El lúcido poeta chileno-mendocino que anticipó el estallido social en Chile

El lúcido poeta chileno-mendocino que anticipó el estallido social en Chile

Dionisio Salas Astorga es un destacado poeta chileno que vive en Mendoza desde hace 35 años. Es profesor de Lengua y Literatura y editor. Su fina pluma nos venía avisando que su pueblo se pondría de pie ante la desigualdad social. Aquellos que hemos leído todos sus libros, sabemos que sabía de aquello que hablaba. Una entrevista con un visionario malhumorado y solitario, pero pleno de lucidez. Y un puñado de poemas como puñales

déjense de joder con el milagro chileno

el único milagro aquí es que uds sigan vivos”

En "Para salir a matar", Dionisio Salas Astorga (2015)

Dionisio Salas Astorga vive una vida poética: es austero y nada glamoroso, es solitario, silencioso y, por lo común, porta un pésimo sentido del humor, que sólo rompe con aquellos -muy, muy pocos- que somos sus amigos. Y lo rompe con comentarios inteligentes, o sea, ácidos, cabrones, devastadores.

Dionisio es como una fiesta al revés. 

Porta, además, cierto sino trágico y derrotista de los poetas de la contemporaneidad: son los que nacieron en el tiempo equivocado, para decirnos, a su manera, aquello que nadie se anima, aquello que nadie escucha, aquello por lo que nadie paga. Por eso, los poetas, en sus casas, tienen un placard sólo destinado a guardar cajas con sus poemarios que a nadie interesan, porque nadie quiere comprar crisis, fractura existencial, invitación al abismo, pregunta sin respuestas por el sentido de las cosas, música, al fin, un gran y único himno que delata la estupidez humana.

Todas esas cosas caben en los placares de los poetas, también en los de Dionisio.

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Chile explotó y vaya si lo hizo. Un buen día, el pueblo dijo basta a las tremendas desigualdades sociales que lo constitiyen y el mundo lo ha vivido con enorme azoramiento e inocultable sorpresa.

Sin embargo, Dionisio lo sabía; lo sabía y lo escribió, aunque nadie quiso leerlo.

Vamos, entonces, a hablar del asunto, ahora que todos los diarios del mundo son el diario del lunes.

- ¿Qué tanto te sorprendió el estallido social en Chile?

- Me sorprendía que no ocurriera. La infinita paciencia de la gente, la obscenidad del poder político y del mundo empresarial, el poco efecto que producían los escándalos de corrupción del ejército, los carabineros, la familia de Pinochet. Principalmente me sorprendía la parodia de crecimiento de la riqueza, esa especie de Frankenstein en lo que se había convertido el país, por lo menos desde fines de los 80. Y que hasta los chilenos creían correcto. Chile no está en rebelión, están en terapia colectiva.

- ¿Cómo pensás que fue construida esta idea de que Chile era un oasis en Latinoamérica?

- Porque era un oasis. Un oasis por lo aislado del resto, pero no el oasis donde hay agua y sombra para cualquiera. Esa idea de oasis es propaganda (y la propaganda sostiene las democracias fabricadas por el poder, atraen capitales incluso, inmigración). La propaganda estadística evita revisiones y sospechas, convence a la gente de estar equivocada cuando no está satisfecha con su sueldo mínimo y miserable. O si resiste que le calculen su pensión hasta los 110 años y se la den en cuotas sin interés.

Dionisio Salas Astorga.

Chile ha sido una construcción discursiva y neurótica de la derecha, desde 1810. El sueño de los criollos chilenos siempre fue parecerse a los piratas ingleses, simular un ejército germano, declarar al territorio nacional libre de indios y mestizos. Por desgracia para ellos, no tuvieron a Roca, no hubo oleadas inmigratorias europeas que alteraran la genética colectiva, y el chileno es criollo nomás. Salvo, los del gobierno.

Entonces se instaló esta idea de que orden es progreso, porque Chile no tuvo la fortuna de recibir el idealismo anarquista, el desarrollo del sindicalismo, la presencia de líderes que miraran hacia adentro y aguantaran la mordida de los grandes. Ni una clase egresada de universidades públicas. Eso que antes se llamaba acá movilidad social. Prosperó lo de un oasis, porque las estadísticas son un arma de destrucción masiva manejada por las empresas de información de los empresarios que a su vez son políticos, hijos de las grandes familias. Hasta la izquierda en Chile siempre fue de derecha. ¿No decimos lo mismo de India, un milagro? El 50% de los indios no tiene baño en su casita de 3x2m2. el milagro es que esos 800 millones vivan.

- ¿Cómo ha vivido en realidad estas décadas el pobre en Chile?

