San Martín: advierten que podrían faltar los fondos para pagar aguinaldos

Es la principal preocupación del equipo del intendente electo, el radical Raúl Rufeil. Sin embargo, el jefe comunal saliente, Jorge Gimenez, aseguró que va a dejar el dinero suficiente para afrontar ese pago después del 10 de diciembre y acusó a Cornejo de haber frenado recursos para obras. Desde la UCR también criticaron el nivel de endeudamiento y dijeron que el justicialista realiza giros en descubierto todos los meses para afrontar los salarios del personal.

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raúl rufeil, intendente electo de san martín.

Pachy Reynoso/MDZ

San Martín cambió de signo político en las elecciones de este año y el equipo del nuevo intendente, el radical Raúl Rufeil, teme no contar con los fondos para pagar a fin de año los aguinaldos de los empleados municipales.

Así lo indicó Mauricio Petri, concejal de ese partido y futuro secretario de gobierno de la comuna. "La preocupación fundamental es si vamos a tener dinero para hacerles frente a los aguinaldos cuando ingresemos en diciembre", afirmó Petri. También expresó que "el municipio tiene una administración diaria, gasta lo que tiene y por ahí algo más".

"Yo hablé con Rufeil y le dije que pagaba los sueldos y dejaba el dinero de los aguinaldos, que se queden tranquilos", respondió a su turno Jorge Gimenez, el justicialista que está abandonando el poder en San Martín después de 16 años de mandato.

La transición, además, arrancó con algunos conflictos. Los concejales radicales arremetieron con una ordenanza para reglamentar este procedimiento y que hubiera "un marco legal para todas las transiciones", indicó Petri.

Ante ello, el intendente Gimenez decidió emitir un decreto en el que estableció la metodología de las reuniones y las personas que tendrían este trabajo a cargo.

Gimenez en la cola para votar.

En el radicalismo se dijo que esto no era lo ideal. Pero el intendente defendió su decisión de que no hubiera una ordenanza: "Eso no existe en ningún lado, es como decir que hay que hacer una ley para la transición de la Provincia", dijo Gimenez.

También afirmó que podría pagar los aguinaldos del personal antes de dejar el cargo el 10 de diciembre, pero que no lo hará. "No tiene sentido que lo pague yo para hacerme el fantástico", expresó.

El municipio había blanqueado a comienzos de este año que su planta permanente de personal asciende a 1.600 empleados. En febrero, se tomó la decisión de pasar a planta a 180 personas en distintas áreas y desde la comuna se negó que hubiera problemas financieros. "La Provincia nos debe dinero", afirmó en aquella oportunidad Oscar González, secretario de Gobierno de San Martín.

Pero para el radicalismo, los problemas de caja son graves y el 90 por ciento del presupuesto (1.500 millones de pesos) se va en gastos corrientes.

"Hay muchos municipios radicales y peronistas que tiene ahorradas dos o tres nóminas de sueldo de personal y con eso pueden constituir un plazo fijo o un fondo anticíclico para cubrir cualquier emergencia. San Martín, en cambio, necesita de la liquidación de la coparticipación para el pago de sueldos", expresó en ese sentido Petri a Radio Nacional Mendoza.

El edil aseguró, además, que el municipio realiza todos los meses giros en descubierto para pagar los salarios. Pero como la coparticipación entra a las arcas recién entre 8 y 9 de cada mes, se genera un costo financiero importante.

Para Petri, este servicio financiero le cuesta al municipio 30 millones de pesos al año. "Esto tiene que dejar de ocurrir", dijo el edil, para quien el municipio debería sumarse a las medidas de ahorro de otras comunas.

También están alarmados los radicales por el endeudamiento: dicen que Gimenez acudió al crédito para pagar gastos corrientes y obras.

La deuda consolidada es de 230 millones de pesos, pero las obligaciones a pagar sumarían, en total, unos 400 millones, debido a los compromisos que hay que asumir con los proveedores, según la óptica de la UCR.

En la oposición también hay inquietudes sobre "las obras que se han interrumpido y qué dinero se requiere para terminarlas", según agregó Petri. Pero para Gimenez, estos planteos son chicanas políticas.

"He estado con Rufeil varias veces después de la elección y en lo que pueda lo voy a ayudar para que le vaya bien a San Martín. No voy a parar todo lo que venga financiado de la Nación, como hicieron los radicales por orden de Cornejo", disparó por su lado el justicialista. "Tuve que terminar obras con financiamiento propio", aseguró.

También expresó: "Algunos municipios tienen plata en el banco, pero yo no lo he hecho nunca. Es una decisión". E incluso dejó un consejo político para sus adversarios: "Tienen que mirar para adelante, no para atrás. A (Mauricio) Macri le fue mal por mirar para atrás".

El informe sobre la áspera transición en San Martín estará listo dentro de dos semanas, según ha anticipado el propio intendente electo. "Hay un marco de diálogo, hemos tenido tres reuniones con Gimenez y esa es la adultez democrática que nos debemos todos los argentinos", dijo Rufeil esta semana ante la consulta de MDZ.

Buscando evitar roces, Rufeil expresó que el proceso de la transición "se está desarrollando en forma satisfactoria", pero dijo que no emitirá opiniones de fondo hasta que esté listo el informe definitivo.

"No tienen que haber omisiones, porque hay organismos que están detrás de esto, como el Tribunal de Cuentas, la Oficina de Ética Pública y Fiscalía de Estado, además de la ciudadanía", advirtió.

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