Política Un negocio de 370 millones

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

CEOSA fue adjudicada para desarrollar en Tierra del Fuego un proyecto similar a la Villa Deportiva del Parque General San Martín, que todavía no ha sido inaugurada. Detalles de una obra que allá también genera ruido político.
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Juan Carlos Albornoz

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Arcando, en la adjudicación del microestadio.

Arcando, en la adjudicación del microestadio.

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto(Alf Ponce / MDZ)

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto | Alf Ponce / MDZ

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto(Alf Ponce / MDZ)

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto | Alf Ponce / MDZ

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

De saco azul, Fernando Porretta, presidente de CEOSA, en el acto de adjudicación de la obra junto al vicegobernador de Tierra del Fuego, Juan Carlos Arcando .

De saco azul, Fernando Porretta, presidente de CEOSA, en el acto de adjudicación de la obra junto al vicegobernador de Tierra del Fuego, Juan Carlos Arcando .

De saco azul, Fernando Porretta, presidente de CEOSA, en el acto de adjudicación de la obra junto al vicegobernador de Tierra del Fuego, Juan Carlos Arcando .

De saco azul, Fernando Porretta, presidente de CEOSA, en el acto de adjudicación de la obra junto al vicegobernador de Tierra del Fuego, Juan Carlos Arcando .

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

Sorpresa: Mendoza "exportó" su polémico estadio cubierto

La obra pública mendocina más controvertida de los últimos tiempos ha resultado ser un "modelo de exportación". 

Efectivamente, hace poco, se firmó el contrato para la construcción en Tierra del Fuego de un microestadio cubierto para espectáculos deportivos y culturales, que estará a cargo de Construcciones Electromecánicas del Oeste SA (CEOSA), la misma firma local que, en UTE con Procon, ha tenido a cargo aquí la edificación de la famosa Villa Deportiva del Parque General San Martín.

La adjudicación del proyecto a CEOSA se produjo hace poco más de un mes, pero estaba cantado que ganaría la obra desde setiembre del año pasado. "La empresa mendocina Construcción Electromecánica del Oeste S.A. fue la única que realizó la presentación de todas las condiciones requeridas y aprobadas", consignó entonces el gobierno fueguino.

El presupuesto oficial es de $ 368.621.696,99 y el plazo de ejecución, de 24 meses. El microestadio cubierto de Tierra del Fuego tendrá, según se difundió oficialmente, una capacidad para 5.882 personas sentadas, una cancha auxiliar para 757 personas y un sector de estacionamiento para unos 300 vehículos.

La capacidad es inferior a la del estadio mendocino. El del parque, originalmente, estaba planeado para que albergara más de 10.000 personas sentadas. Después se acotó a poco más de 9.000, debido a que había "defectos en la ejecución y estaban mal instaladas las butacas", según el secretario de Deportes mendocino, Federico Chiapetta.

En el mismo estadio funcionará el Instituto de Educación Física. Las 19 aulas educativas y su actividad pueden ser, según el Gobierno, un problema para la realización de los eventos principales.

La historia del estadio del parque ha sido tortuosa y todavía no tiene fin. El presupuesto original era cercano a los 290 millones de pesos, pero el gobierno de Alfredo Cornejo sostiene que terminará gastando, varios años después, unos 1.100 millones

Lo inició el ex gobernador Francisco Pérez, pero Cornejo, cuando asumió, llegó a evaluar la posibilidad de no terminarlo. A pocos meses de su inauguración, las quejas radicales siguen: dicen que el mantenimiento será muy caro y que nadie tiene interés en ocuparlo para eventos deportivos.

El desprecio en Mendoza es tal que ni siquiera un nombre le ha puesto todavía el Gobierno al estadio del parque. En Tierra del Fuego, sin embargo, no dudaron en contratar a la empresa mendocina que lo hizo para desarrollar un proyecto similar. 

¿Habrán tomado nota allá del nivel de polémica que hubo en Mendoza? En este sentido, la gobernadora de esa provincia, Rosana Bertone, aclaró en julio del año pasado que el estadio mendocino fue una de las obras que se visitaron para decidir qué hacer. "Recorrimos Formosa, Mendoza, San Juan y La Pampa para ver en qué teníamos que tener cuidado para no cometer errores; de la síntesis de eso que vimos, es lo que estamos proponiendo", declaró Bertone en julio del año pasado, en la presentación del proyecto.