- La realidad y la verdad es que siempre se puede vivir con poco, con casi nada. Se puede vivir con mala o ninguna atención en la salud (tarde o temprano te mueres, te enfermas, se te declara algo y es tarde, lo sentimos); se puede comer mal, se puede pasar frío, se puede echar más agua a la olla, se puede estirar la vida un poco más y la vida siempre se estira. Sobrevivir se puede (pensemos en los campos nazis); vivir bien es otra cosa. Que te atienda un médico especialista antes de un año, eso es otra cosa (unas 6300 personas murieron durante el primer semestre del 2017 esperando atención de un médico clínico). Que tus hijos vayan a una escuela pública y no estén condenados a quedar rebotando contra el paredón de las universidades (todas pagadas); esas son palabras mayores. Que tus trabajos alcancen el sueldo mínimo, y tengas un contrato, y tal vez vacaciones, eso es otra cosa. Trabajar de lunes a sábado, sábado hasta las 20h, otra cosa.

Los pobres viven con ingenio, suben las casas una arriba de la otra, construyen generalmente donde está prohibido (todo está prohibido) y ven por las pantallas oficiales que otros, en otros oscuros lugares del mundo, están peor. En otros países, les dice el locutor de TVN, los comunistas no te dejan comprar un auto barato, no tienen el paraíso del mall para pasear los domingos en familia, no te dan tarjetas de crédito para endeudarte tres sueldos. Vean Argentina, ellos no tienen celulares ni televisores donde ver el accidente o el incendio completo para disfrutar mientras tomas té con pan y palta. Chile es un país donde todo está bien, según la tele. Nadar como perritos en la pileta, es nadar. El pobre en Chile nunca ha pretendido ni imaginado ser rico. Esa es la clave del gobierno dejado por Pinochet. No hay ilusiones para todo el mundo, señores.

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- ¿Qué impedía que se manifestaran?

- El chileno mismo se contenía, se tiraba para atrás. El que vivió en los tiempos de Pinochet sabe qué le pasa al que protesta (al país que protesta); los que llegaron a algún peldaño aceptable con los años, pensaron que pagar por todo –como pagó él- es lo correcto, y al Estado lo ve como una gerencia con vidrios esmerilados (esa gerencia incluso les vendió el agua, Chile no es dueña de su agua).

La mayoría protestaba, eventualmente, pero los gremios se desarticularon y atomizaron después del 73 y otras organizaciones sociales. Por ejemplo, los docentes son empleados municipales, es decir, tu sueldo no es el mismo que el de un municipio rico de otras regiones o dentro de la misma región. La gran razón de por qué no se protestaba, es el poder militar y policial de Chile, multiplicado y blindado después de Pinochet. La vigilancia atenta. Chile es el segundo país después de Brasil en equipamiento militar, preparación e inversión económica militar. Esa casta privilegiada es el seguro de vida de la derecha, su escudo de Heracles. Ese escudo, dos generaciones después, es de cartón pintado para los jóvenes que no han visto nada y los viejos, que lo han visto todo.

- ¿Cuál es la importancia de la juventud y los estudiantes?

- Los estudiantes, la juventud en general es la que se pregunta por su futuro y no encuentra respuestas. Es la que sospechó que las reglas los condenaban a trabajos forzados, al status quo, a decidir una carrera según los precios (de 500 a 1000 dólares mensuales). Ellos, sin el miedo que da la historia oficial y omnipresente, decidieron patear el tablero. Para que haya rebeldía y enfrentamiento a la ley, debe haber una cuota importante de inocencia o ingenuidad, esa combinación anula el miedo, esa creencia de que el pasado no tiene que repetirse nace con las generaciones nuevas. Ellos son fundamentales en este cambio de país. Porque los jóvenes no tienen pasado. Ni miedos viejos, ni traumas, ni deudas con ese pasado, ni vergüenza. A diferencia de los adultos, los jóvenes pueden ver la película antes de que la pasen. Y no quieren la misma trama, el final anunciado.

Chile vive el mayor estallido social de las últimas tres décadas.

- ¿Qué rasgos autoritarios observás que permanecen en la sociedad chilena que impiden estas manifestaciones o las han controlado?

- Chile no pudo hacer su Nunca más. No olvidemos que Pinochet se nombró así mismo el primer senador vitalicio de Chile y se acompañó de 9 senadores designados, de los cuales 4 eran ex comandantes en jefe. Murió de viejo, en libertad, rodeado de sus nietos. La constitución de 1980 aprobada por Pinochet y su gobierno de facto, no tenía nada de democrática, restringía groseramente el poder ciudadano y otorgaba a las fuerzas de seguridad una enorme autonomía jurídica y económica (obtenida del cobre). A diferencia de Argentina, las fuerzas armadas en Chile son vistas como heroicas, siempre victoriosas y hasta un modelo de virtud que se sigue sosteniendo por la propaganda de la derecha. Los 17 años de gobierno de Pinochet le permitieron sostener y crear una muralla china para la posteridad de las fuerzas armadas y “de orden”. Inculcar a fuego un discurso hegemónico, vertical, adoctrinador. Los herederos de esa propaganda siguen sosteniendo que el general murió ancianito y sin culpa, que sus cuentas millonarias (125 probadas), no eran ilícitas, aunque la justicia, ya en el 2015, sentenció el embargo de 24 propiedades que estaban en manos de su familia.

