Una senadora K desató una discordia en el Senado

La mujer quiso apoyar la emergencia tarifaria que se discute en el Senado de la Nación y reavivó el fuego cruzado. Entre la herencia recibida, el agua al cuello y el pastor "limpio".
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MDZ Política

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Natalia Vicencio y Marcelo Aparicio, legisladores del bloque Podemos Vivir Mejor presentando el proyecto en cuestión(MDZ)

Natalia Vicencio y Marcelo Aparicio, legisladores del bloque Podemos Vivir Mejor presentando el proyecto en cuestión | MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(Alf Ponce / MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | Alf Ponce / MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(Pachy Reynoso/MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | Pachy Reynoso/MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(Pachy Reynoso/MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | Pachy Reynoso/MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(Alf Ponce / MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | Alf Ponce / MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | MDZ

Una senadora K desató una discordia en el Senado(MDZ)

Una senadora K desató una discordia en el Senado | MDZ

La segunda sesión del Senado provincial, luego del recambio del 1º de mayo, transcurrió entre duras acusaciones políticas y "pocas nueces". 

Luego de que la reciente senadora electa kirchnerista Natalia Vicencio pusiera a consideración un proyecto suyo de declaración en favor de que se apruebe la emergencia tarifaria en servicios públicos que se está discutiendo en el Congreso, se desató la discordia entre nuevos y viejos parlamentarios, de uno  y otro bando. 

El debate, caliente por cierto, pasó de facturas oficialistas por la "herencia recibida", deteniéndose en el descargo de algunos nuevos que clamaron por el "barco que se hunde para todos", hasta llegar a la alocución del pastor que dijo tener las "manos limpias" porque recién se estrena en una banca. 

Vicencio junto a otros legisladores con los comparte el bloque Podemos Vivir Mejor, el nuevo espacio peronista que conduce Lucas Ilardo y que integra a kirchneristas y camporistas, dejaron su reclamo a los senadores nacionales por Mendoza para que habiliten el tratamiento y la aprobación del proyecto de Ley que dispone la emergencia tarifaria en servicios públicos y que ya cuenta con media sanción en Diputados de la Nación. 

En ese sentido, la legisladora había referido: "Es vital para la subsistencia de la población que se tomen medidas tendientes a evitar el desvergonzado aumento de tarifas que socava los derechos más básicos de toda la población argentina".

 "Las tarifas de los servicios en Argentina aumentaron bruscamente en los últimos 30 meses, por encima de los ingresos de la población. Los salarios crecieron un 185%; las jubilaciones un 181%, el SMVM creció un 180% (todas por debajo de la inflación del 189%) el precio de la electricidad y el gas creció en promedio un 930% llegando en algunos casos a superar el 1.700%", observó. 

Ciertamente su proyecto prendió la mecha en el recinto de la Cámara alta y más de uno casi se incinera. 

En este panorama, la furia llegó cuando el senador y exintendente de Guaymallén del PJ, Alejandro Abraham, tildó al oficialismo de "estafadores" a propósito de los sucesivos aumentos de tarifas de los servicios públicos. 

Desde la banca oficialista, mostrándose muy molesto, el senador de La Paz, Gustavo Pinto, salió a cruzarlo: "La verdad es que tuvieron la oportunidad de gobernar esta provincia, en la gestión de Jaque y Pérez  y no podemos dejar de recordar que Pérez se fue sin pagar los sueldos a los estatales. Entonces, hablar de ¿estafadores? Alejandro, me parece que ése no es un término correspondiente". 

Luego, siguieron algunos que recién estrenan un lugar en la Legislatura como Marcelo Romano del Partido Intransigente, quien quiso hacer las veces de "moderador" y soltó: "Por favor, no importa quién se tragó el iceberg. Estamos discutiendo en un barco que está a punto de llenarse de agua. Y quiero recordarles que los que están abajo el agua ya les llegó al cuello y no se olviden que después el barco, cuando se hunde, se hunde para todos". 

Acusando recibo, punto seguido, Abraham pidió un segundo para pedirle disculpas al bloque oficialista por tratarlos de estafadores y chicaneó más duro aún: "No creo que lo que esté negociado la Nación le llegue a ustedes. En todo caso están haciendo el juego a quienes estafan que no es ni más ni menos que los Macri, Aranguren, Caputo y las empresas de ellos". 

Finalmente, llegó la voz del pastor Héctor Bonarrico (quien integra el bloque del PI) para "invitarlos a la paz" y dejar de "rasgarnos las vestiduras". 

"La desgracia económica que estamos viviendo es producto de un pasado que se sembró devastando la economía de nuestro país y nuestra Argentina. Tengo las manos limpias porque recién llego y quiero invitarlos a la paz", pareció rezar y dar por finalizado un debate que dejó, una vez más, mucho ruido y pocas nueces. 

En efecto, el proyecto en cuestión fue rechazado por 16 votos en contra y todo volvió a su curso.