Política Auditoría del Tribunal de Cuentas

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas

En medio de la polémica por las personas que son detenidas por no pagar el boleto, se conoció que hay falta de control del cumplimiento de los recorridos.
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Pablo Icardi

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Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas(Alf Ponce / MDZ)

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas | Alf Ponce / MDZ

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas(Gobierno)

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas | Gobierno

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas(Alf Ponce / MDZ)

Transporte: el Estado paga sin controlar el cumplimiento de las empresas | Alf Ponce / MDZ

La señora Patricia Stibel pasó un calvario: estuvo presa en una comisaría porque la acusaron de no haber pagado el pasaje del colectivo en el que viajaba. La supuesta falta era por $8,50 y en realidad tiene otro trasfondo: la falta de sitios para cargar la tarjeta Red Bus, un problema que se arrastra desde que fue creado el sistema en 2005. 

Para salvar la contingencia cuando alguien se queda sin carga se generó un circuito solidario informal: que otros pasajeros paguen el pasaje. Esa transacción de emergencia, que es a la que acudió la señora Stibel, no la registra el sistema que, además, no entrega comprobante. Mientras el Gobierno promociona que cada semana halla decenas de pasajeros que viajan sin pagar el pasaje, es decir que esquivan el pago de $8,50, pasa por alto una evasión millonaria: la falta de cumplimiento de las mismas empresas de transporte que cobran religiosamente y sin que haya un control de los kilómetros recorridos. 

Una auditoría realizada por el Tribunal de Cuentas, que consta en el fallo 16.794, detectó que se pagaron recorridos que no se realizaron e incluso se comprobó que no hay control sobre el servicio: se paga casi a ciegas. Tomando una muestra de los recorridos, se detectó que se pagaban servicios donde los GPS indicaban "cero" kilómetros recorridos. 

"El sistema de GPS arrojaba en varias oportunidades valores en cero como kilómetros recorridos y/o valores muy por debajo de los kilómetros que poseía la traza de cada uno de los recorridos". El Tribunal de Cuentas fue quien advirtió, como adelantó MDZ Radio, que se han pagado servicios que no se cumplieron y lanzó sospechas sobre el sistema.

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El transporte es uno de los pocos sistemas que maneja dinero en efectivo; constante y sonante y de manera diaria. De hecho los pasajeros pagan por adelantado. Además del pago del boleto, solo en subsidio provincial se destinan más de 600 millones de pesos anuales.

La auditoría del Tribunal certificó que las autoridades "no han controlado el estricto cumplimiento de la prestación de servicios por parte de las empresas concesionarias del Servicio de Transporte Público de Pasajeros, de acuerdo a lo dispuesto en el pliego de condiciones particulares de la licitación". A pesar de las irregularidades halladas, el Estado siempre pagó sin realizar los descuentos por falta de cumplimiento de los recorridos. "Las empresas concesionarias del servicio público han cobrado íntegramente sin descuento alguno, la suma por el total de km autorizados. Las empresas concesionarias no han prestado el servicio de acuerdo a lo dispuesto en el pliego de condiciones particulares. Su falta de cumplimiento ha sido significativa, ya que han cobrado sin cumplir con la prestación de servicios", dice el fallo del Tribunal de Cuentas, que analizó el ejercicio 2015. Las actuales autoridades aseguran que el control mejoró y que comenzaron a ejecutarse multas antiguas que nunca habían sido cobradas. Pero la base es la misma. 

Un sistema viciado

En 2005 comenzó a funcionar el actual sistema de transporte urbano. El gran cambio fue que el Estado maneja la recaudación y le paga a las empresas por kilómetros recorridos, sin tener en cuenta otras variables, como la eficiencia. Eso le garantiza a las empresas cobrar y la intención era que el Gobierno pueda administrar sin caer en extorsiones. Pero hubo problemas desde el inicio: en el pliego no se había contemplado el pago con monedas y hubo que agregarlo. Tampoco se exigió desde el minuto cero el control con GPS de los recorridos. La falta de puntos re recarga se denunció desde el inicio y nunca se resolvió. Incluso hay amplias zonas geográficas sin puntos de recarga y solo hay 27 puntos de recarga garantizados. 

 

El financiamiento estaba garantizado con el pago del boleto y dos vías de subsidio; el nacional para el gasoil y el provincial, que cada vez creció más. Este año el piso del subsidio provincial es de casi 2 millones de pesos por día. El Presupuesto destinó $604.500.000 al Fondo Compensador y se aumentó el boleto un 41,7% y las empresas subieron sus ingresos en un porcentaje similar.

También se detectó una maniobra que podría generar un "fraude" a los usuarios: no se cumplen las frecuencias y para "compensar" las empresas realizan más servicios en recorridos más costosos para el Estado. 

"La falta de control que emerge de los antecedentes relevados por parte del Ministerio de Transporte sobre el cumplimiento de las frecuencias de los recorridos por parte de las empresas concesionarias, permitió que las empresas cobraran por km no autorizados. Las empresas han realizado frecuencias innecesarias que no fueron autorizadas por la Dirección de Planificación, sumando en consecuencia km no autorizados", concluyeron los investigadores.

El pago se hace a ciegas y "confiando" en los principales beneficiarios del sistema, es decir las empresas. "En síntesis, los kilómetros autorizados surgen de la cantidad de kilómetros de cada recorrido por la cantidad de frecuencias autorizadas a realizar. Los controles que hacen son solo de kilómetros recorridos, sin considerar si son o no los autorizados y con independencia de que si la herramienta que los mide (GPS), funciona o no", aseguran desde el Tribunal. Muchas veces el error del sistema es porque no está conectado el cable o tiene fallas por operarlo mal. 

La ecuación no está realizada oficialmente, pero es de sentido común: la justicia condenó a 50 mendocinos por no pagar el pasaje de colectivo. La pérdida para el Estado en ese caso fue de 425 pesos; menos de 20  kilómetros recorridos de cualquier línea de Mendoza.