Cornejo será una voz importante, pero no apura la aventura presidencial

Llegará a la Cámara de Diputados sin demasiadas aspiraciones y ni siquiera pretende ser autoridad en su bloque. Se siente de todos modos una figura emergente de Juntos por el Cambio y sabe que sus palabras impactarán más que las de otros, pero condiciona el plan para 2023 a que pueda armar equipos en todo el país. 

Avatar del Juan Carlos Albornoz

juan carlos albornoz

Bunker Cambia Mendoza

Pachy Reynoso/MDZ

Alfredo Cornejo llegará en diciembre al Congreso de la Nación con la conciencia de que no será una voz más en su bloque, pero todavía sin plan concreto para 2023, el año en que se volverá a elegir presidente en nuestro país.

Para Cornejo, lanzarse a esa carrera no es una decisión que vaya a tomar a la ligera. Detesta las candidaturas improvisadas, con "más ambición que proyecto", y, más que nada, condiciona toda pretensión de envergadura al armado de un equipo.

Se toma a sí mismo como ejemplo a la hora de trazar el recorrido ideal y recuerda que sólo se tiró a la candidatura de gobernador después de años de auditar cuentas como opositor y cuando tuvo "gente en todos los departamentos".

A escala nacional, no tiene eso Cornejo por el momento. "No tenemos gente para gobernar el país", suele decir, para desinflar expectativas.

Ciertamente falta mucho para la próxima elección y esa construcción se puede iniciar o profundizar. Por lo pronto, como ya lo adelantó en tono humorístico en un video, se piensa solo como una de las tres figuras emergentes que ha dejado este agotador año electoral, junto a Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau.

Aunque se lo vio eufórico este domingo y pensaba que sería "magnífico" imponerse al PJ en Mendoza otra vez, no tuvo que depender para ello de la última elección.

Antes de que se conociera el resultado de hoy, Cornejo consideraba que el lugar importante ya se lo había ganado, por haber frenado la "ola" del PJ en una elección provincial que ganó su sucesor Rodolfo Suarez.

Hay quienes sostienen que no se desespera, en el corto plazo, por tener una "cucarda" en su bloque parlamentario ni por ser una autoridad en la Cámara de Diputados (la propia banca, al comienzo, no le interesaba mucho), pero puede que sus posiciones y declaraciones tengan más peso que las del grueso de sus colegas. 

Lo que venga en el futuro podría depender de los altibajos del país. Su condición actual es de opositor y, como tal, está parado otra vez en el mismo punto en el que se encontraba antes de ir por la gobernación.

La coyuntura de la Argentina sí es un tema urgente. Cuando todavía podía pensar en una victoria de Mauricio Macri, las expectativas de Cornejo eran un poco mejores.

Suponía que, antes de fin de año, el Presidente lanzaría grandes reformas en materia política y económica, y una "terapia de shock" contra la inflación. En resumen, un paquete de propuestas que generaría expectativas en los actores de la economía.

El que ganó fue, en cambio, Alberto Fernández, y eso genera en el radicalismo mendocino pronósticos que oscilan entre lo malo y lo regular.

Cree el gobernador que el precio del dólar se puede alterar más, como después de las PASO del 11 de agosto, y piensa que habrá un fin de año tranquilo sólo en el caso de que el justicialista abandone las "ambigüedades" de sus declaraciones en campaña.

Si pudiera, Cornejo aconsejaría a Alberto F. que aplique un ajuste sin endeudamiento para reducir el déficit y le sugeriría dar un mensaje que se base en descartar la emisión de moneda, para evitar de este modo una espiral inflacionaria. Medidas que, a su juicio, al menos evitarían el colapso. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?