Cómo enfrentan la pandemia las trabajadoras sexuales

Cómo enfrentan la pandemia las trabajadoras sexuales

La situación que viven las trabajadoras sexuales en épocas de pandemia es realmente angustiante, sus economías han empeorado y se ven imposibilitadas de generar ingresos.

Redacción MDZ Online

Por Nimsi Franciscangeli


La calidad de vida de muchas de estas trabajadoras se desplomó al punto de rogar no ser desalojadas de sus precarias habitaciones, ubicadas en pensiones u hoteles. Los alquileres generalmente son de palabras, con costos altísimos a pagar por día y un hostigamiento constante por parte de los dueños. Debido a los altos precios de estos cuartos, muchas modificaron su ámbito de residencia y han vuelto a la casa de familiares.

Alto acatamiento al aislamiento social y obligatorio

La secretaria general de AMMAR (sindicato de las trabajadoras sexuales) Georgina Orellano, explicó que la mayoría de las mujeres que ejercen el trabajo sexual en las calles están con alto acatamiento a la norma. “Básicamente el acatamiento se debe a que los hoteles donde desarrollamos nuestros servicios están cerrados y porque hay mucha presencia policial en el espacio público”, explicó.

Desde la organización crearon hace un tiempo un “Fondo de emergencia para las trabajadoras sexuales”, donde las ayudan con mercadería, compra de medicamentos y pago de alquiler.

Georgina no oculta su angustia por la situación: “Cada vez son más las trabajadoras que se acercan a las organizaciones sociales a buscar ayuda, desde AMMAR acompañamos a las que viven el día a día”. “¿Cuándo vamos a volver a trabajar?, el dinero no alcanza”, esas son las frases más pronunciadas entre las trabajadoras, según contó la titular de AMMAR, que está en contacto permanente con las más de 3 mil mujeres que ejercen esta profesión.

“Estamos frente a una reconfiguración social, donde habrá un antes y un después de la pandemia del coronavirus, hay una idea de higienización de la sociedad, de pánico a este virus, y lógicamente en trabajo sexual habrá cambios en el día a día”, advirtió Orellano.

Ellas, pioneras y a la vanguardia

El Gobierno Nacional en uno de sus reportes diarios, recomendó el sexo virtual durante la cuarentena. Esto significa que las prácticas sexuales se realicen a través de videollamadas para evitar la transmisión del virus.

Desde AMMAR comentaron los cambios que algunas trabajadoras sexuales han tenido que realizar para ofrecer sus servicios: “Las compañeras que trabajan en departamentos privados, comentaron con esta modificación a través de las redes sociales, dónde ofrecen venta de fotos, shows eróticos, video llamadas, entre otras actividades”.

Sin embargo, no todas poseen esas posibilidades de otorgar cyber sexo, debido al desconocimiento que hay para utilizar las herramientas que brinda internet.

Articulación Nación, Provincia y Municipios

Gerorgina Orellano, señaló que en algunas provincias se ha logrado una verdadera articulación entre el INADI a nivel nacional y Desarrollo Social.

La ayuda alimentaria también viene acompañada de ayuda económica, muchas trabajadoras han cobrado el bono social y otras están a la espera de una respuesta favorable.

Pero ¿qué sucede en Mendoza? Fátima Olivares, secretaria general de AMMAR explicó que en la provincia hay cerca de 200 trabajadoras sexuales: “Con respecto a la crisis que estamos viviendo por la pandemia, estamos asistiendo a las compañeras que están situaciones más vulnerables con entrega de mercadería”.

Por su parte, Fernanda Urquiza, coordinadora de Diversidad Sexual de Mendoza, expresó: “Las trabajadoras sexuales no pueden salir a trabajar por ende no tienen para comer, por eso se está brindando una asistencia alimentaria con recursos solamente de la provincia”. “Los municipios están trabajando con una guardia activa para que las personas que lo necesiten puedan solicitar asistencia”, agregó.

“Angustia, desesperación e incertidumbre”

Los sentimientos y emociones encontrados con los que miles de argentinos se toparon de la noche a la mañana debido a la pandemia, son muchos.

Pero la angustia e incertidumbre es aún mayor para los miles de trabajadores y trabajadoras cuyo único ingreso se vio ausente en un abrir y cerrar de ojos.

Desde AMMAR, recalcaron que “el hambre no puede esperar y para las pobres, las trabajadoras sexuales de los barrios más populares es una cuestión de salud garantizarle la comida”.

Si bien comprenden que la política estatal es la de resguardar la salud por sobre todas las cosas, cuestionan que “para las personas pobres, a veces lo económico es lo que nos permite poder mejorar nuestra calidad de vida y acceder a una mejora social”.

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