#DiezManos: en Mendoza se vivió uno de los eventos más fascinantes del año

#DiezManos: en Mendoza se vivió uno de los eventos más fascinantes del año

Un dream team conformado por Mauro Colagreco, Narda Lepes, Germán Martitegui, Guido Tassi, Fernando Trocca y la coctelería de Tato Giovanonni marcó un momento espectacular en el Valle de Uco y MDZ Sociales dijo presente. En la nota, los detalles, los videos y una galería imperdible.

En el marco del ciclo Latinoamérica Cocina, que lleva a cabo hace casi un año Zuccardi Wines, una nueva reunión en Piedra Infinita -Altamira, Valle de Uco- generó un momento deslumbrante y único desde diferentes ópticas. Una gastronomía sorprendente, un paisaje sobrecogedor, los vinos fascinantes, la música que envolvía todo a la perfección y una vibra especial que cada persona presente generaba. 

El evento en cuestión fue de importancia porque, una vez más, puso a Mendoza en la mira del mundo gastronómico por la envergadura de sus protagonistas: en esta ocasión Mauro Colagreco, Narda Lepes, German Martitegui, Guido Tassi, Fernando Trocca y Tato Giovanonni, algunos de los talentos más reconocidos de la gastronomía Argentina, se juntaron para cocinar “Diez Manos en la Cordillera de Los Andes”. Un evento itinerante que ya fue realizado en diferentes ciudades del mundo: Londres, Zurich, José Ignacio y París.

¿Cómo surgió este encuentro espectacular?

"El proyecto 'A diez manos' surgió a raíz de algunas charlas entre la periodista gastronómica Raquel Rosemberg y Mauro Colagreco en las que buscaban darle visibilidad internacional a la cocina argentina. Mauro, que hace años abrió su restaurante Mirazur en la Costa Azul en Francia, fue el primer anfitrión del primero de estos encuentros. El “staff” de A diez manos viajó en una especie de periplo gastronómico a conectarse con lo más argentino de su comida, pero en francés. Presentaron platos, vinos y tragos frente al Mediterráneo y luego hicieron un encuentro en Buenos Aires, en la casa de Martitegui, y más adelante en lo de Trocca en José Ignacio", explicó en su momento la periodista Victoria Schirinian.

Justamente el momento más emotivo de la jornada en Piedra Infinita estuvo a cargo de Martitegui, quien tomó la palabra y recordó a Raquel, quien falleció recientemente, y todos brindaron por esta gran mujer querida por colegas y cocineros, mientras Germán destacaba todo lo que hizo por la comunicación de la gastronomía argentina. 

Narda fue la encargada de saludar a todos y de agradecer los esfuerzos para que se haga realidad esta reunión: "Quiero agradecerle a todos los que vinieron, porque se que muchos viajaron bastante para llegar. Julia y Seba debieron sortear varias dificultades, y lo hicieron con decisión".

"Hacía un tiempito que no cocinábamos todos juntos, y para mí es una fiesta cocinar con estos amigos", agregó Mauro Colagreco.   

Narda volvió a tomar la palabra para contar la historia de la "sopa de piedra"; que fue la fábula que inspiró la jornada, y que habla de lo bien que salen las cosas cuando cada uno pone lo mejor de sí para lograr un resultado en común. De hecho, el primer plato, que fue un caldo, fue realizado con el aporte de todas las manos cocineras... y el plus de las de Tato Giovannoni.

Los pormenores de un día espléndido

"Somos amigos y además de que nos encanta tener la posibilidad de trabajar juntos, cada encuentro es una fiesta de risas, anécdotas y abrazos", nos contó Narda Lepes, al mismo tiempo que reconoció que "no preparamos mucho de antemano. La idea era llegar a Mendoza, encontrarnos con sus productos, y aquí mismo crear el menú".

Desde el momento de la llegada, los comensales disfrutaron del espumoso Zuccardi Blanc de Blancs y dos tragos preparados especialmente por Tato Giovannoni para acompañar los primeros bocados: berenjenas con granadas, croutons de masa madre y hierbas de la huerta orgánica, calabazas en tempura con alioli y shawarma de chivo con uvas. Las delicias se repartieron en diferentes islas gastronómicas que fomentaban el recorrido por el predio, el disfrute del paisaje y la charla. 

Ya sentados, y luego del potente y picante caldo preparado en común que constituyó la "sopa de piedra", vino el momento de probar un menú maridado especialmente con vinos de Zuccardi Wines: un tamal con dos tipos de maíz y pata de perdiz, de Germán Martitegui, que se probó con un vino inédito todavía: Zuccardi Fósil San Pablo, un Chardonnay de 2018.

A continuación llegó el paso más aplaudido, by Guido Tassi: morcilla grillada a la parrilla sobre colchón de porotos mendocinos maridado con Zuccardi Concreto Malbec 2017. El delicioso cordero de Mauro Colagreco fue aplaudido a rabiar: estaba braseado y caramelizado, con guarnición de cebollas, dátiles, nueces y batatas. El vino que se amalgamó con este paso fue Zuccardi Finca Piedra Infinita Malbec 2015.

El broche de oro fue sin dudas protagonizado por los dos postres: caqui con crema perfumada con Armagnac y nueces -que se sirvió con Solería by Malamado-; y una ricota casera de cabra con dulce de leche -también de cabra- y deliciosas castañas y dátiles.

El aceite de oliva cosecha 2019 de variedad Arauco, elaborado especialmente por Miguel Zuccardi para esta ocasión, acompaño de la mejor manera el menú.

Se trata del segundo año consecutivo en que Zuccardi Valle de Uco organiza Latinoamérica Cocina, un encuentro entre los vinos de la bodega y las mejores expresiones de la alta gastronomía de la región.

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