Ola de violencia en Mendoza: cinco homicidios en diez días y sin detenidos
Hubo un asesinato cada dos días y las investigaciones no avanzaron lo suficiente para dar con los sospechosos. De los nueve crímenes ocurridos en julio hay sólo dos personas arrestadas.
Tres pequeñas puebladas -de vecinos indignados- se realizaron en los últimos cuatro días. El domingo por el crimen del enfermero en Godoy Cruz y el miércoles y jueves por la muerte de una anciana en Guaymallén. En este último caso, los vecinos de la víctima directamente insultaron en la cara a funcionarios del Ministerio de Seguridad.
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Aunque el gobernador Celso Jaque insista con que el delito disminuyó y ya no quiere precisar cifras, parece que los habitantes de Mendoza no tienen la misma percepción o no poseen las mismas encuestas que llegan a las manos del funcionario.
Parece que el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, no encuentra la vuelta al problema de la inseguridad. En los últimos días dos crímenes (el del enfermero y de Rosa Olivi de Sánchez) irritaron a parte de la población que cuestionó el accionar del Gobierno en Seguridad.
Uno de los homicidios resonantes fue el del prestamista Sergio González (42). Lo mataron en su dúplex de la esquina de 25 de Mayo y Necochea, de Godoy Cruz, el pasado miércoles 23. El hombre recibió dos disparos en el baño de su casa por un conocido suyo.
Este crimen estaría íntimamente ligado al robo de casi $300.000 que siete sujetos se llevaron como botín de una playa de estacionamiento de calle Catamarca, de Capital.
En cuanto a la resolución de los casos, no hay detenidos por el asalto en la cochera ni por el homicidio de González.
El domingo 27 por la mañana asesinaron al enfermero del Sanatorio Fleming Rubén Bartolomé (34) cuando salía a trabajar, en la puerta del barrio Alcotan I, donde viven sus padres. Sólo le robaron la mochila dos individuos en moto, para ello le dieron un tiro en la espalda.
Esto generó un reclamo vecinal del domingo y una convocatoria para el martes a la que acudió el ministro Ciurca y parte de la Policía. Los habitantes del barrio y la zona le entregaron un petitorio y le solicitaron mayor seguridad. También criticaron duramente a la comuna y en especial al intendente, Alfredo Cornejo, por un conflicto que no les permite mantener el barrio cerrado.
El pasado viernes 25, José Mariano Pinto (63) fue atacado por dos individuos: lo acuchillaron salvajemente. Los agresores tampoco están detenidos, al igual que en los dos casos anteriores.
La víctima tenía un minimarket en una estación de servicio y debido a que siempre termina su turno tarde, llegaba a su vivienda del barrio Viejo Tonel I, alrededor de las 6 de la mañana.
Estaba por guardar su vehículo cuando fue sorprendido por dos individuos, quienes le robaron la recaudación del negocio y huyeron en su auto, el cual fue encontrado por la tarde en El Carrizal.
Apenas cinco días antes, el domingo 20, en Colonia Segovia Fernando Adrián Martínez (24) fue asesinado de 12 puñaladas al bajar de un colectivo. Los autores (un joven de 16 años y otro de 19) están identificados y resulta difícil imaginar cómo un ataque de estas características puede suceder en la calle, más, teniendo en cuenta que esto ocurrió luego de una discusión que venían manteniendo con la víctima a bordo del micro.
Esta situación se podría enmarcar en una especie de ajuste de cuentas, ya que víctima y victimarios “se tenían pica” desde hace tiempo. En cambio, la muerte de Rosita Olivi de Sánchez (73) puede ser un termómetro para el Gobierno sobre las sensaciones de las personas en cuanto a los hechos de violencia.
Sensaciones que se profundizan o desbordan al escuchar a funcionarios de Seguridad decir que no robaron nada de la vivienda de la mujer, que por lo tanto que se descarta el robo, y que no sufrió ningún tipo de violencia física.