"La mayoría de las canchas, después de que se hace semejante inversión, no reúnen las condiciones o requerimientos mínimos. Queremos que este microestadio contemple cualquier torneo, nacional e internacional", agregó Bertone en julio. 

Precisamente, la Federación Internacional de Basquetbol (FIBA) encontró "dificultades operativas" en el estadio del parque mendocino. Entre ellas, la distancia entre las tribunas y la cancha. "Es una cosa bastante rara la que han construido", dijo al respecto el secretario Chiapetta, en una entrevista.

El orgullo de Porretta

Al presidente de CEOSA, Fernando Porretta, no se lo nota muy preocupado por las polémicas del estadio del Parque. Por el contrario, el empresario está orgulloso del crecimiento de su empresa. 

Siente que su compañía está sorprendiendo a todos. "El problema es que mucha gente piensa que ´estos pibes no pueden estar trabajando desde Jujuy a Tierra del Fuego y desde Mendoza a Buenos Aires´", dijo al diario Los Andes en febrero.

Los mayores sinsabores que ha sufrido la compañía han tenido que ver con obras hídricas financiadas por un programa nacional llamado Prosap, las cuales están investigadas por supuesto tráfico de influencias. No obstante, hace poco, CEOSA quedó posicionada primera en la licitación internacional para la construcción de un acueducto en Bahía Blanca que costará más de 3.000 millones de pesos.

En este contexto de crecimiento, que no está exento de alguna cuota de incertidumbre por la situación de la obra pública después de la crisis cambiaria, se enmarca el microestadio de Tierra del Fuego, que técnicamente será un desafío más que importante.

 En la provincia sureña le han pedido a CEOSA que contrate al menos un centenar de obreros locales y sueñan con una ocupación indirecta mucho mayor. Pero lo cierto es que buena parte del proyecto se podría desarrollar en Mendoza. Los paneles que luego se montarán allá, por ejemplo. Además, varios profesionales de la empresa se irán a vivir a Tierra del Fuego un par de años.  

En Tierra del Fuego también hay ruido político

Otro curioso punto de contacto entre el estadio del Parque General San Martín y el del sur es que allá también hay polémica por la obra

Su emplazamiento no es Ushuaia, la capital de la provincia, sino Río Grande, una de las ciudades más importantes, que está ubicada a unos 300 kilómetros de distancia.

Bertone (foto) y el intendente de Río Grande, Gustavo Melella, no tienen buena sintonía, a pesar de que fueron aliados en el pasado cercano. Hay mucha volatilidad política en la provincia. 

La frialdad de la relación entre ambos se nota: en el municipio de Río Grande se desentienden del microestadio y no quieren hablar de la obra, a pesar de que no hay ningún proyecto parecido en Tierra del Fuego. 

Sorprendente coincidencia: en Río Grande creen que la provincia tenía "otras prioridades" antes que el microestadio. Un argumento similar planteaba el radicalismo en Mendoza cuando Paco Pérez empezó a construir la Villa Deportiva, a pesar de la crisis financiera que atravesaba su gobierno.

El intendente Melella (foto) es un radical que está alejado de Cambiemos. Si le preguntan por el estadio, remite al Gobierno provincial. Él, afirman algunas fuentes de Río Grande, nunca pidió el microestadio, ni se acordó con él su construcción.

Pero en la gobernación de Tierra del Fuego, según pudo constatar este diario, tampoco hay mucho interés en hablar de la obra. Lo que se sabe es que el Gobierno logró que se sancionara una ley de bonos de inversión por 200 millones de dólares que brindará financiamiento no solo al estadio, sino también para obras energéticas, de agua y cloacas, y de infraestructura social.

En la empresa mendocina celebran que el microestadio de Tierra del Fuego tenga el financiamiento asegurado. Sin embargo, la obra y CEOSA, por lo menos hasta ahora, no acaparan demasiada atención debido a que, en el paquete, hay algunas inversiones más importantes. Por ejemplo, el "Corredor Canal Beagle", una ruta costera de 132 kilómetros de extensión que costará 1.700 millones de pesos.