Un día femenino: el zamarreo de las mujeres que impactó en la historia

El debate fue general, pero lo impulsaron las mujeres. El tratamiento de la ley mostró las carencias políticas de algunos dirigentes y las virtudes de otros.
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Pablo Icardi

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Un día femenino: el zamarreo de las mujeres que impactó en la historia(Pachy Reynoso / MDZ)

Un día femenino: el zamarreo de las mujeres que impactó en la historia | Pachy Reynoso / MDZ

Un día femenino: el zamarreo de las mujeres que impactó en la historia(Pachy Reynoso / MDZ)

Un día femenino: el zamarreo de las mujeres que impactó en la historia | Pachy Reynoso / MDZ

Arranca el mundial de fútbol tras 4 años de espera y camioneros, el gremio más "varonil" de todos, ejecuta un paro. Debía ser un día de machos; pura testosterona. Pero no, es un día femenino. La ley para despenalizar el aborto es un hito en la historia política y social del país. Por el debate y por cómo se llegó. Y si bien es un debate de toda la comunidad, las protagonistas son ellas. Fue una madrugada de alta expectativa, como ocurrió con otros temas trascendentes. 

Es cierto que fue el presidente Mauricio Macri quien habilitó el debate. Quizá haciéndose eco de una demanda social que muchos, principalmente los partidos políticos, habían subestimado. Salvando al Frente de Izquierda, ninguna fuerza política tenía en su plataforma electoral el debate por el aborto no punible. Ni por manifestarse a favor, ni en contra. Pero la demanda estaba y lo que parecían preguntas y respuestas forzadas antes, terminó fluyendo con una discusión sincera, apasionada, absurda por momentos, y que probablemente tenga efectos políticos que trascenderán este tema. Es que también quedó al desnudo la precariedad política, discursiva y de formación de muchos de algunos legisladores que, alejados del mandato partidario, debieron ponerle voz y razón a su pensamiento para argumentar el voto.

Molestan, hay que decirlo. Nos molestan. Y, pues, sin zamarreo probablemente no hubiera habido cambios. La pelea de las mujeres argentinas para el reconocimiento de derechos ha generado una revolución cuya importancia se verá cuando se tome algo de distancia. Desde el uso del lenguaje, hasta la legislación penal; desde cambios en la cultura "del hombre" hasta la incomodidad de tener que pensar en cómo educamos a nuestros hijos.

El aborto está penado en Argentina desde la década del 20, pero el tema incomodaba tanto que durante décadas se malinterpretó el mismo Código Penal para no permitir el acceso a esa práctica a mujeres abusadas. Pero además ocurre algo que es la síntesis de la hipocresía: no hay casi causas por abortos, pero se mantiene la amenaza latente.

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Si el proyecto que ya tiene aprobación de Diputados se transforma en ley, las mujeres que tienen que realizarse un aborto dejarán ser sospechosas , clandestinas y de estar "en capilla" por la espada del código penal. Pero exigirá algo mucho más importante: que el Estado y el sistema de salud se hagan cargo de una política integral de salud sexual y reproductiva. La utopía es que la ley de despenalización del aborto no deba usarse.