Política Horas decisivas para los docentes

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"

El paritario de Alfredo Cornejo le mandó ese mensaje al titular del SUTE, Sebastián Henríquez, y dejó entrever que el camino de negociación con el gremio está cerrado, con el decreto salarial al final del túnel.
Avatar del

Jimena Catalá

1/5
Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"(Gobierno)

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar" | Gobierno

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"(Prensa de Gobierno)

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar" | Prensa de Gobierno

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"(Pachy Reynoso/MDZ)

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar" | Pachy Reynoso/MDZ

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar"(Gobierno)

Ulpiano Suarez: "Con dirigentes sin poder, es imposible acordar" | Gobierno

Mientras la mayoría de los trabajadores estatales ya acordó con el Gobierno provincial su aumento salarial para 2018, los docentes mendocinos siguen expectantes la puja entre el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) y el Ejecutivo. Luego de varias reuniones paritarias y en la puerta del inicio del ciclo lectivo, el camino se presenta sin salida y parece conducir al tercer decreto consecutivo de Cornejo para el sector.

El viernes, en la voz de Ulpiano Suarez, el subsecretario de Gestión Pública y Modernización del Estado que lleva adelante las negociaciones paritarias, el Gobierno comunicó su última oferta: un 15,7 por ciento de incremento para docentes y celadores de toda la provincia, retroactivo a enero, en tres cuotas (5 % en enero, 5,2 % en junio y 5,5 % en noviembre) y con dos agregados por única vez: ayuda para útiles de $2.500 a pagar en marzo e indumentaria para celadores por $2.000 también para el mismo mes. A su vez, el porcentaje del 15,7 queda atado a una cláusula "gatillo"; es decir a un recurso tipo "compromiso" que indica que frente a una disparada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) deberá actualizarse automáticamente el básico. 

Ante esto, el SUTE respondió con un nuevo plazo. Pidió tiempo hasta el lunes 26 de febrero, justo una semana antes del inicio del ciclo lectivo (previsto para el lunes 5 de marzo), para bajar la oferta a las escuelas y presentar una contrapropuesta al Ejecutivo. 

La reacción del gremio docente enojó bastante al Gobierno, quien creía tener casi ganada la pulseada, ya que hasta ahora ha conseguido acordar con casi todos los sectores, excepto con el SUTE y los Judiciales. 

En este contexto, Suarez salió con los tapones de punta, lanzó durísimas críticas contra el líder del sindicato de los docentes, Sebastián Henríquez, y dejó entrever que el decreto, que sería el tercero de la gestión de Cornejo, sería un hecho. "Con dirigentes sin poder es imposible acordar y eso va a perjudicar a los docentes", disparó el negociador de Cornejo al tiempo que sostuvo: "Percibo que el SUTE hace todo lo posible para llegar al decreto, como si eso le pudiera dar la legitimidad o conducción que por méritos propios no ha logrado demostrar". 

A propósito de qué pudiera pasar después del 26 de febrero, cuando el SUTE planea elevar su contrapropuesta, Suarez se mostró contundente: "Si hay rechazo, no nos dejan otra alternativa (que recurrir al decreto)". "Y además no queremos perjudicar a docentes y celadores que ya van a tener dos meses sin incremento", apuntó a propósito de que la negociación se ha estirado hasta entrado marzo.

Tensando aún más la cuerda, el funcionario de Cornejo agregó: "No puede ser que todos los dirigentes de gremios estatales estén equivocados al acordar y que ellos (por el SUTE) sean los únicos que se la saben todas. Los restantes gremios han demostrado estar a la altura de las circunstancias. La dirigencia del SUTE debe ponerse los pantalones largos aun". 

En ese punto, Suarez apuntó a la interna del gremio docente y aseguró que si no se ha podido llegar a un acuerdo es porque el conductor del SUTE no tiene poder. "Cada paso que dan lo hacen pensando en qué dirá Maure (refiriéndose a Gustavo, el exconductor del SUTE de la corriente Celeste) y Correa (Gustavo, el líder de la fracción Azul/Naranja)", lanzó el negociador paritario. 

En ese tren, el funcionario que se hace eco del pensamiento de Cornejo, pasó revista a los "logros" de la gestión actual en Educación: "A pesar de la oposición sistemática del SUTE, hemos avanzado en cambios organizativos en la DGE en los dos últimos años, que sin duda mejorarán el promedio salarial del docente". "Mejor administración de los recursos traerá beneficios para el estudiante y para el docente. Eso se dará en un plazo mediato y no inmediato lógicamente y los docentes y celadores lo saben", remarcó. "Solo.dirigentes gremiales que quieren volver a la Mendoza de 2015, una provincia quebrada que no podía pagar los sueldos, pueden pretender soluciones de la noche a la mañana", subrayó.

 Por último, y dejando entrever que el Ejecutivo creía tener esta batalla ganada, Suarez deslizó: "Dejaron (los del SUTE) pasar una oportunidad histórica de acordar y demostrar liderazgo".  

Cornejo podría firmar en estos días su tercer decreto consecutivo de aumento salarial con los docentes. 

En la puerta de que comiencen las asambleas en las escuelas y tras la provocación del Gobierno de que el SUTE sólo quiere el decreto, el secretario general del gremio, Henríquez, se limitó a responder: "Si planteamos que queremos construir una propuesta superadora para llevar el lunes 26 es porque no queremos el decreto". "Por el contrario, queremos agotar todas las instancias de diálogo y que el Gobierno considere una propuesta nuestra que discutamos en las escuelas, que garantice recomponer lo del año pasado y no perder frente a la inflación este año. Esa propuesta podría salir de las escuelas estos días para tratar de resolver el conflicto".

No es un dato menor. Si el gremio rechaza la última oferta del Gobierno, se arriesga a perder la cláusula gatillo debiendo conformarse únicamente con el 15,7 por ciento de aumento en tres tramos.