Sismo grado 5: De Marchi maltrató a Marcelino por "cuidar a los nietos"

El maltrato de Omar de Marchi a Marcelino Iglesias y el trasfondo de un terremoto que puede no derrumbar nada, derrumbarlo todo. Qué viene pasando puertas adentro de Cambia Mendoza y un encuentro nocturno de un grupo envalentonado que generó más víctimas de fuego amigo que sinergia frentista. La historia de un clan y un movimiento sísmico que libera energías acumuladas por las placas tectónicas de un frente que a veces se muestra demasiado forzado a seguir unido.

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Equipo de Política de MDZ

Sismo grado 5: De Marchi maltrató a Marcelino por "cuidar a los nietos"

Sismo grado 5: De Marchi maltrató a Marcelino por "cuidar a los nietos"

Desde hace bastante tiempo la interna de Cambia Mendoza viene juntando energía. Como si se tratara de una falla geológica, junta, junta y en algún momento se produce un temblor. El epicentro hoy estuvo en el inesperado tratamiento que el intendente de Luján de Cuyo y presidente del PRO, Omar de Marchi, le dio a su par de Guaymallén, Marcelino Iglesias. Fue cuando entrevistado por radio Nihuil el lujanino lanzó: "Mientras Marcelino cuida los nietos, nosotros nos juntamos a pensar Mendoza".

De Marchi dio señales de haber leído la columna de MDZ en la que Iglesias explicaba por qué no había ido (a pesar de que no lo invitaron) a la reunión del lunes, en la que estuvieron el intendente de Luján y Julio Cobos, entre otros. "Si me hubieran invitado, no hubiera ido ¿Razón? Sólo tengo tiempo para la gestión, los nietos y el Tomba", dijo el jefe comunal de Guaymallén.

Iglesias ya antes, en diversas oportunidades, y en MDZ, había señalado que "nos tenemos que dejar de joder con reuniones conspirativas y ponernos a solucionar los quilombos que nos dejaron".

Si bien De Marchi intentó arreglar la fuerte frase lanzada contra el abuelo Iglesias que cada vez que puede muestra las fotos con sus nietos, señalando que "tengo un especial afecto", a los seguidores del jefe comunal guaymallino no les cayó nada bien la frase. "¿Quién se cree que es?", se escuchó en las inmediaciones del despacho de Iglesias quien, consultado por MDZ sobre si pensaba contestar a los dichos de De Marchi lanzó un lacónico "no".

Lo cierto es que la energía acumulada por las placas tectónicas de Cambia Mendoza han tenido episodios menores, pero acumulativos. Primero, Julio Cobos creyó que podía competir por la gobernación en unas PASO y dejó rodar la versión de que Alfredo Cornejo quería eliminar esa instancia electoral "por costosa". Le contestaron que no. Pero el cobismo siguió embistiendo con la vicegobernadora Laura Montero como mascarón de proa. Por supusto, el cornejismo puro se alineó para impedir que se discuta la "autoridad" que, creen, le compete al Gobernador para elegir a su sucesor dentro de la alianza gobernante.

Luego Cobos empezó a coquetear con un De Marchi a quien pretendía ponerle freno en sus pretenciones. Algunos analizan que el exgobernador y ex vicepresidente se sintió como "gato encerrado" y buscó ayuda allí, algunos hasta señalaron en su momento que con el auspicio del jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña. Lo pusieron en varias reuniones sentado junto al intendente de Luján, para mostrarse como un polo de poder en tensión con Cornejo: con eso pueden disputarle la sucesión, pero también negociar lugares en las listas.

Así pasó el cumpleaños de Cobos, al que no invitaron a algunos y otros decidieron no ir, que se hizo en el Hotel Hyatt y al que fue De Marchi. Y luego saltó el "acomodo" de la pareja actual del senador nacional en un alto cargo de la Justicia Federal, que la prensa conoció por fuentes judiciales, pero que nadie pudo sacar de la cabeza de Cobos la idea de que lo había filtrado alguien afín a Cornejo. "Probablemente le moleste más la filtración del dato que el bochorno en el que estuvo envuelto", se escuchó en Casa de Gobierno. Aunque desde los alrededores del despacho del senador nacional afirman que "el impacto en la opinión no fue para tanto; Cobos está 'vivo' políticamente y están solo impactados los que viven en el microclima político".

Así las cosas, hasta hace unas semanas se esperaba la participación de De Marchi junto al intendente de Tupungato, Gustavo Soto, el de Maipú, Alñejandro Bermejo e Iglesias en un foro de municipalismo en la Universidad Maza. Bermejo pegó un faltazo. Pero quedó en las comunicaciones de WhatsApp de los intendentes de Cambia Mendoza la fuerte disputa entre el lujanino que exigía apoyo de sus colegas a su mini acto junto a Montero en la Legislatura para anunciar un proyecto para que haya Boleta Única y los otros jefes comunales que no aceptaron alinearse. Entre ellos, los que sí fueron a la jornada. De Marchi dejó al Aula Magna plantada porque Iglesias no fue a su mitín legislativo.

Han sido varios movimientos de piezas. Cobos era el que quería asomar la cabeza políticamente para empujar a la carrera por la gobernación a Iglesias. Pero Iglesias no quiso. Es verdad: siempre que puede señala que prefiere disfrutar de sus nietos. En su última visita a MDZ Radio, en la Mesa MDZ, lo dijo: "Uno no sabe cuánto más va a vivir, así que no ando con peleas por cargos. Si quieren que termine lo que empecé en Guaymallén, está bien; pero también quiero ver crecer a mis nietos".

De allí que la frase de Omar de Marchi en Nihuil pegó menos en lo político que en lo personal. Por ello lo que viene puede tener varios caminos posibles:

- Que sirva de plataforma de ruptura y realineamientos.

- Que De Marchi pida disculpas.

- Que Iglesias haga un chiste y se termine todo.

- Que quienes respaldan a Iglesias salgan a cuestionar al lujanino.

- Que Cornejo pida una reunión de presidentes de los partidos que integran Cambia Mendoza y les pida evitar papelones.

- Que cada uno siga haciendo su juego para ver en qué cargo consigue quedarse en las elecciones del año que viene.

Lo que se indica desde Las Heras es que el intendente (cobista) Daniel Orozco "solo llamó a un brindis para relanzarse como intendente". Desde los ausentes remarcan las ausencias y que entre los presentes no había ninguno de los presidentes de los partidos del frente gobernante: ni Rodolfo Suarez, ni Marcos Niven (fue Carlos Balter) como no estuvieron Guillermo Pereyra ni Eduardo Difonso. Sí, Gustavo Gutiérrez, el lilito mendocino, pero que no preside la Coalición Cívica.

¿Una pelea inflada? ¿Por quién/es y con qué intenciones? El año electoral se acerca y la campaña previa, a todas luces, ya está mostrando sus peores rasguños: aquellos que dejan las astillas del mismo palo.

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