Por qué la educación ambiental puede mejorar el mundo

Por qué la educación ambiental puede mejorar el mundo

Una especialista pone en valor la importancia de educar sobre el cuidado del ambiente. Qué se hace y qué hace falta mejorar.

MDZ Política

MDZ Política

Por Bibiana Portillo

Especialista en Educación Ambiental

Consultora del BID en herramientas pedagógicas de educación ambiental.

Por educación se entiende un proceso de desarrollo socio-cultural continuo de las capacidades que las personas en sociedad deben generar y que se realiza tanto dentro como fuera de su entorno, a lo largo de toda la vida. La educación implica impulsar las destrezas y las estructuras cognitivas, que permiten que los estímulos sensoriales y la percepción del mundo y de la realidad se conviertan de información significativa, en conocimientos vinculantes, así como en valores, y costumbres, que determinan nuestros comportamientos o formas de actuar.

En su definición sobre Educación Ambiental, las Naciones Unidas nos indican que ésta tiene como objetivos la formación de los individuos para conocer y reconocer las interacciones entre lo que hay de natural y de social en su entorno y para actuar en él.

Con una población mundial de 7.000 millones de personas y recursos naturales limitados, nosotros, como personas y sociedades, necesitamos aprender a vivir juntos de manera sostenible. Es por ello que la educación ambiental debe ser el proceso que cree los aprendizajes mediante la construcción y reconstrucción de conocimientos, como resultado del estudio de las complejas interacciones sociedad-ambiente. Lo que ha de generar conciencia en la ciudadanía de su papel como parte integrante de la naturaleza, y de esta forma desarrollar nuevas relaciones, sentires, actitudes, conductas y comportamientos nobles hacia nuestra Tierra.

La importancia

Promover la educación ambiental en la escuela contribuye a que los estudiantes tengan una mirada más amplia, más allá de la que ofrece el tratamiento de los problemas propios de cada una de las disciplinas convencionales. Hoy Mendoza trabaja en ese sentido con un Manual de Educación Ambiental docente que no solo brinda herramientas si no que incorpora el conocimiento de una mirada más amplia en lo que respecta a un ambiente sostenible. Posibilitando la incorporación de múltiples estrategias, garantizando un mayor nivel de inclusión, desarrollando la creatividad y la experimentación, el análisis, la búsqueda de alternativas y soluciones, así como el apasionamiento y el estímulo para la asunción de compromisos socio afectivos hacia los otros, que los lleve a acciones relacionadas con metas e ideales comunes. En este sentido brinda oportunidades para la consolidación de la propia identidad ciudadana, en el marco de la participación en proyectos con significatividad social que desarrollen tanto su autonomía como actitudes responsables y solidarias hacia el ambiente y la comunidad donde viven.

Educar desde una perspectiva sostenible, implica un abordaje de programas y proyectos, incorporando a la educación ambiental como una mirada multidisciplinar, permitiendo así abordar el proceso de enseñanza-aprendizaje con una visión sistémica. Esto significa no solo incorporar al currículum escolar las temáticas vinculadas al ambiente, sino también involucrar a la comunidad educativa y a la localidad en propuestas que mejoren la calidad de los ciudadanos y de su entorno.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?