Caso de democracia directa partidaria: así armaron una lista en Mendoza

El que quiere ser candidato, se anota. Se hace una asamblea y se vota. El propio intendente anota los votos en una pizarra.

mdz Política

Se toma nota de los votos obtenidos por cada candidato.

El mecanismo no es nuevo en La Paz, ni en muchos otros lugares a lo largo de la historia, pero sí lo resulta ahora en que las intrigas y "dedazos" han marcado en muchos casos quiénes sí y quiénes no podían integrar el denominado "primer escalón" de la democracia, tal como se les llama a los concejos deliberantes municipales.

En esa comuna del este mendocino, la UCR convocó a asamblea, un sábado, de modo que mucha gente de parajes alejados o trabajadores pudieran acudir. Luego, el propio intendente -en este caso el concejal a cargo Diego Guzmán, que va de precandidato a la intendencia- pidió que se inscribieran en una lista los que creían que debían ser candidatos al Concejo Deliberante. De inmediato, cada uno concurrió con sus respaldos y se hizo una votación.

En el escrutinio, el propio jefe comunal comandó la tiza y la pizarra, ante fiscales partidarios que daban cuenta de los números.

Asamblea en La Paz.

Y sencillamente, aquel que más votos consiguió en la asamblea, en orden decreciente (y respetando las normas de cupo por género) integran la lista que fue presentada el sábado por la noche ante la Justicia Electoral.

Lo dicho: no es nuevo. Así se empezó a ejercer la conducción partidaria en muchos lugares y también se buscó ocupar candidaturas en el pasado.

Pero recordar que hoy existen este tipo de mecanismos resulta un dato de ejercicio de democracia directa partidaria que supera a los "mandamás" de los partidos. O al menos, lo intenta.

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