Tensión entre el Gobierno y la Iglesia antes del encuentro de fin de año

Cuando el presidente Mauricio Macri reciba el próximo jueves en la Casa Rosada a la cúpula de la Iglesia Católica para darles el tradicional saludo navideño quedará en evidencia la tensa relación que existe entre ambos. La reunión de la Conferencia Episcopal con Macri será un encuentro meramente protocolar, en el que el mandatario sólo expresará sus buenos deseos a los obispos liderados por monseñor Oscar Ojea y éste le responderá en el mismo sentido. El Gobierno ha manifestado su malestar con varios gestos de los principales referentes eclesiásticos.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Tensión entre el Gobierno y la Iglesia antes del encuentro de fin de año

Cuando el presidente Mauricio Macri reciba el próximo jueves en la Casa Rosada a la cúpula de la Iglesia Católica para darles el tradicional saludo navideño quedará en evidencia la tensa relación que existe entre ambos.

La reunión de la Conferencia Episcopal con Macri será un encuentro meramente protocolar, en el que el mandatario sólo expresará sus buenos deseos a los obispos liderados por monseñor Oscar Ojea y éste le responderá en el mismo sentido.

La relación de Macri con la Iglesia no pasa por su mejor momento: diferencias, críticas, asperezas, desconfianza, gestos suspicaces y cierto malestrar percibe el Gobierno de parte de la Iglesia por varios hechos que se vieron en los últimos días.

Quizás el gesto que mayor malestar causó en la Casa Rosada de parte de los obispos esta semana fue la foto donde la Comisión de Pastoral Social recibió a un nutrido grupo de líderes de movimientos sociales que le llevaron un duro documento con severas críticas hacia la gestión de Macri.

Si bien Ojea y el resto de los obispos se encargaron de aclarar que el encuentro no se trató de un apoyo a ese documento y que sólo recibieron a los piqueteros como un gesto de "diálogo con todos los sectores de la sociedad", en el Gobierno quedó el sabor amargo de un guiño a ese sector de los grupos sociales que plantean la necesidad de revisar todo el modelo económico.

Según consigna Infobae , los líderes piqueteros que se reunieron con la Pastoral Social para buscar un respaldo en ese documento crítico son los mismos que estuvieron con Moyano en la misa que ofició monseñor Agustín Radrizzani en Luján y que tanto molestó a Macri.

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El encuentro de la Pastoral Social con los movimientos piqueteros críticos de Macri se dio el mismo día en que el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) anunciaba un incremento de cinco puntos de la pobreza que hoy llega al 33,6% y constituye el valor más elevado de la última década.

Si bien el observatorio de la UCA ha sido crítico e independiente en todos los momentos de la historia reciente argentina, a nadie se le escapa que se trata de un órgano alineado al Papa Francisco.

Precisamente, desde el Vaticano llegó en estos días otra señal de desaliento para Macri. El abogado argentino Roberto Carlés, ex candidato kirchnerista a la Corte Suprema de Justicia, llegó a Roma junto a un grupo de juristas que lo acompañaba para presentarle al Papa un informe sobre el "uso selectivo de la Justicia" para inhabilitar líderes políticos en América del Sur.

Francisco no sólo recibió a este sector alineado con Cristina Kirchner sino que, según una nota de la publicación Vatican Insider, el Papa está preocupado por esta tendencia que afectaría el Estado de derecho en América Latina y que algunos analistas llaman"lawfare" o sea "guerras judiciales". Lo que en Argentina suele calificarse como judicialización de la política.

En el Gobierno entrevieron en ello un nuevo gesto de apoyo del Papa a ex presidentes como Cristina Kirchner, Lula Da Silva, Rafael Correa o Dilma Rousseff, hoy acusados por diferentes casos de corrupción por la Justicia de sus respectivos países.

Para agregar a este combo vaticanista, Juan Grabois, el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y dirigente social allegado a Francisco, se mostró en estos días junto a Cristina Kirchner con un mensaje directo hacia el Gobierno. "Voy a hacer lo que sea necesario para que Cristina gane", dijo en modo advertencia.

En una suerte de respuesta elíptica a este clima de crispación, el Gobierno anunció con entusiasmo este viernes que se oficializará la próxima semana una resolución por la cual "los establecimientos de gestión privada de propiedad o bajo la dirección de la Iglesia Católica" o de otras religiones podrán "percibir una contribución en concepto de sostenimiento de culto", para reemplazar gradualmente el aporte del Estado que recibe la Iglesia.

El próximo paso que dará la Casa Rosada será acelerar la quita de los aportes que recibe la Iglesia del Estado -unos $130 millones, según el presupuesto del 2019-, destinados a las asignaciones de los obispados, de seminaristas y parroquias de frontera.

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