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Diez historias de Navidad fuera de lo común

Aquí, algunos de los relatos más originales que los usuarios acercaron a través de la Web. "El 4 de diciembre de 2005 salí con una chica extranjera, que estaba haciendo un master en el país. Al día siguiente, en pleno festejo por mi cumpleaños, me contó que viajaba el 20 de ese mes a su país para pasar las Fiestas con su familia.

Amigos casuales. Tierras exóticas. Situaciones inesperadas. Amor. Compañerismo. Aventura. Expectativa. Sorpresa. Todos condimentos que convergen en estas diez historias de Navidad que lanacion.com recogió de una convocatoria abierta a los lectores para compartir experiencias con motivo de estas Fiestas.

Aquí, algunos de los relatos más originales que los usuarios acercaron a través de la Web.
"El 4 de diciembre de 2005 salí con una chica extranjera, que estaba haciendo un master en el país. Al día siguiente, en pleno festejo por mi cumpleaños, me contó que viajaba el 20 de ese mes a su país para pasar las Fiestas con su familia. Pero dos días después me avisó que sus padres le habían adelantado el pasaje y pidió verme por última vez, a modo de despedida. Salimos el día anterior a su viaje y estuvimos tremendamente tristes.

Rumbo a Ezeiza, me entregó una tarjetita que decía: «Te espero en mi casa para Navidad». Dí varias vueltas, porque al fin y al cabo era «una chica pasajera», pero finalmente lo tomé como una aventura y fui, sin saber lo que me esperaba. Pasamos las Fiestas con su familia y me sentí increíble. Al volver a Buenos Aires, me dije a mí mismo: «Ahora sí, ya está». Pero no fue así.Esta Navidad de 2010 llevamos cuatro años de casados". Mcurtiz

"La Navidad más rara y divertida fue dentro de un submarino (aquellos viejos que había en Mar del Plata). Tenía unos 10 años. Mi papá y otros más con sus familias debían quedarse de guardia, así que la organizaron allí. Créanme, fue alucinante". arfercho

"En la tarde del 24 de diciembre de 1984 me llamaron de la oficina de tripulaciones de Aerolíneas Argentinas y me avisaron que tenía que salir urgente en un vuelo ferry (se llama así cuando se hace un vuelo con el avión vacío por alguna situación puntual) a Madrid con un jumbo porque otro equipo se había averiado y había que llevar un avión urgente para traer los pasajeros varados.

Salimos de Ezeiza solo los pilotos, los técnicos de vuelo y yo, que era comisario de a bordo. Habitualmente la tripulación técnica se queda en la cabina de comando, que en este caso estaba en el piso de arriba, por lo que quedó todo el avión vacío para mí. La sensación de soledad abajo era muy grande. A la medianoche, estábamos en medio del Atlántico.

Apagué las luces de la cabina y me senté a apreciar la vista por una ventanilla. Sólo se veía una hermosa luna reflejando sobre el mar. Pensé: ¡Qué noche hermosa! Ya era Navidad". patricio1947

"Mi Navidad más extraña fue en 2008. Estábamos en Katmandú con mi familia y nos sorprendió la noche del 24 sin tener planes ni saber bien adónde ir. La cosa es que terminamos con un grupo de expatriados y turistas, mayoritariamente europeos, en el Rum Doodle bar, un espacio de mochileros en el que organizamos una fiesta diferente, con personas que no conocíamos, pero apreciábamos, y buena música en vivo". Bambury.

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