Cornejo, entre evitar la ruptura y que Cambiemos pegue un volantazo

El gobernador mendocino se apresta mañana, como presidente del radicalismo, a tratar de contener a los sectores rupturistas de su partido para que no abandonen Cambiemos, en un escenario político que lo mantiene con un nivel muy alto de enfrentamiento con la Casa Rosada. Está convencido de que, sin cambios en la estrategia electoral, será difícil la reelección de Mauricio Macri.

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Marcelo Arce

Alfredo Cornejo en los actos por el 25 de Mayo

Foto: Gobierno de Mendoza

Alfredo Cornejo sabe que está parado sobre un volcán. Aunque es consciente de que llegó hasta  ese lugar solito. El gobernador mendocino se apresta mañana, como presidente del radicalismo, a tratar de contener a los sectores rupturistas de su partido para que no abandonen Cambiemos, en un escenario político que lo mantiene con un nivel muy alto de enfrentamiento con la Casa Rosada.

Durante todo el fin de semana, fueron y volvieron entre Mendoza y el resto del país los borradores de documento que la Convención Nacional de la UCR se apresta a votar mañana en donde los radicales le dirán que sí otra vez a su continuidad dentro de la coalición oficialista. Aunque con condiciones.

El gobernador mendocino tiene una postura firme que ya hizo púbica. Su decisión es contener al partido que mantiene, en líneas generales, un ánimo separatista. El problema no está tanto en las principales figuras a nivel nacional que ya anticiparon que votarán por la salida, sino en decenas de dirigentes de base que son convencionales y que agitarán fuerte mañana la postura de terminar con su participación en el Gobierno.

En las últimas horas surgió un punto de discusión en ese borrador que trabó todo: los miembros de la Convención más cercanos a quedarse quieren que quede explícitamente redactado que respaldarán a Cambiemos y que, incluso, el texto a votar debe incluir la palabra textual: “Cambiemos”.

Cornejo ya se los dijo: para él, la alianza debe mutar hacia otra cosa. Hacia otra coalición electoral y de gobierno. En definitiva, pretende cambiar a Cambiemos. Pero ante tanto tironeo de sábado y de domingo, optó por liberar esa presión. “Si el problema es la palabra Cambiemos, se los concedo en dos minutos. Que la introduzcan en el texto, el problema está en otro lado”.

El radicalismo pretende que se reformule por sobre todas las cosas la lógica de funcionamiento de su alianza con el PRO. Y esto está basado en el histórico reclamo tanto de Cornejo como de otros, que ya lleva por lo menos un año y medio. Esto es que, a futuro, en caso de volver a ser gobierno, Mauricio Macri deje de tomar en soledad todas las decisiones

Pero para que eso pase, el presidente tiene que volver a conseguir su reelección. Y aquí está el corazón de la pelea: Cornejo está convencido de que será muy difícil que Macri gane la elección.

Por eso las rispideces con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien está seguro de que la polarización hará su trabajo y que el presidente se impondrá luego de que el electorado vea en acción a la fórmula de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner durante la campaña.

Ya lo dijo por lo menos cuatro veces en los últimos días: Cornejo puja para que no solo se incorporen dirigentes del peronismo federal a Cambiemos, sino para que Macri no sea el candidato.

Hasta aquí, ninguna de las dos ideas prosperó y es muy probable que mañana en Parque Norte al menos una de estas dos propuestas se discuta. La otra no.

La Convención está dispuesta a plantear que se sumen dirigentes del peronismo de Alternativa Federal, por caso, pero existe una diferencia de posturas vinculada a los tiempos de esa probable incorporación.

Los que más resisten un giro, sostienen que hay que esperar a las PASO para recoger los heridos de esos comicios. Los que apuntan a un volantazo en la estrategia electoral, entienden que esa incorporación deber producirse previa a las internas. La primera posición tiene un guiño de Macri. “Ellos están esperando que ese sector del PJ venga gratis”, critican desde aquí.

El propio presidente ratificó esta sábado que volverá a competir, más allá del furcio de Peña, en un encuentro del comando de campaña y ante su tropa, cuando les dijo que “están los que tiene el dilema entre Macri y Vidal”. En realidad la duda era entre Macri o Cristina. El fallido, leyeron en Mendoza, expresa como hasta el jefe de Gabinete piensa en el tema.

Cornejo no se lleva bien con Peña. Y viceversa. Pero dentro del elenco de referentes “amarillos” de primera línea, muchos comparten su diagnóstico. Al igual que él, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta, entienden que será muy difícil un triunfo de Cambiemos en octubre si no se hacen cambios profundos en la campaña. Pero ninguno de ellos lo dice en público. Solo Cornejo, que está decidido a seguir parado donde se paró.

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