Vaquié y el "ice bucket challenge" de Cornejo

El gobernador se ve sorprendido por la posibilidad de salida del gobierno de quien es uno de sus contrapesos internos en la UCR.
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Gabriel Conte

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Vaquié y el "ice bucket challenge" de Cornejo

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Vaquié y el "ice bucket challenge" de Cornejo

Vaquié y el "ice bucket challenge" de Cornejo

Por primera vez desde que es gobernador, Alfredo Cornejo sintió que un balde de agua helada le caía en su cabeza. Acostumbrado a manejar absolutamente todos los hilos de su gestión, la decisión unilateral de su superministro, Enrique Vaquié, de explorar la aceptación del cuarto ofrecimiento que le llega desde el gobierno nacional, lo dejó en una situación incómoda por varias cosas a la vez. Los tres "no" anteriores de Vaquié estaban basamentados en sus expectativas de acción en Mendoza. Su probable "sí" de ahora, es un indicador que da pie para análisis en torno a los por qué que lo rodean.

De todos modos, el shock helado no le vino del todo mal. Todavía enardecido por el enfoque que los periodistas le dan a los temas sindicales y las protestas por la caída de la grúa en el teatro griego, distinto al que él desearía, ahora debe enfocarse en los problemas propios de la gestión como será encontrar un reemplazo para Vaquié en un área que fue creada con múltiples jurisdicciones, solo a medida de quien ya evalúa seriamente aprovechar el convite de Javier González Fraga para acompañarlo como vicepresidente del Banco Nación.

El resto de la Casa de Gobierno reaccionó, descolocados, al compás de su jefe, despotricando en silencio contra la potencial defección doblemente soprendidos: porque Vaquié no lo consultó con nadie en ese ámbito y porque los radicales son como Coca-Cola: "son así", los despierta la posibilidad de batallar entre ellos.

El factor sorpresa tocó a varios durante la noche, cuando se dio a conocer en MDZ la información de la oferta formulada al mendocino que conduce la Fundación Fundamentos. De hecho, esta mañana, cuando el intendente de la Ciudad de Mendoza, Rodolfo Suárez, fue consultado por radio Mitre Mendoza sobre el particular, admitió haberse enterado por esta publicación y valoró la capacidad del partido que dirige de "exportar capital humano" al gobierno nacional. 

Cornejo dejó traslucir que González Fraga lo había consultado antes que nada con él, pero otros piensan -incrédulos sobre tal posibilidad- que Vaquié jugó solo e hizo pesar su propia llegada a la estructura nacional de Cambiemos. Ahora le toca bailar con la más fea: elegir a uno o varios sucesores, ya que Economía, Infraestructura y Energía son tres áreas unidas al solo fin de contener a quien quiso disputarle la carrera por el Sillón de San Martín y no hay a quién transferirle, ahora, tal porción de poder.

Si todo el hielo hizo efecto, considerará probablemente que alguien del equipo de Vaquié se quede. Pero si no ha logrado enfriarse lo suficiente, se quedará con todo para sus seguidores más fieles para evitar nuevos traspiés en un año electoral y en el que la obra pública siempre juega un rol crucial en el imaginario colectivo del votante.

De todos modos, para el común de los mendocinos los sacudones entre sus gobernantes no resultan nunca desaprovechables. Es la posibilidad de un nuevo comienzo, de un replanteo y, tal vez, de abrir las puertas a un nuevo equipo que el gobernador sienta como propio y no como una amenaza a futuro hacia adentro de su partido, como lo fue con Vaquié. En este punto, está hoy más que claro que Vaquié está poniendo en la balanza la disponibilidad de acción que posee en Mendoza y la que podría obtener en Buenos Aires, lo cual indica, al menos, que no la tiene del todo aquí.