los medios, sino el conocimiento para mantenerla y manejarla. No pudo con eso. 

Nuevas órdenes de detención

El 24 de noviembre, el Tribunal Oral Federal 4 ordenó la inmediata detención  de Fariña para que termine de cumplir en prisión la condena por lavado de activos que se le impuso en el llamado "caso Báez". La decisión fue del juez de ese Tribunal, Néstor Costabel, quien hizo lugar así un planteo hecho un día antes por el fiscal del caso, Abel Córdoba.

Fariña debía someterse a "determinadas pautas de conducta" para mantener el beneficio de la pulsera electrónica, algo que no podría continuar al estar detenido en otra causa penal, había evaluado la Justicia. Ante ello corresponde " proceder a su inmediata detención a efectos del cumplimiento del resto del tiempo de la condena firme oportunamente impuesta", concluyó la resolución judicial.

"Corresponde revocar la libertad condicional concedida a quien se encuentra detenido en el marco de otro proceso, pues dicha circunstancia impide al encartado cumplir con las condiciones que prevé el art. 13 del Código Penal a efectos de lograr su reinserción social", agregó.

Fariña, de los tiempos en los que manejaba Ferrari y gambeteaba entre la farándula. Foto: Archivo MDZ.

Última excarcelación

La Sala A de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico ordenó ayer la excarcelación del financista Leonardo Fariña en la causa por la cual fue detenido en una "cueva financiera" del barrio de Belgrano, al entender que no hay riesgo procesal, informaron los letrados del imputado.

El tribunal resolvió la liberación de Fariña quien cumplía una prisión preventiva dictada por el Tribunal Oral Federal 4 "ante los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación".

La resolución fue firmada por los jueces del tribunal de alzada Roberto Hornos y Carolina Robiglio y revoca el fallo del TOF 4 dictado por los jueces Néstor Costabel, Jorge Gorini y María Gabriela López Iñiguez, luego de ser detenido por orden del juez en lo penal económico Pablo Yaradola, a quien devolvió las actuaciones.

Los letrados de Fariña, Mariano Di Giuseppe y Roberto Carlos Herrera, detallaron a Télam que harán un similar pedido para las otras dos causas en las cuales el financista está imputado en la causa por lavado de activos y en la la compra multimillonaria del campo El Entrevero, en Uruguay, que habría gestionado Fariña para el dueño de "Austral Construcciones", por las cuales también se le aplicó la prisión preventiva.

En los considerandos de la medida, Hornos y Robiglio señalaron que "en el contexto descripto se permite advertir que la ausencia de precisiones mayores por parte del tribunal de la instancia anterior sobre la existencia, el alcance y extensión de los riesgos procesales que se verificarían respecto de la situación de Jorge Leonardo Fariña, constituye una circunstancia que debilita las conjeturas en las que el juzgado "a quo" sustentó la conclusión sobre el riesgo procesal".

Más adelante, destacaron que "de las constancias que obran en el expediente principal y en concordancia con lo referido al respecto por el recurrente, se advierte que Jorge Leonardo Fariña cuenta con lazos afectivos y familiares, como así también con un domicilio en el que residía con su pareja hasta el momento de su detención".

La Cámara concluyó que "el examen en conjunto de las circunstancias reseñadas conducen a concluir que, al menos por el momento y de acuerdo a las constancias que actualmente se encuentran incorporadas a la pesquisa, el riesgo procesal cuya existencia el tribunal de la instancia anterior infirió podría ser evitado, sin necesidad de recurrir a una detención cautelar, mediante la caución que el juzgado "a quo" estime apropiada, el que deberá evaluar la adopción de eventual de medidas adicionales de resguardo".

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