Suban el agua, pero que Paco explique qué hizo con los $470 millones de Aysam

Justificativos para los aumentos nunca faltarán o alguien a quién echarle la culpa. Sin embargo, indigna que te suban los servicios mientras se sigue perdonando a los que malgastaron los recursos de todos.
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Edu Gajardo

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Suban el agua, pero que Paco explique qué hizo con los $470 millones de Aysam(Alf Ponce / MDZ)

Suban el agua, pero que Paco explique qué hizo con los $470 millones de Aysam | Alf Ponce / MDZ

Suban el agua, pero que Paco explique qué hizo con los $470 millones de Aysam(Archivo / MDZ)

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En el Gobierno provincial aún no pueden digerir la inflación del 3,7% que se registró en Mendoza en enero (muy por encima del 1,8% del Indec) y seguro ya preparan los discursos para justificiar lo que puede ser una seguidilla de meses con indices que estarán lejos de las metas que se plantearon.

Es que ya se vino la suba del micro en un 29%, se viene una factura de luz un 10% más cara, en abril sube el gas y la distribuidora pide -y es muy probable que obtenga- una suba del 48%. Pero eso no es todo, ya que todavía falta que Cornejo decida cuánto subirá el agua, uno de los aumentos con más costo político local, porque el decreto tiene que llevar la firma del Gobernador y no de las autoridades nacionales (si es que no viaja cuando firmen el decreto para que lo haga Montero, como el del boleto del colectivo).

El aumento que se aplicará a la factura del agua es uno de los que más deberían indignar, no sólo porque la empresa pidió un 77% de aumento, sino también porque se trata de un servicio que suele tener muchos problemas y que tienen su origen -principalmente- en la falta de inversión para realizar obras en Aguas y Saneamientos Mendoza (Aysam). Cada vez que se corta el agua recuerdo que nuestros gobernantes malgastaron 470 millones de pesos y que por arte de magia todo el mundo se olvidó de esa plata y nadie respondió ni volvió a dar explicaciones al respecto.

Entre 2013 y 2014 la Legislatura aprobó un endeudamiento por 470 millones para financiar las obras de Aysam. Por la ley de constitución de la sociedad anónima con participación mayoritaria del Estado, se dejó establecido que las obras serían financiadas por el Ejecutivo y los gastos corrientes serían cubiertos con la tarifa que pagan mensualmente los usuarios del servicio.

Pues bien, esos 470 millones de pesos fueron despilfarrados durante la administración de Francisco Pérez y se utilizaron, en teoría, para cubrir gastos corrientes y nunca se transfirieron a la empresa en su totalidad. En realidad casi nada llegó a las arcas de Aysam.

El mismo Pérez y su entonces ministro Rolando Baldasso, repitieron en numerosas oportunidades que esa plata era de Aysam y que no gastaría en otra cosa, pero lo cierto es que Pérez se fue, Baldasso se fue a trabajar con Cambia Mendoza, y esa plata vaya a saber Dios en qué la gastaron.

Ni los legisladores que aprobaron la deuda, ni el Gobierno entrante pidieron explicaciones y menos siguieron acciones legales. Es que utilizar fondos destinados por ley a una cuestión específica para otros fines distintos a los establecidos es "aquí y en la quebrada del ají" (como decimos en Chile), un delito.

Cuando la Casa de las Leyes aprobó tomar esa deuda quedó establecido su destino y que no era otro que mejorar las redes de agua y de cloacas, por lo que darle un destino distinto sería malversación de fondos y se violaría el artículo 41 de la Constitución de la Provincia de Mendoza.

"Toda ley que sancione empréstito deberá especificar los recursos especiales con que deba hacerse el servicio de la deuda y su amortización. No podrán aplicarse los recursos que se obtenga por empréstito, sino a los objetos determinados, que debe especificar la ley que lo autorice, bajo responsabilidad de la autoridad que los invierta o destine a otros objetos", dice la Constitución.

Sin embargo, en una entrevista que le hice en enero de 2016 al extitular de Aysam y actual legislador, Guillermo Amstutz, respecto a esos recursos, señaló: "En septiembre (de 2015) se autorizó un proyecto (Ley de Financiamiento), en el cual se reconocía el uso del financiamiento de Aysam en el fondo unificado, eso se blanqueó y se aceptó como gastos de destinos varios".

En palabras simples, quiso decir que en la negociación que mantuvo en ese momento el Gobierno en funciones con el electo (recordemos que hubo seis meses de transición), se dejó todo ahí, se logró un acuerdo y no se investigó en qué se gastó ese dinero. El mismo Amstutz, confirmó que de la totalidad de esos 470 millones, fueron muy pocos los que llegaron finalmente a obras de Aysam.

Aunque lo recaudado por la tarifa -la que nos van a subir- debería ser utilizado sólo para cubrir los gastos corrientes y operacionales, en otras ocasiones ya se usó para cubrir obras impagas para evitar problemas legales con las empresas a cargo de ellas. 

Por eso, el aumento duele y molesta, porque vemos cómo se malgasta la plata de todos y después nos dan explicaciones vacías y no vemos preso a ninguno de los que usó dinero de obras para pagar "ñoquis", favores políticos o lo que sea a lo que se hayan destinados los 470 millones.

Entonces, esperemos que cuando se vuelva a pedir que en Mendoza también la Justicia avance contra la corrupción, nos acordemos que hay una plata que se usó para lo que no se debía y por la que nadie respondió.

Mientras, esperemos que el golpe que nos van a seguir dando al bolsillo no sea tan fuerte, por lo menos no el que no da el Gobierno provincial.