El dato sobre matrimonios infantiles que asemeja a Qatar con Argentina

El dato sobre matrimonios infantiles que asemeja a Qatar con Argentina

El Mundial de Qatar 2022 dejó al descubierto una serie de costumbres en torno a los derechos de las mujeres que generaron repudio. Sin embargo, mientras que en Qatar el 4% de las menores de 18 años están casadas, en Argentina la cifra trepa al 4,7%.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

aginestar@mdzol.com

En el transcurso de las últimas semanas, Qatar se transformó en el centro de las miradas a nivel mundial. Las suntuosas edificaciones junto a las costumbres de ese país fueron los tópicos elegidos por millones de personas que se mostraron sorprendidos al conocer las normas que deben respetar las mujeres y la vulneración de derechos constantes a las que están sometidas. 

El Mundial de Qatar 2022 sirvió de contexto para poner el foco en diversas situaciones relacionadas a la vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes y si bien la situación parece estar mejorando es difícil determinar con exactitud los progresos conseguidos debido a la falta de datos acerca de la explotación y el maltrato infantil. 

El estudio realizado muestra que el 4,7% de las mujeres menores de 18 años están casadas o unidas a un varón mayor que ellas

Uno de los aspectos que vienen trabajando diversas organizaciones a nivel mundial es la unión o matrimonio entre niñas y hombres mayores cuyas cifras tendrían una llamativa semejanza con lo que sucede en Argentina. Aunque se está reduciendo la tasa de matrimonios en Qatar, las uniones infantiles siguen siendo un gran objeto de preocupación. En ese país, la edad mínima para contraer matrimonio es de 16 años para las niñas y 18 para los niños.

"Quieren casar a esas niñas para evitar situaciones o dejar de mantenerlas. Hay patrones patriarcales donde se le asignan a la niña tareas de cuidado, limpieza, se le quitan los sueños de estudiar y ejercicio de las autonomías".

Según la organización Girls not Brides (Niñas, no esposas) en Qatar, el 4% de las menores de 18 años están casadas con hombres que las superan ampliamente en edad. Según la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), en Argentina la cifra asciende al 4,7%.

"En el caso de Qatar se rigen por una cuestión religiosa pero en Argentina también hay comunidades muy conservadoras que hacen lo mismo. Quieren casar a esas niñas para evitar situaciones o dejar de mantenerlas. Hay patrones patriarcales donde se le asignan a la niña tareas de cuidado, limpieza, se le quitan los sueños de estudiar y ejercicio de las autonomías (poder acceder a información, servicios de salud sexual y reproductiva, poder ejercer educación sexual integral) se hacen cargo de los hogares y de las familias", manifestó la psicóloga Cecilia Correa quien está a cargo de la coordinación del Proyecto Previniendo Matrimonios y Uniones Tempranas en Argentina. 

“En Argentina creíamos que no existían las uniones o matrimonios infantiles pero el estudio de FEIM permite acabar con ese mito ya que uno piensa que son situaciones muy lejanas pero existen y son muy frecuentes. Tomando el Censo del 2010 y teniendo en cuenta que los números pueden haber sufrido variaciones. Argentina tenía el 4,7% de niñas que se casaron antes de cumplir 14 años. En el caso de Jujuy, tiene el 3,9% de niñas que viven unidas en matrimonio entre los 14 y 18 años", agregó Correa.

El trabajo de la entidad señala que la frecuencia más alta de matrimonios y uniones infantiles se presenta en tres provincias: Misiones (7,2 %), Chaco (6,9%) y Formosa (6,4%). Pero también otras provincias, como Santa Fe (5,4 %), Entre Ríos (5,4 %) , Corrientes (5,3 %), Santiago del Estero (5,3 %), Salta (5%) y La Rioja (4,9 %) superan el promedio nacional.

"El sistema de Naciones Unidas define a los matrimonios infantiles como uniones informales entre una niña menor de 18 años y una persona adulta u otro niño. Siempre cuando es menor de 18 años tenemos el instrumento de Naciones Unidas que es la Convención de los Derechos de los Niños que en Argentina tiene una jerarquía constitucional", expresó Correa.

Según el trabajo realizado por FEIM, “el matrimonio/ unión infantil es considerado una forma de violencia de género contra las niñas y una forma de matrimonio forzado. Los expertos advierten que se han casado/unido niñas sin su consentimiento pleno, libre e informado, por ser demasiado jóvenes para encontrarse física y psicológicamente preparadas para la vida adulta y/o para tomar decisiones conscientes e informadas”.

Entre las consecuencias de esta práctica, se encuentra el abandono escolar, la reproducción de los ciclos de pobreza, el embarazo a edades muy tempranas, las situaciones de violencia intrafamiliar y por parte de sus parejas, desigualdad de género, ponen a las niñas en situaciones de desigualdad en relación al ejercicio de sus derechos y una escasa terminalidad de los estudios.

“Si bien el embarazo adolescente es una preocupación por parte de las autoridades y la sociedad en general, no se ve detrás de esos embarazos las uniones /matrimonios que existen y es así como se naturaliza esta forma de violencia que implica la limitación de la capacidad de decidir sobre su futuro y su vida de estas niñas. Pierden el derecho al juego, a disfrutar con sus amigos, se modifica el proyecto de vida”, expresó la psicóloga y agregó: "Hay niñas que se unieron a los 14 años y a los 18 ya tienen aproximadamente 3 hijos".

Otro de los datos que arrojó el estudio es que, en su mayoría, "las menores de 14 años viven con hombres que tienen entre 10 y 15 años más que ellas mientras que las adolescentes entre 15 y 18 años viven con hombres de edades más contemporáneas y aproximadamente con 5 años de diferencia".

En el caso de las comunidades indígenas, se puso en evidencia una situación en torno a la vulneración de derechos que es habitual e involucra a los "criollos" que se acercan a esos espacios, conviven con las niñas y cuando se embarazan abandonan el lugar.

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