Yoga a ciegas: una experiencia única y sorprendente en Park Hyatt Mendoza

Yoga a ciegas: una experiencia única y sorprendente en Park Hyatt Mendoza

Creatividad absoluta y un momento de paz y meditación se vivió en el cinco estrellas mendocino. Muchos turistas alojados en el hotel se animaron y también se anotaron para participar en la propuesta. En la nota, las imágenes y los detalles de una jornada distinta.

Una experiencia absolutamente diferente se desarrolló en Park Hyatt Mendoza, una original clase en penumbras denominada Yoga a Ciegas, en otra entrega especial de Yoga por los Caminos del Vino. La propuesta apuntó a profundizar el contacto interior y potenciar los sentidos.

"Cuando los ojos se cierran, nos abrimos a observar hacia dentro", explicaba una de las participantes. Se trató de una práctica que invitó a sumergirse en las profundidades de esos lugar que solo cada uno conoce de sí.

La clase contó con asanas (posturas), mudras (gestos) y pranayamas (ejercicios de respiración), bajo luz negra en el recinto, que potenció la observación del propio ser. Los asistentes brillaron en la oscuridad con pinturas y elementos fluorescentes en sus rostros, manos e indumentaria.

A lo largo de la clase, los participantes tuvieron estímulos sonoros, táctiles, olfativos y gustativos. Una deliciosa trufa realizada por el equipo gastronómico del hotel, colmó de sabor el paladar de los practicantes, cuando tuvo lugar el momento gustativo. También la guitarra y la percusión de un músico llenaron de sonido el lugar.

Luego de la experiencia, los participantes compartieron un brindis con el vino del año de Park Hyatt Mendoza, un Monteagrelo de Walter Bressia.

Hubo descuentos en los servicios de Bistró M y en Uvas 4 Fun para quienes esa misma noche, se quedaron a cenar finalizada la clase.

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