Sin embargo, en la casa de la mujer estaba todo revuelto y los mismos investigadores judiciales aseguraron que el móvil fue el robo y su hija detalló en la fiscalía qué le habían robado a su madre. En tanto que el modo en que murió la anciana aún no fue revelado por el forense de manera oficial, pero quienes están ligados a la investigación prácticamente aseguran que fue golpeada.
Comparaciones
Al 31 de julio de 2007, la estadística marcaba que asesinaron a 75 personas y había 32 hechos sin detenidos. En tanto, que en el mismo período de este año, las víctimas suman 61 y hay 26 casos sin detenidos.
En julio del año anterior hubo 15 asesinatos, pero en tres casos no hubo detenidos durante ese mes. La cifra de julio de 2008 difiere un 33%, siendo 9 las víctimas en muertes violentas, pero la variación está en los detenidos: sólo hay dos sospechosos arrestados.
En cuanto a la resolución de los casos, no hay detenidos por el asalto en la cochera ni por el homicidio de González.
El domingo 27 por la mañana asesinaron al enfermero del Sanatorio Fleming Rubén Bartolomé (34) cuando salía a trabajar, en la puerta del barrio Alcotan I, donde viven sus padres. Sólo le robaron la mochila dos individuos en moto, para ello le dieron un tiro en la espalda.
Esto generó un reclamo vecinal del domingo y una convocatoria para el martes a la que acudió el ministro Ciurca y parte de la Policía. Los habitantes del barrio y la zona le entregaron un petitorio y le solicitaron mayor seguridad. También criticaron duramente a la comuna y en especial al intendente, Alfredo Cornejo, por un conflicto que no les permite mantener el barrio cerrado.
El pasado viernes 25, José Mariano Pinto (63) fue atacado por dos individuos: lo acuchillaron salvajemente. Los agresores tampoco están detenidos, al igual que en los dos casos anteriores.
La víctima tenía un minimarket en una estación de servicio y debido a que siempre termina su turno tarde, llegaba a su vivienda del barrio Viejo Tonel I, alrededor de las 6 de la mañana.
Estaba por guardar su vehículo cuando fue sorprendido por dos individuos, quienes le robaron la recaudación del negocio y huyeron en su auto, el cual fue encontrado por la tarde en El Carrizal.
Apenas cinco días antes, el domingo 20, en Colonia Segovia Fernando Adrián Martínez (24) fue asesinado de 12 puñaladas al bajar de un colectivo. Los autores (un joven de 16 años y otro de 19) están identificados y resulta difícil imaginar cómo un ataque de estas características puede suceder en la calle, más, teniendo en cuenta que esto ocurrió luego de una discusión que venían manteniendo con la víctima a bordo del micro.
Esta situación se podría enmarcar en una especie de ajuste de cuentas, ya que víctima y victimarios “se tenían pica” desde hace tiempo. En cambio, la muerte de Rosita Olivi de Sánchez (73) puede ser un termómetro para el Gobierno sobre las sensaciones de las personas en cuanto a los hechos de violencia.
Sensaciones que se profundizan o desbordan al escuchar a funcionarios de Seguridad decir que no robaron nada de la vivienda de la mujer, que por lo tanto que se descarta el robo, y que no sufrió ningún tipo de violencia física.
Sin embargo, en la casa de la mujer estaba todo revuelto y los mismos investigadores judiciales aseguraron que el móvil fue el robo y su hija detalló en la fiscalía qué le habían robado a su madre. En tanto que el modo en que murió la anciana aún no fue revelado por el forense de manera oficial, pero quienes están ligados a la investigación prácticamente aseguran que fue golpeada.
Comparaciones
Al 31 de julio de 2007, la estadística marcaba que asesinaron a 75 personas y había 32 hechos sin detenidos. En tanto, que en el mismo período de este año, las víctimas suman 61 y hay 26 casos sin detenidos.
En julio del año anterior hubo 15 asesinatos, pero en tres casos no hubo detenidos durante ese mes. La cifra de julio de 2008 difiere un 33%, siendo 9 las víctimas en muertes violentas, pero la variación está en los detenidos: sólo hay dos sospechosos arrestados.

