El Senado define el futuro del fiscal que investiga la corrupción

Sebastián Capizzi ocupa de forma interina el cargo mayor en la Fiscalía de Delitos Económicos. Logró condenar al exintendente Sergio Salgado y al exministro de Transporte Pablo Rousseau. Cornejo envió su pliego a la Legislatura para que lo ratifiquen en el cargo.

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Mariano Bustos

Sebastián Capizzi, durante el juicio a Salgado.

Tiempo del Este

Un pliego caliente ha ingresado esta semana a la Cámara de Senadores, donde se deberá votar en sesión secreta si aprueban la designación de Sebastián Capizzi como fiscal de Cámara. Lo particular del caso es que se trata, ni más ni menos, de quien estará a cargo de la Fiscalía de Delitos Económicos, que investiga -entre otras cosas- hechos de corrupción.

Si bien puertas adentro de la Justicia la valoración de las capacidades de Capizzi es intachable, justamente eso podría jugarle una mala pasada en el Senado. Al fin de cuentas, ese hombre podría investigar a los propios legisladores que lo voten.

Desde que Capizzi ingresó a la Fiscalía de Delitos Económicos se notó una nueva impronta en su funcionamiento. Como jefe de fiscales interino, coordinó las tareas de sus compañeros Santiago Garay, Susana Muscianisi, Gabriela Chaves y Hernán Ríos, consiguiendo condenas históricas. Por ejemplo, el exintendente de Santa Rosa Salgado se convirtió en el primer político condenado por corrupción en la provincia de Mendoza. Además, se condenó al exministro de Transporte, Pablo Rousseau, por destruir documentación pública.

Si bien los casos con mayor exposición mediática de la fiscalía de Delitos Económicos están relacionados con causas de corrupción, también lleva adelante la instrucción de estafas y otros. Por ejemplo, estuvo a cargo de investigar a la empresa de eventos Golden Fest, que defraudó a decenas de personas por cifras millonarias. En noviembre del 2018 se condenó a Adrián Guirín a cuatro años de prisión.

Ahora, las vueltas del destino han llevado a que el futuro de Capizzi dependa de los políticos que investiga o podría investigar. Es que hasta ahora se ha desempeñado de forma interina y para quedar ratificado en el cargo necesita que el Senado apruebe su pliego, enviado esta semana por el gobernador Alfredo Cornejo.

Esto significaría un cambio trascendental para la libertad de acción del magistrado. Es que al ocupar el cargo de forma interina no cuenta con garantías de estabilidad que le permiten avanzar a fondo en las causas. En otras palabras, si el Senado aprueba su pliego le dará libertad de acción a un funcionario que ha dejado a las claras su inclinación hacia la investigación de delitos de base contable.

No es un dato menor, sobre todo si se tiene en cuenta que para investigar la corrupción y estafas, se necesitan conocimientos técnicos que no abundan. Uno de los grandes aciertos del procurador Alejandro Gullé fue crear las fiscalías especiales para que los fiscales puedan perfeccionarse profesionalmente en temas puntuales. En ese contexto, Capizzi supo destacarse rápidamente e incluso sus pares reconocen el aporte que ha realizado desde la posición que ocupa.

La valoración puertas adentro de la Fiscalía de Delitos Económicos es positiva. En la Justicia catalogan a Capizzi como una persona "integra e inteligente" y destacan que es estudioso y predispuesto". Paradójicamente, eso podría convertirse en una piedra en el camino del fiscal.

Un dato particular es el del radical Miguel Bondino (exdirector del Casino), ya que es senador y a la vez blanco de una investigación por presuntas irregularidades en el servicio de limpieza del IPJyC durante la gestión de Carlos Bianchinelli, ahora diputado y también investigado.

La incógnita es si la dirigencia política mendocina está dispuesta a dejar pasar el filtro a un profesional que en el futuro podría traerles más de un dolor de cabeza y si algún sector le pasará la factura de las condenas recientes.

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