Tejer horribles mascaras: la técnica para respetar el distanciamiento social

Tejer horribles mascaras: la técnica para respetar el distanciamiento social

La idea pertenece a la diseñadora  Ýrúrarí Jóhannsdóttir. Esta diseñadora islandesa produce mascarillas con lenguas en 3D en serie, entre ellas un modelo similar a un pasamontañas del que salen largas lenguas. ¡Terrorífico!

MDZ Sociedad

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Para respetar el famoso distanciamiento social, el producto de la diseñadora Ýrúrarí Jóhannsdóttir puede ser una buena idea. Es que la famosa está produciendo mascarillas con lenguas en 3D en serie, entre ellas un modelo similar a un pasamontañas del que salen largas lenguas que se curvan. Otro es una boca roja enorme con ortodoncia incluida, además de espacios entre los dientes, que va de oreja a oreja. ¡Aterrador!

¿Quién es esta emprendedora?

Hace unos años, la joven Jóhannsdóttir, de 27 años, comenzó con estos diseños. Ella estudiaba moda en la Escuela de Arte de Glasgow en Escocia. De hecho, algunas de sus prendas más extremas han sido expuestas en la galería Gallery Port de Islandia, entre ellas un jersey tradicional islandés con un estampado lopapeysa con una boca abierta repleta de dientes en el medio, además de dos manos desplomadas saliéndose de ella. Sus creaciones han llamado la atención de Erykah Badu: la música compró personalmente varios de los jerséis de Jóhannsdóttir el pasado enero.

Pero en estos días, Jóhannsdóttir trasladó su afición por las lenguas a las mascarillas que necesitamos para protegernos actualmente. "Son tan feas que podrían ser efectivas para respetar el distanciamiento social", dijo un usuario en Twitter. 

"Grotescas únicamente como proyecto artístico (más una escultura que una prenda de ropa) que nos anima a usar mascarilla y a expresarnos con ellas. Hasta el momento ha recibido mensajes de ánimo de gente desde México, Bolivia, Brasil, Londres y los Estados Unidos. Aunque el mensaje de las mascarillas se supone que tiene que ser divertido, el sentido último de sus creaciones es el de ser una interpretación graciosa del lenguaje corporal maleducado: es decir, del acto de sacar la lengua. Las mascarillas se han utilizado para promover la idea de que usar mascarillas puede ser divertido, y me hace muy feliz que se estén utilizando para concienciar”, contó la protagonista. Y concluyó:

“Todo lo que nos podemos puede ser divertido si así lo queremos, y hacer que la gente sonría también es importante en momentos como el que estamos viviendo”.

 

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