Podrían liberar al autor del triple crimen de Cipolletti

Podrían liberar al autor del triple crimen de Cipolletti

El anuncio fue formulado por el juez Juan Pablo Chirinos a los familiares de las víctimas en una audiencia que se celebró en los tribunales de General Roca. Claudio Kielmasz fue condenado a cadena perpetua por el triple crimen ocurrido en 1997 que conmocionó al país.

Claudio Kielmasz, condenado a prisión perpetua por el llamado triple crimen de Cipolletti ocurrido en 1997 en esa ciudad rionegrina, quedaría en condiciones de obtener la libertad a fin de año, cuando cumpla 22 años efectivos en la cárcel, informaron hoy fuentes judiciales.

El anuncio fue formulado por el juez Juan Pablo Chirinos a los familiares de las víctimas en una audiencia que se celebró en los tribunales de General Roca, donde aseguró que el condenado alcanzará los 25 años de condena en diciembre de este año.

El 5 de julio de 2001, la Cámara Segunda de General Roca, presidida por César López Meyer, condenó a Kielmasz (44) a la pena máxima como participe necesario de los homicidios de las hermanas Paula (17) y María Emilia González (24) y de Verónica Villar (22), pero ya estaba detenido desde el 31 de diciembre de 1997 y una parte de su pena (tres años) quedó alcanzada por el antiguo sistema del 2x1.

Informe de diario Río Negro sobre las víctimas.

Entonces, con ese beneficio carcelario, Kielmasz, que lleva 21 años confinado, alcanzará 25 años de condena en diciembre de 2019 y en la Argentina la prisión perpetua no cruza este límite en la mayoría de los casos, les recordó el juez Chirinos a las partes.

La audiencia había sido solicitada por la defensa luego de pedir que Kielmasz comience a tener salidas transitorias, pero la querella ya adelantó que presentará una impugnación al planteo y quedó en suspenso por ahora.

Marcelo Hertzriken Velasco, abogado de la familia González, explicó a Télam que, no obstante, el magistrado les dijo que "este año Kielmasz cumplirá el total de su pena y podrá dejar su reclusión".

Considerando esa novedad, el abogado defensor de Kielmasz, Gustavo Viecens, reclamó al magistrado una declaración de certeza acerca de cuánto tiempo más pasará su cliente en prisión en caso de que se le niegue un nuevo pedido de salidas transitorias.

Las solicitudes de Viecens para que su representado abandone parcialmente la cárcel se vienen sucediendo, sin resultado positivo, desde 2014.

Al respecto, Hertzriken Velasco le informó al juez que interpondrá un recurso de impugnación frente a lo que considera un "abuso de autoridad por la conmutación unilateral de la pena", el que será presentado la semana próxima.

"Lo que vimos en la última audiencia es un flagrante abuso de autoridad que no podemos permitir", dijo el abogado, que considera que "para Chirinos la prisión perpetua es el equivalente a la pena de muerte, por lo que él estableció un límite al periodo de prisión".

Para fundamentar su decisión, Chirinos citó una amplia jurisprudencia nacional que marca como límites de la perpetua los 25 años de prisión efectivos y mencionó que existen opiniones que la elevan a 37 años cuando se trata de criminales reincidentes.

Por su parte, el fiscal Miguel Fernández Jadhe opinó que la condena a perpetua debe circunscribirse a 30 años.

Hertzriken Velasco le adelantó al juez que se opondrá a las salidas transitorias y a la finalización de la pena, por lo menos hasta que no quede demostrado que Kielmasz ya no significa un peligro para la sociedad.

Al respecto, el juez Chirinos dijo a Télam que "en lo inmediato tenemos la impugnación y las salidas quedaron a resultas de lo que suceda con la duración de la pena".

Los especialistas psiquiátricos que han tratado a Kielmasz aseguran que se trata de un recluso con amplias posibilidades de reincidir.

"Si el comportamiento y la personalidad de Kielmasz no han cambiado, entonces no debe quedar en libertad porque continúa siendo alguien capaz de asesinar", explicó el psiquiatra Luis Di Giacomo, que ejerció como perito de parte y lo entrevistó en diversas oportunidades al criminal.

El triple crimen ocurrió el 9 de noviembre de 1997 cuando las tres jóvenes desaparecieron en la zona de chacras de Cipolletti y sus cuerpos aparecieron dos días más tarde atados, con disparos, acuchillados y signos de tortura.

Kielmasz participó de las primeras marchas que reclamaban justicia hasta que en diciembre acudió a la casa de Ulises González, padre de las hermanas, y le dijo que sabía dónde estaba el arma homicida, tras lo cual quedó detenido.

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