Esa constitución de 1980 que ahora se exige eliminar es decisiva para cambiar el destino del país. Esa constitución y la presencia de un poder militar omnipresente, atento, que las multitudes miran desfilar cada 18 de setiembre, más el fraccionamiento institucional de todo ente social y político en Chile, resultan en que hasta aquí se haya podido controlar los reclamos esenciales de la población.

La dieta diaria de un diputado es equivalente a una pensión mínima mensual. La jubilación de los generales es heredable por su hija mayor divorciada (y siempre se divorcian); la policía es nacional y forma parte de las fuerzas armadas. Y la verdad, tarde o temprano, pide justicia.

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- ¿De qué manera han sido históricamente oprimidos los pueblos originarios chilenos? 

- La ley antiterrorista con la que se enjuicia todo hecho relacionado con el pueblo mapuche y sus reclamos, es una ley militar, con jueces militares, creada por Pinochet. La represión a los pueblos originarios no tiene nada de original ni distinto a las políticas aplicadas en Argentina, antes y después de los españoles que los evangelizaban en las minas de salitre o plata, empujándolos a reservas sin agua ni animales. Tampoco fue distinto el destino de los sobrevivientes: servicio doméstico esclavo en las ciudades, exterminio liso y llano de comunidades, expropiación de las tierras y ventas generosas a colonos extranjeros o militares de rango. En la actualidad, y en especial el pueblo mapuche, combativo, orgulloso, de una cultura y lengua extraordinaria, sigue peleando por su derecho a la tierra prometida que uno u otro gobierno firmó para negar. Esas tierras están en manos de hidroeléctricas extranjeras, empresas forestales que eliminan todos los bosques nativos y plantan maderas blandas rápidas y por ende, destructivas para el medio ambiente. Sus dueños suelen estar asociados a políticos chilenos de apellidos alemanes o ingleses, los lagos están cercados para el descanso de sus familias rubias que miran con asombro la vastedad de la cordillera y el silencio. Un silencio que cada tanto se interrumpe por la explosión de las sirenas que acuden a apagar casas humildes o fastuosas, o que son simplemente disparos que la policía tira al cuerpo de un pueblo que cae y se levanta desde hace 500 años.

Ulises Naranjo

Apéndice

Poemas anticipatorios de Dionisio Salas Astorga

1

cuando yo era cabro me acuerdo que veía cabros

tirar piedra a los pacos

prender ruedas en la subida del 8 echar aceite de colectivos

en las curvas de las heras o el tranque sur

después algunos pasaban rajaos por la vereda

aunque ni los pacos ni los tiras

subían al cerro

siempre se quedaban cerca de los postes de la luz tiraban perdigones

con esas escopetas que les dicen pajeras

me acuerdo del va a caer va a caer

el tirano va a caer y la gente haciendo procesión hasta la panadería

de don tapia como si fuera a comprar pan

me acuerdo que con el loco claudio siempre estábamos en la reja del profe

hablando de vangelis o kitaro o de algún compadre que se había ido

a suecia

todos pensábamos que cuando termináramos la media

habría que partir

a suecia a noruega o australia

por último a argentina

en esa época

yo recitaba con la memoria que tienen los cabros

cualquier poema de neruda que me pidieran

de ernesto cardenal los epigramas y hasta pedacitos enteros

de cien años de soledad

incluso algunos cuentos de rulfo sabía

era como mi forma de pelear

(En el principio no había ni verbo y otros poemas del exilio, 2016)

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2

Ya pusimos la otra mejilla, Señor

Y hasta un ojo

como nos enseñaste

«no sabemos qué más quieren»

no hemos olvidado que tú has muerto por nosotros

en la cruz

pero nosotros seguimos vivos

esperando que dejen de clavarnos

o que Tú vuelvas

Escúchanos, Señor

necesitamos un milagro

Ahora sí que es en serio

necesitamos un milagro

porque nadie tiene tres mejillas

(En Últimas oraciones, 2014)

3

estamos esperando se les rebalse el vaso

que gotee

chorree un poco

pero hacia abajo

(uds invirtieron las leyes de la física weon)

eso que amontonaron estos años

y sus padres y los nietos y todo el personal

sus familias son una represa gigante agazapada en las piernas

de la cordillera

el mejor arquero de chile

las atajan todas

que se rebalse

que no sea un vaso de papel confort donde se toman únicamente uds

el agua el vino y hasta nuestra sed

(En Para salir a matar 2015)

4

déjense de joder con el milagro chileno

el único milagro aquí es que uds sigan vivos

uds son unos santos

II

se ha escrito mucho sobre el milagro chileno

pero en la práctica

a la hora de las pruebas

los muertos no se han levantado

ni ha regresado mi general

«el pueblo sigue esperando

que por lo menos bajen la bencina»

Para salir a matar (2015)

5

en la esquina de O´Higgins y Lautaro

se acumulan perros y basura

que los vecinos del pueblo no saben dónde llevar

aquí están presentes gran parte de los problemas de Chile

(En Crónicas Cínicas, Quintero, 2014)

6

el poeta sabe que «nadie es profeta en su tierra»

insiste con las hallullas con palta

y unas apoteósicas siestas

en las arenas de Quintero 

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